Barbie Simons: "No necesito caretear nada"
 

Barbie Simons: "Estoy en un momento de mi vida en el que no necesito caretear nada"

Barbie Simons atraviesa un gran momento personal y profesional. Mientras continúa entrevistando a las máximas figuras de Hollywood, también volvió a apostar por el amor. En diálogo con Priscila Crivocapich para Protagonistas, habla de sus inseguridades, de su nueva relación y de por qué hoy siente que ya no necesita mostrarse distinta para gustarle a alguien.
News
Google Logo

Seguí a Para Ti en
Google

News

Hay quienes pasan la vida haciendo preguntas. Escuchando historias, encontrando el momento justo para repreguntar y consiguiendo que hasta las estrellas más inalcanzables se relajen frente a una cámara. Barbie Simons lleva años haciéndolo con algunas de las mayores celebridades del mundo del espectáculo, pero esta vez le tocó cambiar de lugar y sentarse del otro lado de la entrevista.

Y lo cierto es que Barbie atraviesa uno de los momentos más plenos de su vida. Mientras continúa consolidándose como una de las entrevistadoras argentinas con mayor presencia en Hollywood, también se anima a explorar nuevos proyectos, reconoce sus propias inseguridades y, después de un año de soltería,vuelve a abrirle la puerta al amor.

La tapa.

En diálogo con Priscila Crivocapich para Protagonistas, habla del sueño que logró cumplir, de la búsqueda constante de desafíos y de por qué hoy, a esta altura de su vida, siente que ya no necesita fingir para gustarle a nadie.

"Amelie me acompaña a todos lados, es como un objeto de apego"

La conversación arranca con una protagonista inesperada: Amelie, la mascota de Barbie, que la acompaña durante la producción y que ya se convirtió en una habitué de sus redes sociales.

"Me acompaña a todos lados", cuenta entre risas. "Ya lo tengo totalmente asumido en terapia: es como una especie de objeto de apego. Pero el apego no es de ella hacia mí, es mío con ella".

"Ya lo tengo totalmente asumido en terapia: Amelie es como una especie de objeto de apego".

La define como su compañera inseparable y aprovecha para hablar del enorme amor que siente por los animales.

"En mi día a día es mi compañera de vida, nos acompañamos un montón. Amo a los animales. Siempre digo que los abuelitos y los animales deberían ser eternos. El amor que uno tiene por los animales y por los abuelos es muy especial".

"En mi día a día es mi compañera de vida, nos acompañamos un montón".

"Estoy viviendo el sueño que esa Barbie de 15 años hubiera querido"

Después de ese comienzo distendido, la charla se mete de lleno en su carrera, una que fue construyendo paso a paso hasta convertirse en una referente de las entrevistas internacionales.

Priscila le comenta que cada vez que ve una de sus notas con figuras de Hollywood piensa que debe sentir que cumplió un sueño. Barbie no tarda en reconocer que, todavía hoy, hay momentos en los que le cuesta creer lo que está viviendo.

"Me fui a vivir a Estados Unidos cuando tenía 16 años y siempre dije: 'Me quiero dedicar a esto'".

"Hay veces que ni yo me lo creo, porque siempre pienso que hoy estoy viviendo lo que esa Barbie de 15 años siempre hubiese soñado".

Y enseguida viaja a su infancia.

"Antes de los 15, desde los 8 o 9 años, consumía todo ese mundo hollywoodense, las alfombras rojas, E! Entertainment. Me crié con eso. Después me fui a vivir a Estados Unidos cuando tenía 16 años y siempre dije: 'Me quiero dedicar a esto'".

Recuerda que tenía referentes muy claros y que, incluso hoy, cuando se cruza con alguno de ellos, sigue agradeciéndoles la inspiración.

"Me cuesta reconocerme buena en algo".

"Veía a Axel Kuschevatzky, a Catalina Dlugi... Cada vez que me cruzo a Axel se lo sigo diciendo, porque fue un súper referente para mí".

Después de años de trabajo, siente que encontró un espacio muy propio dentro del periodismo.

"Hoy poder hacerlo y destacarme en algo quizás diferente del resto, haber encontrado un nichito donde me siento muy cómoda, donde siento que soy buena en lo que hago... porque en general me cuesta reconocerme buena en algo... hoy poder verlo me ayudó un montón. Me hace sentir muy cómoda".

