Llegamos a la mitad de la semana y aparece una pregunta conocida: ¿qué cocinamos hoy que sea fácil, rico y no termine otra vez en una pechuga de pollo a la plancha?
Estas hamburguesas caseras son una buena respuesta. Se preparan con pollo, espinaca, huevo y condimentos y esconden en el centro un pequeño trozo de queso que se funde durante la cocción.
No llevan una larga lista de ingredientes ni requieren técnicas complicadas. Además, podés preparar varias, congelarlas separadas y tener una comida prácticamente resuelta para otro día.
Ingredientes para 4 porciones
. 600 g de pechuga de pollo picada
. 150 g de espinaca fresca
. 1 huevo
. 2 cucharadas de avena fina
. 1 diente de ajo
. 1 cucharadita de mostaza
. 1 cucharadita de pimentón
. 120 g de mozzarella, port salut o pategrás
. 1 cucharada de aceite de oliva
. Sal
. Pimienta
. Perejil o ciboulette, opcional
Preparación paso a paso
. Paso 1: Lavá la espinaca, secala bien y picala finamente.
. Paso 2: Colocá el pollo picado en un bowl y agregá la espinaca.
. Paso 3: Incorporá el huevo, la avena, el ajo bien picado y la mostaza.
. Paso 4: Condimentá con pimentón, sal y pimienta.
. Paso 5: Mezclá hasta integrar todos los ingredientes. Evitá trabajar demasiado la preparación para conseguir hamburguesas más tiernas.
. Paso 6: Cortá el queso en cuatro porciones pequeñas.
. Paso 7: Dividí la preparación de pollo en ocho partes.
. Paso 8: Formá un disco con una de ellas, colocá queso en el centro y cubrí con otro disco de pollo.
. Paso 9: Cerrá muy bien los bordes para evitar que el queso se escape durante la cocción.
. Paso 10: Repetí el procedimiento hasta obtener cuatro hamburguesas.
. Paso 11: Calentá una sartén o plancha con una pequeña cantidad de aceite de oliva.
. Paso 12: Cociná las hamburguesas a fuego medio durante aproximadamente 5 o 6 minutos de cada lado, ajustando el tiempo al grosor, hasta que estén doradas y el pollo completamente cocido en el centro.
. Paso 13: Retiralas del fuego y dejalas reposar un par de minutos antes de servir.
El secreto para conseguir un corazón de queso fundido
El queso tiene que quedar completamente encerrado dentro de la carne. Si llega hasta los bordes, probablemente termine escapándose sobre la sartén.
Un truco sencillo es cortar el queso antes de empezar y llevarlo entre 10 y 15 minutos al freezer. Al estar muy frío tardará un poco más en fundirse y será más fácil conseguir ese centro cremoso al cortar la hamburguesa.
Por qué son una buena opción proteica
El pollo y el huevo son las principales fuentes de proteínas de la receta, mientras que el queso suma un aporte adicional.
La espinaca, por su parte, permite incorporar un vegetal directamente dentro de la hamburguesa y aporta color, textura y sabor sin necesidad de preparar otra elaboración.
Para completar el plato, podés servirlas con una buena cantidad de vegetales y elegir un acompañamiento según tus necesidades y preferencias.
¿No conseguís pollo picado?
No hace falta comprarlo necesariamente de esa manera. Podés cortar la pechuga en pequeños cubos y procesarla con pulsaciones cortas hasta obtener una textura picada.
Es importante no procesarla en exceso: buscamos pequeños trozos de pollo, no una pasta completamente homogénea.
Variaciones para hacerlas diferentes
. Con zanahoria: agregá media zanahoria finamente rallada.
. Con cebolla: incorporá cebolla previamente salteada y fría.
. Más intensas: reemplazá la mozzarella por un pequeño trozo de queso azul.
. Sin relleno: mezclá queso parmesano directamente con la preparación.
. Con otra carne: aplicá la misma idea utilizando carne vacuna magra.
Tips para que las hamburguesas queden jugosas
. No hagas hamburguesas excesivamente finas.
. Cocinalas a fuego medio para que lleguen a cocinarse por dentro sin quemarse en la superficie.
. Evitá presionarlas con la espátula durante la cocción.
. Picá muy bien la espinaca para distribuirla uniformemente.
. Si la preparación queda demasiado húmeda, agregá una cucharada extra de avena.
. El tip salvador: armá el doble de hamburguesas y congelá la mitad cruda, separadas con papel manteca. Así vas a tener una comida casera lista para cocinar en otro momento.
Con qué acompañarlas
. Papas y batatas al horno.
. Puré de calabaza.
. Ensalada de rúcula, tomate y palta.
. Brócoli o coliflor asados.
. Arroz integral.
. Vegetales salteados.
También pueden convertirse en una hamburguesa completa
Si tenés ganas de una comida más informal, podés servirlas dentro de un buen pan con tomate, hojas verdes y cebolla morada.
Otra opción es reemplazar el pan por hojas grandes de lechuga y sumar palta, tomate y una salsa rápida preparada con yogur natural, limón y mostaza.
Una receta para guardar
Estas hamburguesas de pollo y espinaca demuestran que una comida cotidiana puede transformarse con un pequeño detalle. El exterior dorado, el pollo jugoso y el queso fundido del centro consiguen una combinación mucho más tentadora que la clásica pechuga grillada.
Y como pueden prepararse en cantidad y congelarse, tienen otro punto a favor: resuelven la comida de hoy y también la de alguno de esos días en los que no hay tiempo ni ganas de cocinar.

