La historia de Jésica Llanes conmueve a toda la provincia de Neuquén. La joven de 33 años, vecina de Bajada del Agrio y trabajadora municipal, falleció luego de que le diagnosticaran cáncer mientras cursaba un embarazo de siete meses. Su muerte generó una profunda tristeza en la comunidad, que decretó dos días de duelo para despedirla.
Según medios locales, el diagnóstico se produjo de manera muy repentina. Llanes estaba embarazada cuando, durante la última semana, recibió un diagnóstico devastador: padecía cáncer. Ante la gravedad del cuadro, los médicos del Hospital Castro Rendón de Neuquén decidieron realizarle una cesárea de urgencia para proteger la vida del bebé.
A pesar de los esfuerzos médicos, su estado de salud empeoró rápidamente. La enfermedad avanzó de forma agresiva y la joven permaneció internada mientras luchaba por recuperarse. Finalmente, falleció el lunes 1 de junio a las 7 de la mañana en el centro de salud neuquino. A pesar de dolor, el bebé nació en buen estado de salud y permanece en observación.

Quién era Jessica Llanes
En su ciudad natal todos la conocían. Era empleada municipal, participaba activamente en actividades deportivas y culturales, y se destacaba por su compromiso con la comunidad. Practicaba fútbol femenino, vóley, danzas árabes y acrobacias en telas, disciplinas en las que se había ganado el cariño y la admiración de sus vecinos.
El intendente Ricardo Esparza la recordó como una trabajadora incansable, siempre predispuesta a colaborar y con una actitud positiva frente a los desafíos. Sus compañeros también destacaron su calidez humana y la energía con la que encaraba cada proyecto. “Su partida nos llena de tristeza y deja un enorme vacío entre quienes compartimos con ella el trabajo y la vida cotidiana”, expresaron desde la municipalidad.


