El rogel es, sin dudas, uno de los grandes emblemas de la pastelería nacional. Sin embargo, su receta tradicional demanda tiempo, estirar infinidad de capas finas de masa y encender el horno durante un buen rato. Para celebrar este 9 de julio con un guiño a nuestra identidad pero con la practicidad que exige la vida moderna, la versión en copa es la solución ideal.
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Esta propuesta no solo optimiza el tiempo en la cocina, sino que además resuelve de forma elegante el momento de servirlo: cada invitado tiene su porción individual impecable, combinando el crujiente perfecto de la masa con la cremosidad del dulce de leche.
Ingredientes (para 4 copas medianas)
- Para la masa exprés: 1 paquete de tapitas de empanadas para copetín (o masa para tacos cortada en círculos pequeños).
- Para el relleno: 400 gramos de dulce de leche repostero (podés usar una versión clásica o una alternativa sin azúcar si preferís una opción más liviana).
- Para el merengue suizo: 2 claras de huevo y 120 gramos de azúcar.
- Para el toque final: rocío vegetal y una pizca de cacao amargo o hilos de chocolate para decorar.
Paso a paso: cómo armarlo en casa
- Prepará la base crocante: disponé las tapitas de copetín en una placa para horno previamente pulverizada con rocío vegetal. Pinchalas con un tenedor para que no se inflen en exceso y hornealas a temperatura media-alta durante unos 5 a 7 minutos, hasta que estén doradas y bien crocantes. Retirá y dejá enfriar.
- Hacé el merengue: en un bol limpio y seco que pueda recibir calor, batí las claras a punto nieve sobre una cacerola con agua, a baño María. Incorporá el azúcar en forma de lluvia sin dejar de batir hasta obtener un merengue firme y brillante que forme picos. Si querés un acabado más prolijo, colocá el merengue en una manga pastelera.
- Armá las copas: tomá los vasos o copas elegidas. En la base, rompé groseramente una o dos de las tapitas horneadas para generar la primera capa crujiente.
- Alterná los sabores: agregá una cucharada generosa de dulce de leche (un tip: entibialo unos segundos en el microondas para que sea más fácil de distribuir) y luego una capa de merengue. Repetí el proceso (masa rota, dulce de leche, merengue) hasta completar el vaso.
- El toque final: coroná la última capa con un copo vistoso de merengue. Podés decorar con hilos de chocolate amargo o apenas un toque de cacao en polvo para realzar la estética visual. Servilo inmediatamente para mantener el contraste intacto de las texturas.