"Siento que soy buena en lo que hago y encontré un nicho lindo"

Priscila la escucha y no puede evitar sorprenderse cuando habla de inseguridad.

—¿Por qué? Si sos súper exitosa en lo que hacés...

Barbie sonríe y responde con honestidad. "Porque una tiene una cuota de inseguridad en diferentes aspectos. Lo reconozco. Pero me considero buena en esto y encontré un nicho lindo. Además, el feedback de la gente es muy copado y siento que los entrevistados siempre se sienten a gusto".

"Una tiene una cuota de inseguridad en diferentes aspectos. Lo reconozco".

Para ella, esa es la verdadera medida del éxito. "Siempre digo que mi idea es hacer sentir cómodo al otro, que siempre quiera volver, que tenga un buen recuerdo del espacio que se generó, del clima, de la calidez".

Y cuenta que eso también ocurre con actores que parecen inalcanzables.

"Me pasó hace poco con Jon Hamm. Ya lo había entrevistado tres o cuatro veces y, apenas me vio, me saludó: 'Hola, Barbie, ¿cómo estás?'. Para mí, que un tipo que hace miles de entrevistas se acuerde de vos es pensar: 'Bueno... debo estar haciendo algo bien'".

Esas pequeñas señales son las que le confirman que eligió el camino correcto.

"Está buenísimo. Luché mucho por encontrar mi lugar en esto. Entiendo que quizás no es lo más popular porque es algo muy de nicho, pero es donde me siento muy cómoda y donde más me divierto".

"Luché mucho por encontrar mi lugar en esto".

A lo largo de los años entrevistó a algunas de las figuras más importantes de la industria del entretenimiento. Kim Kardashian, Hugh Jackman, Ryan Reynolds, Chris Hemsworth, Chris Pratt... la lista es tan larga que ni ella misma logra recordarla completa.

"Hay veces que hasta me olvido de a quién entrevisté", admite entre risas.

Cuando Priscila le pregunta si alguna vez se enamoró de alguno de esos galanes de Hollywood, la respuesta llega sin vueltas.

"¡De todos!", dice divertida. "Ryan Reynolds, Chris Hemsworth, Chris Pratt, Hugh Jackman... tengo una lista enorme".

"Estoy con ganas de ciertos cambios, de probar cosas nuevas"

También reconoce la importancia que tuvo el inglés en el desarrollo de su carrera y aprovecha para agradecerles a sus padres la educación que le dieron.

"Eso se lo debo principalmente a mis padres. Me mandaron a un muy buen colegio y siempre fui buena en inglés. Después me fui a vivir a Estados Unidos, aunque vivía en Miami, donde todo el mundo habla español. Trabajaba en una radio hispana, después pasé a Univisión, tenía novio colombiano, amigas latinas... Mi inglés allá era prácticamente nulo porque hablaba español todo el tiempo. Pero me fui con una muy buena base desde acá".

"Siempre fui buena en inglés"

Sin embargo, lejos de conformarse con todo lo conseguido, siente que todavía le quedan muchos desafíos por delante.

Cuando Priscila le pregunta cómo está hoy, la respuesta deja en claro que atraviesa un momento de mucho entusiasmo.

"Estoy bien. Estoy en un buen momento profesional y también con ganas de ciertos cambios, de probar cosas nuevas".

Porque si algo la moviliza es seguir saliendo de su zona de confort.

Barbie Simons y Priscila Crivocapich

"Todo el tiempo busco desafíos. Ahora, por ejemplo, estoy diseñando joyas. Es un proyecto totalmente distinto. También está el podcast para El Observador, del que estamos grabando la tercera temporada. Ahí entrevisto a deportistas, empresarios, unicornios... Me gusta encontrarme en otras facetas, redescubrirme. Aunque represente un desafío, creo que está buenísimo".

La curiosidad, reconoce, es uno de los motores de su vida.

Y quizás también la herramienta que convirtió a Barbie Simons en una de las entrevistadoras más reconocidas de la región.

"Estoy abriendo la ventanita del amor"

Después de hablar de su presente profesional, la conversación gira naturalmente hacia otro aspecto de su vida que, durante mucho tiempo, Barbie Simons eligió mantener lejos de la exposición: el amor.

