La salud de Mario Alarcón generó preocupación en las últimas horas tras conocerse detalles de su internación, que se extiende desde el pasado 31 de marzo. El reconocido actor argentino, de 78 años, atraviesa un cuadro clínico complejo vinculado a problemas cardíacos y respiratorios.
Según se informó, el artista ingresó de urgencia al Hospital Durand por una insuficiencia cardíaca y complicaciones respiratorias. Luego fue derivado a la Clínica de la Esperanza, donde continúa internado.
Fue su hijo, Matías Alarcón, quien brindó precisiones sobre la evolución médica del actor y llevó cierta tranquilidad. “Después fue derivado a la Clínica de la Esperanza, donde encontraron que sufrió una isquemia y notaron una miocardiopatía, por lo que lo fueron estabilizando”, explicó.

Sin embargo, el cuadro tuvo un retroceso en los últimos días: “Hace cinco días tuvo un nuevo episodio respiratorio y lo tuvieron que intubar”, detalló.
Actualmente, la situación presenta una leve mejoría. “Hoy, por suerte, ya le sacaron el respirador; está lúcido y se siente bien”, aseguró.
De acuerdo a lo que indicó, ahora el foco está puesto en tratar la insuficiencia cardíaca. El plan médico contempla que, una vez estabilizado, pueda recibir el alta con medicación y, más adelante, evaluar la colocación de un dispositivo cardíaco implantable (CDI), que funciona como marcapasos, desfibrilador y sincronizador.
Una trayectoria marcada por el teatro, el cine y la televisión
Nacido en Rosario el 24 de junio de 1945, Mario Alarcón construyó una sólida carrera artística que abarca más de cinco décadas.
Su vocación por la actuación surgió en la adolescencia, mientras combinaba sus primeros pasos en radioteatros con estudios de abogacía. En 1968 se instaló en Buenos Aires, donde se formó en instituciones clave como el Teatro Nacional Cervantes y la Comedia Nacional, acompañado por referentes como Augusto Fernandes y Jesús Berenguer.

Su salto al cine llegó de la mano de Alfredo Alcón, con quien compartió escena en “Hamlet”, en una experiencia que marcaría su carrera.
El teatro fue siempre su gran pilar: integró el elenco estable del Teatro San Martín y participó en más de 60 obras, entre ellas “El avaro”, “Mateo”, “Jettatore” y “La vis cómica”, una de las más celebradas por la crítica.
En cine, dejó una huella destacada con su participación en El secreto de sus ojos, donde interpretó al juez Fortuna Lacalle. También formó parte de ficciones televisivas emblemáticas como "Los Simuladores" y “Entre Caníbales”.

