Una casa puede ser elegante y, al mismo tiempo, sentirse cercana. Puede tener color, materiales con presencia y objetos que nos sorprendan, sin perder esa comodidad que nos hace querer volver. Para Rob Ortiz, el diseño encuentra su sentido cuando consigue expresar a quienes habitan un lugar.
El diseñador de interiores argentino ganó visibilidad con la transformación de su propio PH en 2020: una vivienda donde puso en práctica su atención al detalle, su creatividad y su manera de entender el hogar. Formado en Buenos Aires, con experiencia en estudios de arquitectura y marcas de diseño, desarrolló una mirada que reúne simpleza, funcionalidad y sofisticación.

Durante su paso por Casa FOA 2026, conversó con Sole Solaro en el espacio de Para Ti Deco sobre lo que más le llamó la atención de esta edición en el Palacio Molina. La arquitectura histórica, las intervenciones que respetan sus huellas y los ambientes pensados para compartir fueron algunos de los temas de una charla que también dejó ideas para llevar a casa.

La arquitectura del Palacio Molina y el respeto por su historia

—Rob, ¿qué fue lo que más te impresionó durante la recorrida por Casa FOA?
—En principio, la caja, la arquitectura. La verdad es que llama mucho la atención. También cómo los estudios pudieron respetar la arquitectura de la fábrica y generar esa alquimia entre sus propuestas y el edificio. Me parece increíble.
La arquitectura, en esta oportunidad, cambia un montón la experiencia.

—¿Te llevaste alguna idea que te gustaría implementar en un proyecto?
—Sí. Por ejemplo, los chicos de Decaro de Souza tuvieron una idea genial que me encantó: intervinieron el espacio sin tocar la arquitectura.
Eso me pareció loquísimo. También cómo funcionó su propuesta con los ventanales. Me pareció increíble.

Los detalles que hacen más elegante un ambiente
—Aunque este año no tenés un espacio propio, recorriste mucho la muestra. ¿Qué impronta tuya sumarías a alguno de los ambientes?
—Mis diseños van un poco por la búsqueda de algo diferente dentro de la propuesta, algo que eleve el espacio y lo haga más elegante. Por ahí buscaría eso: levantar un ambiente con alguna terminación.

—¿Para vos una buena terminación es sinónimo de elegancia?
—Sí, creo que sí. Algo muy sencillo que llevo a la práctica en mis diseños es trabajar las solias, el encuentro entre un piso y otro, y resolverlo con algún detalle.
Puede ser una pieza dorada o de bronce, dependiendo de la calidez del proyecto y de lo que quiero transmitir. Elegir esa pieza, para mí, es fundamental.
Una casa tiene que representar a quien la vive

—Cuando diseñás un proyecto, ¿cuánto hay de lo que quiere el cliente y cuánto de tu mirada?
—Al principio aparece todo lo que uno quiere hacer, obviamente escuchando las necesidades y analizando a cada cliente. Después eso va decantando y hay un intercambio entre lo que quiere el cliente, lo que querés proponer y lo que querés ejecutar.
Creo que de esa fusión termina saliendo algo muy personal, porque la persona que va a vivir en esa casa tiene que sentirse representada.

—Pero también te buscan porque quieren reconocer tu firma en el resultado.
—Exacto. Creo que vienen al estudio buscando sentirse escuchados y que yo pueda transmitir su esencia a través del diseño.
—¿Qué ambientes disfrutás especialmente desarrollar?
—Para mí, hacer una cocina tiene mucho juego, mucha diversión. Podés trabajar con muchas terminaciones y materiales dentro de un mismo ambiente.
Y también un living, porque es donde uno pasa tiempo, disfruta y comparte con amigos o con la familia.
El living de Pacto Estudio y la invitación a volver a mirarnos
—¿Encontraste en la muestra alguna propuesta que replantee esa manera de compartir?
—Sí. Me pareció muy bueno que en esta edición se reinterpretara el living. Los chicos de Pacto hicieron una propuesta de mirarse, de reinventarlo.
Ahora estamos todo el tiempo proponiendo el living frente a una pantalla. Ponemos el televisor y organizamos todo alrededor de eso.

Más allá de todo lo conceptual que trajeron de la fábrica, lo que me queda de ese espacio es la idea de proponer sillones enfrentados, volver a mirarte a los ojos, a la cara, y pasar tiempo frente a frente. Creo que invita a quedarse.
Qué ideas de Casa FOA pueden perdurar en el tiempo
—Te gusta crear diseños atemporales. ¿Viste en esta edición ideas que puedan mantenerse vigentes?
—Sí. Creo que el uso de los materiales ofrece muchas ideas para llevarse y que pueden perdurar en el tiempo.
Me gusta mucho la propuesta de Hugo Di Marco, por ejemplo, y cómo utilizó en el piso un material que generalmente vemos como revestimiento.
Cualquier persona que venga puede llevarse muchas ideas. Me parece que la propuesta de este año está buenísima.

Color y materiales con carácter: la mirada de Rob Ortiz

—Además de la elegancia y la búsqueda de espacios atemporales, ¿qué otras ideas te identifican como diseñador?
—Me gusta generar ambientes atemporales, con cierta elegancia, pero siento que lo atemporal no siempre tiene que ser aburrido ni tiene que ser todo neutro.
Puede haber color y materiales ricos, como el bronce.

—¿Cómo incorporás el color para que siga funcionando con el paso del tiempo?
—Creo que es cuestión de saber ponerlo de manera estratégica. Quizás elegirlo para una mesa ratona que, si dentro de unos años te aburriste, podés cambiar.
Agradecimiento: Sole Solaro llevó un look de Natalia Antolin.
Fotos: Diego García
Video: Cande Casares