Priscila le propone "abrir una ventana linda" y ella, entre risas, toma la posta.

—¿Qué ventanita? La ventanita del amor.

"Me separé hace un año después de seis años. Estoy lista para conocer a alguien"

La conductora sonríe y reconoce que, después de mucho tiempo, esa ventana volvió a abrirse. "Estoy abriendo la ventanita del amor. Hace bastante que no la abría. Me separé hace un año después de seis años. Estoy lista para conocer a alguien."

Pero enseguida hace una aclaración que cambia el tiempo verbal. "Reapareció un alguien."

Cuenta que se trata de una persona que había conocido ocho años atrás y con la que había salido apenas un par de veces. "Habíamos salido hace... hace ocho años. Y nos reconectamos a través de una amiga en común. Ahí estamos revinculándonos, conociéndonos. Hace un mes. Es algo muy reciente."

"Estoy saliendo con alguien, es algo muy reciente".

"Soy muy noviera y que a mí me encanta la vida de a dos"

La periodista admite que está disfrutando mucho esta nueva etapa.

"Estoy recontenta. Está bueno. Está buenísimo darse nuevas oportunidades. Es lindo conocerse con una persona y todo ese proceso de cuando conocés a alguien. Me parece que ya de entrada te das cuenta si algo puede o no funcionar. Después, bueno, ya es cuestión de factores externos y de la vida misma."

Priscila observa que seguramente hoy, con otra experiencia encima, también elige de otra manera.

Barbie coincide. "Sí, desde otro lugar."

"Es lindo conocerse con una persona y todo ese proceso de cuando conocés a alguien".

Entonces recuerda una entrevista que había dado apenas unas semanas antes, cuando todavía no imaginaba que su situación sentimental iba a cambiar tan rápido.

"Yo básicamente había dicho que soy muy noviera y que a mí me encanta la vida de a dos. Me gusta esa dinámica de pareja, de compartir la vida con un alguien. La verdad es que estaba sintiendo que me estaba haciendo falta."

Aclara que primero necesitó atravesar un tiempo de duelo después de la separación. "Obviamente tenía que vivir ese año para centrarme en mí, en mis necesidades y en todo eso. Pero también estaba sintiendo la necesidad de compartir mi vida con ese otro."

Y, casi sin buscarlo, apareció. "Me llegó así, inesperadamente. Un sábado por la noche. Un sábado de lluvia."

"Estaba sintiendo la necesidad de compartir mi vida con ese otro".

"Estábamos con Pampita y me llama otra amiga, Zulemita, la celestina"

Priscila quiere conocer la historia completa.

—¿Cómo fue?

Barbie reconstruye aquella noche con lujo de detalles. Estaba en su casa, disfrutando de uno de esos planes simples que tanto le gustan. "Yo estaba con una amiga, que vos conocés, es Pampita. Estábamos tiradas en el sillón un sábado de lluvia, sin programa a la vista más que ver una película. Somos vecinas y nos encanta ver series."

La amiga era nada menos que Pampita. "Es una amiga con la que soy muy devota de esos planes. Cuando su novio está lejos y yo estoy sola, vivimos a una cuadra y media y nos encontramos para tirarnos en el sillón, cual cine. A las dos nos gusta mucho ver películas y series."

Priscila Crivocapich y Barbie Simons

Mientras compartían esa tarde tranquila, sonó el teléfono. "Habíamos recién tomado la merienda. Eran como las siete de la tarde y me llama esta otra amiga mía, a la que quiero un montón. Zulemita (Menem)... la Celestina."

Entre risas, cuenta que su amiga le dijo que estaba con alguien que ella conocía y le pasó el teléfono.

Del otro lado estaba ese hombre con el que había coincidido ocho años antes. "Me dice: 'Che, ¿qué onda? ¿Por qué no salimos hoy sábado a la noche?'."

"Me dijo: 'Bar, estamos grandes. No me des vueltas'"

La propuesta la descolocó por completo. "Yo pensaba: 'Quedo como una loser... siete de la tarde y en dos horas ya estoy disponible un sábado'."

