Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo
 

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo
Tenía una carrera consolidada, una situación económica resuelta y una rutina familiar construida durante años. Sin embargo, decidió emigrar junto a su marido y sus hijos para apostar por una nueva experiencia de vida. En esta entrevista con Para Ti, Romina Oviedo habla sobre el miedo al cambio, la adaptación y todo lo que aprendió al volver a empezar después de los 40.
Agregar como fuente preferida en Google

A los 40 y tantos años, Romina Oviedo sentía que había alcanzado eso que muchas personas buscan durante gran parte de su vida: estabilidad. Era contadora pública, abogada, tenía su propio estudio, una familia consolidada y una economía ordenada. Todo parecía estar en su lugar.

Pero detrás de esa vida resuelta apareció una pregunta difícil de ignorar: ¿qué pasaría si se animaban a empezar de nuevo?

Hace tres años y medio, junto a su marido y sus hijos, tomó una decisión que cambió el rumbo de toda la familia. Dejaron Argentina para instalarse en Estados Unidos y construir una nueva etapa. No se trató de una urgencia económica ni de una salida improvisada. Fue una apuesta consciente por una experiencia diferente, con desafíos profesionales, familiares y personales que todavía hoy siguen atravesando.

En esta charla con Para Ti, Romina reflexiona sobre lo que implica emigrar cuando ya tenés una carrera hecha, habla de las culpas y los miedos que aparecen en el camino y comparte por qué cree que nunca es tarde para reinventarse.

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

Cuando la vida ya parecía resuelta

- ¿Qué fue lo más difícil de soltar cuando dejaron Argentina: la estabilidad económica, la identidad profesional o la sensación de tener la vida resuelta?

-Teníamos una vida económicamente muy estable. No nos fuimos por una cuestión económica. Teníamos nuestra casa, nuestras rutinas, los chicos tenían sus amigos, la familia estaba cerca. Creo que lo más difícil fue justamente soltar esa sensación de que ya teníamos la vida armada.

Nos fuimos por una combinación de factores. Por un lado, algunas preocupaciones vinculadas a la seguridad y a la crianza de los chicos. Por otro, la inquietud de vivir una experiencia diferente y conocer cómo era la vida en otro país.

Hoy, mirando hacia atrás, también extraño ciertos códigos que tenemos los argentinos. Esa cercanía, esa solidaridad espontánea, esa capacidad de adaptarnos y de abrirles la puerta a los demás. Pero creo que justamente esa capacidad de adaptación fue una de las herramientas que más nos ayudó durante todo este proceso.

- En un momento en el que ya habías construido una carrera sólida, ¿qué necesidad personal o emocional te hizo animarte a empezar de nuevo?

-Con el tiempo entendí que uno nunca empieza completamente de cero. Hay muchas cosas nuevas que aprender cuando llegás a otro país, pero también llevás con vos toda tu experiencia.

Yo tenía una carrera consolidada, pero también muchas ganas de crecer y de internacionalizarme profesionalmente. Además, siempre fui una persona inquieta. Me gustan los desafíos y aprender cosas nuevas.

La decisión tuvo una parte profesional, pero también una dimensión personal y familiar muy importante. Nos pareció una oportunidad para que nuestros hijos conocieran otra realidad, otro idioma y otra forma de ver el mundo.

Creo que cada desafío nuevo nos hace crecer. No solamente desde lo profesional, sino también como personas y como familia.

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

Aprender a construir confianza desde otro lugar

- ¿Hubo alguna situación en Estados Unidos en la que sentiste que ya no eras "la experta" y tuviste que reconstruir tu confianza?

-Más que reconstruir confianza, tuve que construirla. Una cosa es llegar con experiencia y otra muy distinta es que las personas te conozcan y confíen en vos.

En Estados Unidos gran parte de las relaciones se apoyan en la confianza y en el historial que vas construyendo con el tiempo. Eso se ve incluso en cuestiones cotidianas. Nos pasó cuando buscamos alquilar una vivienda o una oficina: muchas veces nos pedían garantías o condiciones que no habíamos previsto porque todavía no teníamos historial crediticio.

Ahí entendí que, por más planificación que hagas, siempre aparecen escenarios que no imaginaste. Y que hay procesos que simplemente requieren tiempo. Para alguien ansioso como yo, fue un gran aprendizaje.

