El amor, la madurez, el aprendizaje y la paternidad pueden convertirse en herramientas fundamentales para sanar heridas del pasado. Así lo dejó entrever Mariano Martínez durante una íntima entrevista con Pampita para Infobae, donde habló de su historia familiar y de cómo logró resignificar el vínculo con sus padres.
El actor de 47 años recordó cómo fue crecer siendo hijo de padres adolescentes y explicó que convertirse en padre lo ayudó a comprender muchas situaciones que durante años le resultaron difíciles. “Mis padres cuando me tuvieron tenían, creo que sí, 16 años. Muy niños”, expresó durante la charla.
Actualmente, Martínez es padre de Olivia y Milo, fruto de su relación con Juliana Giambroni, y de Alma, nacida de su vínculo con Camila Cavallo.
Mariano Martínez habló del perdón y de sanar heridas del pasado
Durante la entrevista, el actor reconoció que la experiencia de la paternidad fue clave para iniciar un proceso personal de sanación y entendimiento. “Los perdoné en lo que hicieron mal también, lo hice porque me parecía absolutamente necesario para evolucionar y poder transmitirle cosas buenas a mis hijos. Si yo no perdonaba a mis papás, jamás iba a poder hacerlo”, sostuvo con sinceridad.
Luego recordó cómo eran sus padres durante su infancia y destacó el esfuerzo que ambos hicieron pese a las dificultades personales que atravesaban. “Mi mamá siempre fue muy amorosa, mi viejo también, a su manera. Siempre queriendo dar lo mejor”, contó.
Además, profundizó sobre la compleja historia de vida de su madre. “Si bien mi viejo sí tuvo a sus padres re presentes, mi mamá tuvo una vida bastante difícil de chiquita. La madre se fue cuando ella era muy chica, iba, volvía, se volvía a ir... Fue muy doloroso para ella”, expresó conmovido.
La reflexión de Mariano Martínez sobre la crianza y la paternidad
El actor también recordó cómo la corta diferencia de edad generó una dinámica muy particular dentro del vínculo con su mamá. “Ella por ser tan chiquita me decía, ‘Vos sos como un hermano para mí’ porque íbamos creciendo juntos, pero en un punto... no era el hermano, ¿viste?”, explicó.

Lejos del reproche, Martínez eligió destacar el amor y la presencia que recibió durante su crianza. “Fue muy presente, siempre estuvo al pie del cañón y siempre me cuidó mucho con todas las herramientas que tenía. Yo lo valoro muchísimo, es una gran persona mi mamá, y mi papá también”, aseguró.
Finalmente, reflexionó sobre el trabajo emocional que hizo en los últimos años y cómo eso impactó en su forma de ejercer la paternidad. “Yo me siento ya liberado de todo eso, que puedo ser un padre 100% yo, y no traer cosas del pasado. Me parece muy importante trabajar eso, obviamente no es fácil pero se puede hacer”, afirmó.
Y concluyó con una frase cargada de aprendizaje y madurez: “Hay que ser perseverante con eso. Es re importante cortar ciertas cadenas”.


