Historias de vida fitness en cuarentena: se quedaron en casa (como todos) y entrenaron ¡como nadie!

Para inspirarnos en el arranque del especial Para Ti Energía Fit buscamos (y elegimos) 5 embajadoras y embajadores fit. En familia, en pareja, solas y solos, con o sin elementos, sus entrenamientos no se suspendieron por pandemia y hoy son nuestro ejemplo de voluntad y esfuerzo.

Entrenar con hijos y sin pretextos. Para Teresita ¡es posible!

Quienes comparten la pasión por el entrenamiento saben que el cierre de los gimnasios fue uno de los golpes más duros de los más de 100 días de cuarentena, y sumando… Sin embargo, la creatividad y fuerza de voluntad demostró que no sólo podemos mantener nuestros hábitos, sino que podemos crear nuevas experiencias y oportunidades con la realidad que nos toca vivir. Así lo hicieron las y los protagonistas de estas cinco historias que vale la pena descubrir e imitar un poco.

El fitness es esencial, y ellas y ellos lo saben.

Con pasión y creatividad, Rafa se armó un gym.

Rafael Cantune (29): el gimnasio reciclado

“Como verán en la foto… me las rebusqué con algunas cosas que tenía en casa (una escalera de hierro pesada, baldes con agua, una garrafa, un cuadrado de metal pesado, caños que usé de barras, una roldana y bidón), incluso sacrifiqué la escoba para quedarme con el palo. Y también tuve que salir a ´chatarrear´para conseguir peso (gomas abandonadas, ladrillos, y unas botellas grandes a las que les puse arena)”.

Así explica con mucho humor este docente y músico de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires su plan de cuarentena. Y al contrario de lo que imaginó en un comienzo, Rafa pudo sacarle provecho a la situación.

“Estoy haciendo el curso de Personal Trainer y Musculación Deportiva. Además, me puse las pilas con la alimentación, y logré bajar mi porcentaje de grasa”, cuenta entusiasmado @rafaelcantune. 

¿Lo más desafiante para él? Entrenar solo, confiesa. “No es muy fácil la automotivación. Por momentos costó, pero lo bueno es que puedo decir que, con ganas o sin ganas, entrené siempre y en el camino motivé a más gente para mantenerse activos”.

Pareja, colegas y compañeros de entreno.

Mary Silvia Bolívar (27) y Gustavo Ríos (29): entrenamiento en pareja

Desde que llegaron a Buenos Aires -hace tres años- esta pareja de venezolanos se anotó en un box de crossfit. Iban ¡sin falta! de lunes a sábados incluidos. “Apenas comenzó la cuarentena nos quisimos morir porque amamos entrenar y no teníamos ni una mancuerna en casa“, comienzan su historia de vida fitness en cuarentena.

Así lo cuenta Mary: “Como ambos somos kinesiólogos (yo tengo un master en funcional y él se certificó como coach de cross) sabemos cómo armar un entrenamiento”.

Fue así como, junto con Gustavo, comenzaron a entrenar en el living de la casa con bandas, botellas de aguas, el sillón y otros objetos decorativos (y con peso) que pudieron ir sumando. “Incluso, para hacer piernas uso el peso de Gus”, confiesa entre risas @marysbb. 

Aunque este tiempo compartiendo hasta los entrenamientos en casa los unió más que nunca, los dos están emocionados por volver al box de sus amores: “¡Estoy loca por ponerme una barra en los hombros!”, confiesa Mary.

Nacho Beraldi (35), Julián (1) y Emma (5): entrenar es “un juego de niños”

“¿Papá, no entrenamos hoy?”, le pregunta la pequeña Emma a Ignacio el día que su papá no saca la colchoneta para ponerse a hacer ejercicio en el living de su casa, en Villa del Parque.

“Para mí el entrenamiento es un hábito, como lavarme los dientes. Todos los días antes de la pandemia iba a trabajar, de 9 a 17 y, a la salida, iba directo al gym. Mi rutina era: dos días crossfit y tres días musculación”, cuenta @nachiberaldi, a más de 135 días haciendo ejercicio en su casa.

¿Su plan B en cuarentena? NO compró materiales ni siguió ninguna clase por Instagram ni Zoom… ¿Qué hizo? Mantuvo el compromiso intacto con él mismo y ¡entrenó! “Sigo entrenando a la misma hora de siempre y hago lo que puedo: flexiones, abdominales, sentadillas… lo que salga. Pero el entrenamiento me da energía y hace sentir bien”, cuenta Nacho que siempre entrena bajo la atenta mirada y compañía de sus hijos que transforman los ejercicios de papá en un juego más.

Mechi, fan del jump rope.

Mercedes Fernández  (28): pasar la cuarentena ¡saltando la soga!

Ejemplo de cómo la crisis puede convertirse en una oportunidad para lo que sea, @mechifernandezok logró atravesar el momento de bajón por no poder ir a su gimnasio adoptando un nuevo hobby: el jump rope.

“Antes de la pandemia sólo saltaba a la soga como entrada en calor. Pero desde que tuve que quedarme en casa, se volvió mi prioridad”, nos cuenta desde su casa en Haedo, provincia de Buenos Aires.

“Empecé a ver videos por internet y hasta me contacté con gente de Francia y Estados Unidos que son unos grosos. ¡Hay muchísimo por aprender!”, revela emocionada.

Puede interesarte

Hoy en día, Mechi salta durante una hora por día, practica trucos y va puliendo la técnica de este deporte poco conocido en la Argentina. “Me re metí en este mundo”, cuenta, y hasta se anima a hablar como una profesional. “Aconsejo amortiguar el salto y usar buenas zapatillas. No hay que apoyar todo el pie y es importante controlar el peso del cuerpo. Me copé tanto que estoy pensando en capacitarme para una vez que todo vuelva a la normalidad poder enseñar yo”.

Tere, una “mamifit” junto a Agustín.

Teresita Pedrazzi (35): post parto, ¡no problem!

Después de cinco meses de post parto, esta licenciada en Relaciones Internacionales estaba lista para aprovechar a full el pase que le pagaba su empresa en un súper gimnasio… Cuando arrancó la cuarentena.

“Me puse a hacer ejercicios con unas tobilleras viejas de 2 kilos que sumaba a las rutinas en vivos que hacía por Instagram de GAP, HITT y taller de glúteos los sábados”. Así, al gimnasio que soñaba ¡lo creó en su casa en el barrio de Caballito!

“Para mi cumpleaños, en mayo, mis compañeros de trabajo me regalaron un set de Body Pump de 17 kilos”, cuenta Tere que, con su marido, Ale, se turnan para cuidar al pequeño Agustín mientras uno de los dos entrena.

Si bien tienen una colchoneta, el lugar favorito para hacer gym es sobre el piso de goma eva de su hijo. “Además, cuando está molesto o con sueño, hago unas sentadillas sumo con el peque en brazos y no solo le mejora el humor al instante, sino que se duerme en menos de un minuto -asegura Teresita- ¡Y mis glúteos agradecidos por ese ejercicio extra con 9 kilos a cuestas!”.

Súper motivada con el movimiento y un plan nutricional hecho a su medida, Tere inspira 100 %. “Espero que mi ejemplo sirva para que muchas otras mamás recientes se motiven a empezar a entrenar en casa, porque nunca es tarde cuando se trata de mejorar la salud”.

Más Para Ti Energía Fit: 5 hábitos saludables y ejercicios para adoptar y hacer ya mismo

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Ir Arriba