Después de 120 minutos de máxima tensión ante Cabo Verde, la Selección argentina consiguió el pase a los cuartos de final del Mundial 2026. Fue un partido sufrido, intenso y lleno de emociones, en el que Lisandro Martínez volvió a demostrar por qué es una pieza clave para Lionel Scaloni. Sólido en defensa, protagonista en la salida desde el fondo y autor de uno de los goles que mantuvieron con vida a la Albiceleste durante el encuentro, el defensor fue una de las grandes figuras de la noche junto a Cristian "Cuti" Romero.
Sin embargo, más allá de su actuación dentro de la cancha, hubo quienes eligieron poner el foco en la historia que explica cómo llegó hasta ese lugar.
Una de ellas fue la periodista Débora D'Amato, quien pocas horas después del encuentro publicó una sentida reflexión en sus redes sociales. En lugar de detenerse únicamente en el rendimiento del defensor, reconstruyó distintos episodios de su vida para mostrar que detrás del campeón hay un hombre que aprendió que escuchar a las personas indicadas puede cambiar el rumbo de una carrera... y también de una vida.
"Hay jugadores que se destacan por su talento. Otros, por su personalidad. A mí, de Lisandro Martínez, hay algo que me conmueve especialmente: su capacidad de escuchar."
La jugada que nació de una simple respuesta: "OK"
Para desarrollar esa idea, D'Amato comenzó por una escena que pasó casi desapercibida durante el encuentro frente a Cabo Verde.
En una pausa para hidratarse, Lionel Scaloni reunió al equipo y dio una indicación muy concreta. Según relató la periodista, el entrenador les explicó a sus dirigidos que la salida debía comenzar en los pies de Lisandro Martínez.
"En un partido bravísimo contra Cabo Verde, llegó la pausa para hidratarse. Scaloni reunió al equipo y fue claro: 'La pelota pasa por Lisandro. Él la va a tirar para adelante y desde ahí vamos a generar la jugada'."
La respuesta del defensor fue tan breve como contundente. "Lisandro lo miró, respondió un simple 'OK' y volvió a la cancha."
La jugada salió exactamente como la había imaginado el entrenador: el pase largo de Martínez encontró a Lionel Messi, quien controló la pelota y definió para convertir uno de los goles del encuentro.
Pero, para D'Amato, aquella escena tenía un significado mucho más profundo. "Pero esa no fue la primera vez que escuchar le cambió la vida."
Cuando pensó en dejar el fútbol
Esa reflexión remite a uno de los momentos más difíciles que atravesó el defensor durante su carrera. Meses atrás, el propio Lisandro Martínez confesó que la grave lesión que sufrió lo dejó completamente golpeado desde lo físico y también desde lo emocional.

"Estuve muy en el piso", reconoció al recordar aquellos meses en los que incluso llegó a pensar en abandonar el fútbol profesional.
Fue entonces cuando ocurrió algo que cambió por completo su manera de enfrentar ese momento.
El nacimiento de su hija, el punto de inflexión
En su posteo, Débora D'Amato recordó que el nacimiento de la primera hija del futbolista, Aurora, fue el hecho que terminó de modificar su perspectiva.
"Esa fortaleza terminó de consolidarse durante su última lesión. Ver el inmenso esfuerzo de @lopezbenitezmuri al dar a luz a su hija le cambió la perspectiva y le hizo entender que, con voluntad y amor, siempre se puede un poco más."

El propio Lisandro lo explicó con palabras que emocionaron a miles de hinchas.
"Estuve muy en el piso, pero también después nace mi hija y ahí como que se me equilibró todo. La vi cómo dio luz mi mujer también, el esfuerzo que hizo y dije yo: 'Cómo no voy a seguir luchando ahora'."
Aquella experiencia le devolvió las ganas de seguir adelante y afrontar la recuperación con una mirada completamente distinta.
La mujer que le enseñó a expresar lo que sentía
Para D'Amato, otra de las personas fundamentales en la transformación de Lisandro Martínez fue su esposa, Muriel "Muri" López Benítez.
La periodista recordó una confesión que el defensor hizo tiempo atrás sobre el aprendizaje que incorporó gracias a ella.

"Él mismo contó que su esposa le enseñó algo que no había aprendido de chico: expresar lo que sentía. Ella lloraba de emoción, hablaba desde el corazón y él, al principio, no lo entendía."
Lejos de rechazar esa manera de vivir las emociones, decidió escucharla.
"En lugar de juzgarla, decidió escucharla. Y después lo dijo con total sinceridad: 'Me cambió la vida'. Hoy se emociona, abraza, llora, dice lo que siente y entiende que la sensibilidad también es una fortaleza."
La charla con su padre que marcó su destino
Otro de los recuerdos que recuperó la periodista se remonta a la adolescencia del defensor.
Según relató, una madrugada Lisandro volvió a su casa después de salir. Su padre podría haber reaccionado con un reto, pero eligió otro camino.
"Su papá no le gritó ni lo retó. Apenas bajó la cabeza, hizo un gesto de desaprobación y esperó el momento para hablar."

La conversación que llegó después quedó grabada para siempre en la memoria del futbolista.
"Entonces le dijo algo que le quedó para siempre: que el futuro estaba en sus manos. Que podía elegir la disciplina, el esfuerzo y construir la familia y la vida que soñaba... o quedarse en la comodidad de la joda y dejar pasar la oportunidad. Lisandro también escuchó esas palabras."
Aquella enseñanza, según la mirada de D'Amato, ayuda a entender muchas de las decisiones que tomó a lo largo de su carrera y la manera en que enfrentó cada obstáculo.
"Escuchar también se entrena"
En el cierre de su reflexión, la periodista volvió al punto de partida: la pausa para hidratarse frente a Cabo Verde y aquella respuesta de apenas dos letras que terminó en una jugada de gol.
Pero dejó claro que esa capacidad para escuchar no nació en una cancha, sino que fue construyéndose a partir de las personas que marcaron la vida del defensor.
"Por eso, cuando lo veo jugar, no veo solamente al defensor que deja todo, al que hace un gol o al que mete un pase extraordinario."

"Veo a un hombre que entendió que escuchar a las personas correctas, en el momento indicado, puede cambiarte una jugada... o cambiarte la vida."
Y concluyó con una frase que resume el espíritu de toda la historia: "Y eso también se entrena."





