Luis Puenzo no solo dejó una huella imborrable en el cine argentino: también construyó un verdadero legado familiar junto a su esposa, Nora Rousseaux.
Rousseaux, productora y figura clave en su vida, fue un sostén fundamental en su carrera. Especialmente durante la realización de La historia oficial, el film que marcó un antes y un después en la historia del cine nacional. Pero ese vínculo con el cine no terminó en ellos. Se multiplicó.

“Tengo cuatro hijos que se dedican al cine”
El propio Puenzo lo resumía con una mezcla de orgullo y humor:
“Tengo cuatro hijos que se dedican al cine —o lo que se llamaba cine, que ya no se llama más así, creo—. Aunque estén filmando lo que ahora se llama series, para las plataformas": los más conocidos son Lucía, Nicolás y Esteban "Pepe" Puenzo.

Esa frase refleja algo más profundo: una familia que evolucionó con la industria, sin perder su esencia creativa.
Lucía Puenzo, la heredera más reconocida
Entre sus hijos, una de las figuras más destacadas es Lucía Puenzo. Directora, guionista y escritora, logró construir una voz propia con películas como XXY o El médico alemán, donde retoma temas complejos vinculados a la identidad, la memoria y la historia.

Su cine dialoga, de alguna forma, con el de su padre, pero desde una mirada contemporánea y personal.

Otro de los nombres más conocidos es Nicolás Puenzo, quien también siguió el camino audiovisual. Al igual que sus hermanos, forma parte de una generación que amplió los formatos: cine, series y plataformas conviven en su trabajo. Porque, como decía Luis, el cine ya no es solo cine.


