Las berenjenas son una de las verduras que podemos aprovechar durante la temporada de primavera y verano. Versátiles y sabrosas, permiten preparar platos muy variados, desde clásicos como las berenjenas rellenas hasta opciones más originales, como estas albóndigas con salsa de tomate.
La propuesta es de la cuenta de Instagram @eg.nutricion y resulta ideal para incorporar vegetales al menú cotidiano de una manera diferente. Con una berenjena grande, queso rallado, pan rallado integral y un huevo se pueden preparar alrededor de 12 unidades. Además, se cocinan directamente en la salsa, por lo que no hace falta freírlas.
Ingredientes para las albóndigas de berenjena
- 1 berenjena grande
- ½ taza de queso rallado
- ½ taza de pan rallado integral
- 1 huevo chico
- Pimentón ahumado, a gusto
- Ajo granulado, a gusto
- Sal de romero y mostaza, o los condimentos que prefieras
Para la salsa:
- 1 taza de puré de tomate
- 1 diente de ajo picado
- Pimentón ahumado, a gusto
Cómo preparar albóndigas de berenjena con salsa de tomate
- Preparar la salsa: picar el ajo y colocarlo en una sartén o cacerola junto con el puré de tomate y un poco de pimentón ahumado. Llevar a fuego bajo y dejar cocinar mientras se preparan las albóndigas.
- Cocinar la berenjena: lavar y cortar la berenjena en rodajas, sin retirar la cáscara. Cocinar en una plancha o grill, o llevar al horno, hasta que esté tierna.
- Procesar y condimentar: colocar la berenjena cocida en una procesadora y triturar. Incorporar el queso rallado y el pan rallado integral. Sumar el huevo y condimentar con ajo granulado y sal especiada. Mezclar hasta integrar.
- Formar las albóndigas: tomar pequeñas porciones de la preparación y darles forma de bolitas con las manos.
- Cocinar en la salsa: incorporar las albóndigas a la salsa de tomate y cocinar a fuego bajo durante 15 a 20 minutos, hasta que estén bien cocidas y hayan tomado sabor.
Variantes para preparar las albóndigas de berenjena
- Con hierbas frescas: sumar perejil, albahaca u orégano a la mezcla para darles un toque aromático.
- Con un corazón de queso: colocar un cubito de mozzarella en el centro de cada albóndiga antes de darles forma.
- Al horno: en lugar de cocinarlas directamente en la salsa, disponerlas en una fuente aceitada y hornearlas hasta que estén doradas. Después, se pueden servir con la salsa de tomate.
- Con otra salsa: acompañarlas con una salsa de tomate y albahaca o con una preparación suave de tomate y cebolla.
¡Y listo! Un plato casero, rendidor y lleno de sabor, perfecto para aprovechar las berenjenas de estación y sumar más verduras a las comidas de todos los días.

