Entrás a casa después de un día largo y lo único que querés es algo rico para acompañar el mate o un café. Abrís la heladera y ahí está: el yogur griego que tanto te gusta. ¿Sabías que con muy pocos ingredientes podés transformarlo en una torta suave y con una textura casi de mousse? Esta receta de coco y vainilla no solo es rapidísima de hacer, sino que es perfecta para cuando buscás practicidad sin resignar sabor. Es liviana, se siente fresca y el contraste del coco rallado le da ese toque especial que te va a conquistar desde el primer bocado.
Ingredientes
(Rinde aproximadamente 8 porciones)
- 2 tazas de yogur griego natural sin azúcar.
- 1 taza de coco rallado sin azúcar.
- 3 huevos.
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla.
- 1/2 taza de eritritol o stevia al gusto.
(Información nutricional por porción: ~120 kcal | 8 g de proteína | 9 g de grasa | 3 g de carbohidratos netos).
Preparación paso a paso
Paso 1: Preparar el horno y el molde Lo primero que vas a hacer es precalentar el horno a 175°C. Mientras toma temperatura, engrasá apenas un molde para pastel de unos 20 centímetros o, si preferís más comodidad, cubrilo con papel manteca para que desmoldar sea un juego de chicos.
Paso 2: Mezclar los ingredientes húmedos En un bol grande, batí los huevos con el yogur griego, el extracto de vainilla y el endulzante que hayas elegido (eritritol o stevia). Mezclá con ganas hasta que veas que la preparación está suave, homogénea y bien integrada. Vas a notar que el aroma de la vainilla empieza a sentirse enseguida.
Paso 3: Añadir el coco Ahora es el momento de sumar el coco rallado. Incorporalo con movimientos envolventes para que se distribuya parejo en toda la mezcla. Esta combinación es la que le va a dar esa estructura tan particular y húmeda.
Paso 4: Hornear y enfriar Volcá la preparación en el molde y emparejá la superficie con una espátula para que quede prolija. Llevá al horno entre 25 y 30 minutos. Vas a saber que está lista cuando el centro se sienta firme al tacto o, el truco de siempre: al insertar un palito, este salga limpio. Un detalle clave: dejá que se enfríe por completo antes de desmoldar para que la textura termine de asentarse.
Tips y variaciones
- Buscá cremosidad: Si querés un resultado todavía más suntuoso y un sabor más intenso, te recomendamos usar yogur griego entero.
- Conservación: Esta torta se mantiene perfecta en la heladera, dentro de un recipiente hermético, hasta por 5 días.
- Servila fría: Para disfrutar al máximo de su frescura, servila bien fría. Es el postre ligero y refrescante ideal para terminar cualquier comida.
¿Te animás a probarla? Es una de esas recetas que se vuelven fijas en tu cuaderno por lo simples y rendidoras que son.