Pero la sorpresa fue todavía mayor cuando él le contó que vivía enfrente de su casa. "Me dijo: 'Encima me está diciendo tu amiga que vivo enfrente de tu casa'. Yo le contesté: 'No, es joda'. Y él me dice: 'Sí, vivo enfrente. Te paso a buscar en dos horas'."

"Yo pensaba: 'Quedo como una loser... siete de la tarde y en dos horas ya estoy disponible un sábado'."

Hasta ese momento, jamás se habían cruzado en el barrio. "Yo no sabía eso. Fue sorpresa total. Nunca me lo había cruzado y eso que paseo a la perra todos los días, salgo, tomo café, me encuentro con amigos."

La decisión debía ser inmediata. "Me dijo: 'Bar, estamos grandes. No me des vueltas. A las nueve te busco'."

Barbie reconoce que esa seguridad le gustó. "No me dio ni tiempo para pensar y eso me gustó. Me apuró un poquito."

Cuando cortó el teléfono volvió al sillón donde la esperaba Pampita. "La miré y le dije: '¿Para qué le dije que sí, boluda? Si estamos re bien así'."

"No me dio ni tiempo para pensar y eso me gustó. Me apuró un poquito."

Pero su amiga no la dejó dudar. "'Salí. Necesitás salir. Hace un año que estás sola'."

Así, entre el empujón de Pampita y el de Zulemita, terminó cambiándose y preparándose para esa cita que no tenía en los planes. "Yo estaba casi de pijama. Me preparé y a las nueve estaba buscándome."

"Yo tengo muy claro que quiero un compañero de vida"

Con el correr de las semanas, Barbie descubrió que ese reencuentro llegaba en un momento completamente distinto de su vida. Tanto ella como él sabían mejor qué esperaban de una relación.

"Fue como una segunda vuelta. Más allá de que la primera había sido medio insignificante para los dos, esta vez fue decir: '¿En qué punto de partida estamos? ¿Estamos para lo mismo? Vamos a conocernos, vamos a darnos una oportunidad'."

"Siento que estoy en un momento de mi vida donde no necesito caretear nada".

Y agrega: "Yo tengo muy claro que quiero un compañero de vida. Tengo muy claro lo que busco a esta altura de mi vida, lo que quiero y lo que no. Y de la otra parte también. Eso está buenísimo porque te conecta desde un lugar genuino, auténtico y honesto."

Para Barbie, esa autenticidad tiene mucho que ver con la etapa que atraviesa.

Sin buscarlo, durante la charla termina pronunciando la frase que resume todo este presente. "Siento que estoy en un momento de mi vida donde no necesito caretear nada."

Y explica por qué. "En otro momento, a la hora de conocer a alguien, careteaba. Me mostraba de determinada manera, fingía un personaje o intentaba ser alguien que no era. Hoy ya estoy como... soy esto. Si te gustó, buenísimo, vamos para adelante. Y si no, bueno... es porque no tenía que ser."

"En otro momento, a la hora de conocer a alguien, la careteaba".

"No me animé a usar apps de citas"

Durante ese año de soltería, Barbie también atravesó una etapa en la que amigos y conocidos intentaban presentarle posibles candidatos, aunque reconoce que no estaba demasiado predispuesta.

"Me costó. No, no. De hecho estuve como negada. Me han querido presentar...", admite.

Priscila le comenta que, llegado un momento de la vida, muchas mujeres se preguntan dónde conocer a alguien. Es entonces cuando Barbie sorprende con una confesión: aunque nunca lo hizo, siempre sintió curiosidad por las aplicaciones de citas. "Bueno, a ver, no sé. Me hubiese encantado estar en apps de citas porque veo que tengo un montón de amigas que les fue muy bien".

"Me hubiese encantado estar en apps de citas porque veo que tengo un montón de amigas que les fue muy bien".

Cuando Priscila le pregunta si alguna vez las usó, la periodista lo aclara enseguida. "Sí... No, pero pará, nunca lo hice. Me hubiese encantado explorar ese mundo, por lo menos desde la curiosidad, desde mi costado curioso, para ver qué onda, con qué me puedo encontrar, qué puede haber, qué material potable o no. Por lo menos para pasar el rato y divertirme. Nunca lo hice, no me animé."