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

- Muchas mujeres sueñan con internacionalizarse pero sienten que ya es tarde. ¿Qué aprendiste vos sobre el miedo al cambio?

-Yo emigré después de los 40 y creo sinceramente que nunca es tarde. Siempre va a haber miedo porque cualquier cambio implica incertidumbre.

Lo importante es tener claro qué querés hacer y estar dispuesta a adaptarte. Porque las cosas rara vez salen exactamente como fueron planificadas.

Hoy vemos cada vez más familias que toman decisiones de este tipo cuando ya tienen una vida armada. Por eso creo que la edad no es el factor determinante. Lo que realmente importa es la convicción, la preparación y la capacidad de adaptarse cuando las cosas cambian.

Familia, incertidumbre y adaptación

- ¿Cómo impactó la emigración en tu dinámica familiar y en el vínculo con tus hijos?

-Hubo muchas culpas, miedos e incertidumbres. Aunque uno esté convencido de la decisión que tomó, siempre aparecen preguntas sobre si está haciendo lo correcto.

Por suerte, los chicos se adaptaron muy bien. Muchas veces los hijos tienen una capacidad de adaptación incluso mayor que la de los adultos.

Claro que hubo cambios importantes: nueva escuela, nuevos amigos, otro idioma y otra dinámica familiar. Todos tuvimos que aprender y acomodarnos a una realidad distinta.

También hubo aspectos que nos dieron tranquilidad. Vivimos en un lugar donde los chicos pueden moverse con mucha más libertad y eso redujo una preocupación que en Buenos Aires estaba muy presente para nosotros.

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

Qué significa el éxito hoy

- ¿Qué mirada cambió en vos sobre el éxito después de dejar atrás una vida económicamente estable para volver a empezar?

-Hoy creo que no existe una única definición de éxito. Para algunas personas puede ser el dinero, para otras un cargo importante o una empresa propia.

Para mí, el éxito tiene más que ver con animarse a avanzar hacia aquello que uno quiere hacer. Con plantearse objetivos, trabajar para alcanzarlos y valorar cada paso del camino.

Hay una frase que me gusta mucho y que dice que al final ganan los que se atreven. Yo creo que ganan desde el momento en que se animan a dar el primer paso.

El conocimiento como puente

- Tu historia mezcla ambición profesional con servicio. ¿En qué momento entendiste que tu experiencia podía convertirse en una guía para otros emprendedores?

-Siempre sentí una fuerte vocación de servicio. Me gusta que el conocimiento tenga una utilidad concreta para ayudar a otras personas.

Después de emigrar, empecé a ver con más claridad todas las dudas, dificultades y desafíos que enfrentan quienes quieren expandir sus proyectos hacia otros mercados.

Por eso escribí "Tu Empresa en USA. Manual del emprendedor extranjero". La idea es compartir herramientas prácticas para quienes quieren desarrollar negocios en Estados Unidos, incluso sin necesidad de emigrar.

Hoy trabajo con emprendedores, profesionales y empresas de distintos países que buscan expandirse. Y siento que mi experiencia me permite acompañarlos desde una mirada muy completa, porque conozco tanto la realidad de Argentina como la de Estados Unidos.

Dejó una vida estable en Argentina para empezar de nuevo en Estados Unidos: la historia de Romina Oviedo

Lo que nadie te cuenta sobre emigrar

- Hoy ayudás a personas a expandirse en Estados Unidos. Emocionalmente, ¿qué creés que nadie cuenta sobre emigrar hasta que lo vive en carne propia?

- Que no todo se puede planificar. Uno puede investigar, estudiar y prepararse muchísimo, pero siempre aparecen situaciones inesperadas.

También está la nostalgia. No solamente por la familia o los amigos, sino por los lugares, las costumbres y los pequeños rituales de la vida cotidiana.

Y después está el proceso de adaptación. Cada persona lo vive de una manera distinta. Lo que para algunos resulta sencillo, para otros puede ser muy difícil.

Por eso creo que emigrar no es para cualquiera. Es una experiencia muy enriquecedora, pero también exige flexibilidad, paciencia y mucha capacidad para adaptarse a lo desconocido.

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig