¿El tiempo compartido siempre es un factor de bienestar en la pareja? – Revista Para Ti
 

¿El tiempo compartido siempre es un factor de bienestar en la pareja?

Una de las experiencias que esta pandemia nos deja es qué consecuencias tiene el tiempo compartido en las parejas convivientes y en las ansias de verse de aquellas que quedaron distanciadas por el aislamiento.
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Una de las experiencias que esta pandemia nos deja es qué consecuencias tiene el tiempo compartido en las parejas convivientes y en las ansias de verse de aquellas que quedaron distanciadas por el aislamiento.

"El nuevo hábito en el contexto de pandemia ha demostrado que el tiempo de estar juntos tiene un límite de disfrute para luego convertirse en un problema con consecuencias: cansancio, discusiones, poco deseo sexual, desigual distribución de tareas, separaciones, etc. Esto pone en evidencia que en la mayoría de las parejas el exceso de proximidad no garantiza más intimidad ni bienestar", asegura el doctor Walter Ghedín, psiquiatra y sexólogo.

El factor deseo siempre suma

"Siempre algo de distancia, de extrañarse, de compartir a la noche cómo les fue a cada uno, es, en este siglo XXI, un factor favorable para mantener la llama encendida. Y si bien citamos el factor tiempo no hay que olvidar los roles y la distribución de las tareas en la vida cotidiana. El tiempo se aprovecha mejor si las actividades dentro y fuera de la casa están distribuidas en forma equitativa", asegura el especialista.

 Si bien las parejas organizan sus vidas según sus actividades personales, en muchos casos, las personas están distanciadas gran parte del día sin ninguna conexión y otras encuentran motivos para tener algún tipo de acercamiento y no sentirse tan alejadas ¿Querer es poder? ¿las responsabilidades de la vida cotidiana son tan tiranas que impiden pensar en el otro y enviar algún “Ey, amor, aquí estoy cómo van tus cosas” o “ando cerca ¿nos tomamos un cafecito?”, es interesante hacerse esas preguntas.

"Las investigaciones demuestran que a las parejas a las que les gustaría pasar más tiempo con sus conyugues intentan modificar los horarios para concretarlo. También existe una relación directa entre las actividades compartidas y el bienestar conyugal, es decir que, cuanto más se compartan las tareas aparece más necesidad de buscar el tiempo para concretar encuentros entre las horas de actividad. Sin embargo, estas investigaciones del año 2006 se basan en muestras de parejas heterosexuales convivientes", explica el doctor Ghedín.

Nuevas evidencias

El año pasado (2020) la revista Demografía (EEUU) publicó un estudio realizado en una muestra numerosa de parejas hetero y homosexuales para evaluar la importancia del tiempo compartido y el deseo de estar juntos.   

1)     La primera diferencia demográfica entre las parejas de diferente sexo y las de igual sexo es el género. Se ha demostrado que las mujeres sin importar la orientación sexual le dan más importancia a la intimidad que los hombres, por lo tanto, valoran más el tiempo que se comparte y esto promueve más acercamiento afectivo y corporal.

2)     Las mujeres casadas se quejan más del poco tiempo que pasan con sus parejas hombres, en cambio las parejas que conviven lo toleran mejor. Esto revela que la legalidad condiciona la naturalización de reglas, como si existirá un estatuto matrimonial a seguir. 

3)     Otro de los factores importantes es la presencia de hijos. Y en este punto las parejas de diferente y de igual sexo están más o menos iguales en la ocupación del tiempo, sobre todo cuando las parejas homosexuales tienen a sus hijos desde el nacimiento. 

4)     Respeto a la influencia del trabajo las parejas del mismo sexo pueden pasar menos tiempo juntas que las parejas de diferentes sexos porque es más probable que ambos miembros estén trabajando, pero esto puede compensarse con mayores ingresos, que aumentan la coordinación y el tiempo libre.

5)     Si el matrimonio es una “institución codiciosa”, es decir que impone reglas y exige obediencia, como han teorizado algunos académicos, las parejas casadas legalmente pueden pasar más tiempo juntas, que las parejas que cohabitan (concubinos)  La investigación apoya parcialmente esto: las parejas casadas sin hijos pasan un poco más de tiempo juntas que las parejas que conviven pero no están casadas legalmente y sin hijos; y las parejas que conviven con hijos pasan un poco más de tiempo a solas entre sí que las parejas casadas con hijos 

6)     Si bien los hombres en relaciones homosexuales son los que tienen menos probabilidades de tener hijos y, por lo tanto, pueden pasar la mayor parte del tiempo con su pareja, también son el tipo de relación que tiene más probabilidades de que ambos trabajen en detrimento de estar juntos.

7)     La condición de minoría de las parejas del mismo sexo y el estrés asociado con la discriminación pueden ser un factor que influye tiempo compartido con un cónyuge o pareja para parejas del mismo sexo y que no es un problema para parejas de diferentes sexos.  Pasar tiempo juntos en actividades públicas o con miembros de la familia puede resultar más estresante frente al estigma de las parejas del mismo sexo que de las parejas de diferente sexo y, por lo tanto, evitarlo.

8)     La discriminación puede resultar en menos tiempo compartido con una pareja para individuos en parejas del mismo sexo; sin embargo, es posible que el estigma público pueda resultar en más tiempo compartido en actividades que son más comunes en el hogar que en público para las parejas del mismo sexo que residen juntos.

9)      Hasta hace poco, las parejas del mismo sexo no podían casarse y carecían de protecciones legales sobre inversiones conjuntas. Las relaciones de parejas del mismo sexo son menos estables que las relaciones de diferentes sexos en Europa y las relaciones de casados de diferentes sexos en los EE. UU. De manera similar se muestran que los hombres en relaciones del mismo sexo tienen tasas de disolución más altas que las parejas femeninas del mismo sexo y las parejas de diferentes sexos en la edad adulta joven. Sin embargo, otra investigación indica una estabilidad similar entre parejas no casadas del mismo sexo y de diferente sexo.

10)                       Además, existe evidencia de que las parejas del mismo sexo dan más prioridad a las actividades conjuntas que las parejas de diferentes sexos, lo que puede significar que las parejas del mismo sexo pasan más tiempo juntas que las parejas de diferente sexo.

11)                      Las mujeres en parejas del mismo sexo pasan más tiempo compartido con sus hijos presentes que las parejas de diferentes sexos y hombres del mismo sexo. De hecho, las mujeres en relaciones homosexuales gastan menos tiempo en general en actividades y pasan más tiempo con parejas. Y la mayor cantidad de tiempo que pasan con su pareja no se dedica a ninguna actividad específica. Además, las tareas del hogar se comparten de manera más equitativa entre las personas de parejas del mismo sexo.  

12)                       Las madres en relaciones homosexuales también cuidan sustancialmente más a los niños con su pareja presente que los padres en relaciones homosexuales y parejas de diferentes sexos, así como dedican más tiempo junto con sus hijos. La división del trabajo dentro de hogares del mismo sexo indica que con roles de género más equitativos en el hogar, estas mujeres pueden pasar más tiempo juntas.

Asesoró: Doctor Walter Ghedín, psiquiatra y sexólogo

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