Entre risas, Priscila le pregunta si alguna vez no tomó el teléfono de alguna amiga para crearle un perfil. "Sí, alguna vez sí, he hecho esa maldad, tipo total", responde divertida.

"Tengo un montón de amigas, te diría cinco o seis, que están en pareja hoy por hoy, en relaciones súper estables"

Sin embargo, reconoce que conoce muchas historias que terminaron bien. "A mí me sorprende. Tengo un montón de amigas, te diría cinco o seis, que están en pareja hoy por hoy, en relaciones súper estables. Inclusive se han casado con gente que conocieron en apps, porque estamos en cierta edad donde al boliche no vas. Salvo que te lo presente un amigo de un amigo, es difícil."

Priscila coincide en que también es una responsabilidad para quien hace las presentaciones, y Barbie no duda en destacar a la amiga que terminó reuniéndola con su actual pareja. "Bueno, mi amiga me conoce hace 20 años."

"Me querían presentar gente todo el tiempo".

"No creo en cambiar al otro. Uno tiene que aceptar al otro como es"

Durante el año que pasó soltera también descubrió algo más: no estaba dispuesta a conformarse.

Cuenta que amigas y familiares intentaron presentarle candidatos una y otra vez, pero ninguno lograba convencerla. "Me recostó. Me querían presentar gente todo el tiempo. Me pasaban fotos, me escribían y yo decía: 'Ay, no'. Boché como a diez. Ni siquiera me animé a salir a tomar un café."

Entre risas, recuerda que sus amigas le advertían que, si seguía así, iba a quedarse sola. "Y yo les decía: 'Prefiero estar sola que estar con alguien por estar'."

Reconoce que, vista en perspectiva, algunas de esas negativas hoy le resultan graciosas. "Capaz veía una foto de WhatsApp y tenía una pipa. Me la bajó la pipa. Después decís: 'Quizás te perdiste de conocer a una persona recopada'."

"No creo en cambiar al otro. Uno tiene que aceptar al otro como es".

Aunque aclara que hay cuestiones que para ella siguen siendo innegociables. "Con un fumador no puedo estar. Es un no rotundo."

También tiene muy claro qué espera de una pareja. "No creo en cambiar al otro. Uno tiene que aceptar al otro como es. Que te potencie y que vos también puedas potenciar al otro. Para mí ahí radica la fórmula de estar con un buen compañero."

"Me gustaría casarme. Pero no por la institución del matrimonio: me gustaría por la fiesta"

Entre las coincidencias que más la sorprendieron de esta nueva historia hay una que todavía la hace reír: viven enfrente. "En el checklist lo pusimos ahí. Nos miramos y fue como: 'Esto está bueno'."

Esa cercanía hizo que la relación avanzara de manera muy natural. "'Cruzo a tomar unos mates', 'cruzo a almorzar', 'cruzo a darte un beso y vuelvo'. Esa dinámica está buena."

"Siempre imaginé vestirme de blanco. Pero no por el matrimonio en sí."

Sobre el final de la charla, Priscila le pregunta si alguna vez imagina pasar por el altar.

La respuesta vuelve a sorprender. "Me gustaría casarme. Pero no por la institución del matrimonio. Me gustaría por la fiesta."

Y desarrolla la idea con el mismo humor que atravesó toda la entrevista. "Lo digo de manera frívola. Amo las fiestas. Me encanta el amor. Desde ese lugar sí, siempre imaginé vestirme de blanco. Pero no por el matrimonio en sí."

"Me gustaría casarme".

Barbie se despide atravesando uno de esos momentos que, según ella misma reconoce, soñó durante años: consolidada en el trabajo que ama, animándose a nuevos proyectos y, también, dándose una nueva oportunidad en el amor.

Porque, después de todo, la mayor transformación no fue encontrar a alguien, sino encontrarse a sí misma en un lugar donde ya no necesita interpretar ningún papel. Sólo ser ella.

Mirá la entrevista completa de Priscila Crivocapich a Barbie Simons acá:

Créditos:

Fotos: @chrisbeliera

Estilismo: @muna_oficial

Video: Candela Petech y Martina Cretella

Edición: Candela Casares

Peinado: @cristianreystyle

Makeup: @Christapia_mua

Looks: @nantolin @joti.harriague @jasaiach @zapatosdemaria @floboskis.stad

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig