Si algo quedó claro en esta nueva edición de la Met Gala es que el maquillaje dejó de ser un complemento para convertirse en protagonista. Y una de las figuras que mejor interpretó esa consigna fue Bella Hadid, quien apareció con un impactante beauty look que rápidamente se volvió viral.
Bajo el concepto de este año, Fashion is Art, Bella llevó la consigna al extremo con una propuesta que transformó su rostro en una verdadera obra pictórica. Su make up recreó formas geométricas, planos fragmentados y líneas marcadas que inevitablemente remitieron a una de las piezas más icónicas de la historia del arte: Les Demoiselles d'Avignon, de Pablo Picasso.
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Bella Hadid adoptó un maquillaje inspirado en el nacimiento del cubismo
Presentada en 1907, Las señoritas de Avignon cambió para siempre la historia del arte. Con figuras desestructuradas, rostros casi enmascarados y una perspectiva completamente rota, la pintura marcó el nacimiento del cubismo y revolucionó la forma de mirar el cuerpo y el rostro.

Y justamente eso fue lo que Bella llevó a su beauty look. Su cara apareció intervenido con trazos angulares en tonos celestes, nude, negro y coral, replicando esa estética fragmentada que hizo famosa a la obra. El resultado fue teatral, conceptual y absolutamente editorial.
Cuando el make up deja de decorar y empieza a contar una historia
Más allá del vestido, fue el maquillaje lo que terminó de construir el mensaje. En una alfombra roja donde muchas celebridades apuestan por la belleza clásica, Bella eligió incomodar, provocar y convertir su cara en una declaración artística.

Una vez más, la modelo demostró que la belleza ya no pasa solo por verse impecable, sino también por contar una historia. Y en esta Met Gala, la suya habló de arte, riesgo y mucha actitud.

