¡Qué árbitra! Otra conquista de la mujer en el fútbol

Ayelén Pujol, autora del libro recientemente editado “¡Qué jugadora! Un siglo de fútbol femenino en la Argentina” (Editorial Ariel) escribe sobre la designación de la francesa Frappart para dirigir una final de fútbol masculino en Europa.
Ayelén Pujol acaba de presentar un libro sobre la hisotria y evolución del fútbol femenino en nuestro país. Foto: Ayelén Pujol.

La designación de Stéphanie Frappart para dirigir la Supercopa de Europa entre Liverpool y Chelsea me parece un paso enorme en pos de los derechos de las mujeres y las identidades diferentes en el ámbito del futbol en general.

Ella dirigió la final del Mundial de Fútbol Femenino en Francia, un torneo que dejó en claro la labor y el buen nivel de todas las árbitras. Como el masculino en Rusia, también fue el primer mundial con aplicación de la tecnología VAR y en eso también hubo muchas decisiones que demostraron su buen trabajo.

Es toda una señal. La FIFA viene con un proyecto de igualar la cancha en un montón de sentidos, y esto va por ese lado. Es una política a imitar. Por supuesto que en Argentina hay árbitras que dirigen en primera división, pero nunca una mujer fue árbitra principal de un partido de varones en la máxima categoría, lo que implica una desigualdad laboral que redunda en desigualdad salarial. Y ese detalle no es pavada: en 2018, el básico de un árbitro era de alrededor de 75.000 pesos y el de una árbitra 14.000.

Stéphanie Frappart dirigirá la Supercopa de Europa entre Liverpool y Chelsea. Foto. FIFA.

El lugar de la árbitra o la jueza es uno de los más expuestos en tanto representa la decisión de una persona, y en este caso la de una mujer. ¿Realmente hasta ahora ninguna había estado capacitada para ocupar ese lugar? No lo creo. Por eso la designación de Frappart para este partido tan importante representa algo nuevo, pero no deja de ser una excepción que ojalá se repita.

Que una mujer dirija este tipo de partidos tampoco es algo que en Europa esté en práctica habitualmente. En eso no nos sacan mucha ventaja. Pero ojalá que esto se repita, que se replique en todo el mundo y que esa imagen de una mujer dando órdenes, estableciendo reglas y decidiendo en un deporte y en un ámbito históricamente tan machista y capaz de marcar el pulso anímico de un país deje de resultar tan intolerable.

Hay muchas experiencias de discriminación en el fútbol: la huelga de hambre contra la AFA de Florencia Romano (la primera árbitro que dirigió un partido profesional entre varones, en abril de 1998), por ejemplo. Un dato: ese día histórico para ella, al final del partido en el que recibió cantos machistas, también ¡le regalaron un ramo de flores!

Ayelén Pujol, una especialista en la historia y evolución del fútbol femenino en nuestro país. Foto. Ayelén Pujol.

El arbitraje es un lugar de mucha desigualdad (en julio 2018, de los 575 árbitros oficiales, solo 25 eran mujeres) y también hay que pelearla porque hay cada vez más mujeres apasionadas del fútbol. En este rubro también las mujeres y las identidades disidentes merecen más espacio.

“La lucha hará que cada vez se abran más puertas”, asegura Ayelén. Foto. Ayelén Pujol.

El fútbol femenino en la AFA, por ejemplo, está manejado por varones. Nunca hubo una mujer a cargo, y lo mismo pasa con las entrenadoras. La selección argentina nunca tuvo una entrenadora mujer. En el fútbol hay muchas resistencia a las mujeres en estos lugares, y está claro que esta resistencia nada tiene que ver con una cuestión de capacidad. La lucha llevará a que cada vez se abran más puertas.

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