La elección del nombre de un pontífice no es un detalle menor: suele expresar una referencia histórica, espiritual o pastoral. En el caso de Robert Francis Prevost, quien asumió como Papa León XIV, la decisión estuvo vinculada con los desafíos sociales y tecnológicos de la actualidad y con el legado de uno de sus antecesores.
Cada Papa tiene la posibilidad de elegir el nombre con el que será conocido durante su pontificado. Tras ser elegido el 8 de mayo de 2025, el cardenal Robert Francis Prevost optó por llamarse León XIV, una decisión cuyo significado explicó al día siguiente, durante su encuentro con el Colegio de Cardenales.
Según informó Vatican News, el pontífice señaló que su elección respondía a varios motivos. “Principalmente porque el Papa León XIII, en su histórica encíclica Rerum novarum, abordó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial”, citó el medio.
De esta manera, León XIV hizo referencia a León XIII y a su histórica encíclica, publicada en 1891, que abordó las condiciones de los trabajadores y los desafíos sociales de la industrialización. Con ese antecedente, el nuevo Papa vinculó aquella etapa de transformación con los cambios que atraviesa actualmente el mundo, especialmente a partir del desarrollo de la Inteligencia Artificial.

“La Iglesia ofrece a todos el tesoro de su enseñanza social en respuesta a otra revolución industrial y a los desarrollos en el campo de la Inteligencia Artificial que presentan nuevos desafíos para la defensa de la dignidad humana, la justicia y el trabajo”, agregó.
Así, el nombre elegido por el pontífice funciona como una referencia al legado de León XIII y, al mismo tiempo, como una señal de los temas que considera centrales para la Iglesia en el contexto actual: la dignidad humana, la justicia social y el futuro del trabajo.
Quién fue el Papa León XIII y por qué inspiró a León XIV
León XIII, cuyo nombre de nacimiento era Gioacchino Vincenzo Raffaele Luigi Pecci, fue Papa entre 1878 y 1903. Su pontificado estuvo marcado por las profundas transformaciones económicas y sociales que acompañaron el avance de la industrialización.

Uno de los documentos más importantes de su gestión fue la encíclica Rerum novarum, publicada en 1891. En ella, el pontífice abordó las condiciones laborales, los derechos de los trabajadores y las responsabilidades de la sociedad frente a las desigualdades de la época.
Ese legado es el que León XIV recuperó al explicar su elección. Al establecer un vínculo entre la primera revolución industrial y los cambios tecnológicos actuales, el Papa puso el foco en la necesidad de que la Iglesia reflexione sobre los efectos de la Inteligencia Artificial y su impacto en la vida de las personas.
De este modo, su nombre no solo rinde homenaje a un antecesor, sino que también expresa una mirada sobre los desafíos sociales y tecnológicos que atraviesan el mundo contemporáneo.



