Hace algunos días, Julieta Poggio sorprendió al mostrar un cambio en su sonrisa tras someterse a un tratamiento de carillas dentales. La actriz y bailarina de 24 años había apostado por este procedimiento estético que consiste en colocar finas láminas sobre los dientes para mejorar su apariencia, ya sea en color, forma o alineación.
En un primer momento, se mostró conforme con el resultado. Sin embargo, el cambio no pasó desapercibido y rápidamente generó repercusiones en redes sociales. A las opiniones de los usuarios se sumaron incluso profesionales que cuestionaron el resultado, instalando un fuerte debate alrededor de su decisión.

La decisión de dar marcha atrás
A pocos días de haberse realizado el procedimiento, Poggio decidió quitarse las carillas y lo explicó en un móvil con Intrusos. “Siempre duelen las críticas. Las quería probar y es un procedimiento que vos podés probar y sacártelo y que tus dientes queden perfectos”, expresó.
Sus palabras dejaron en claro que se trató de una elección personal, atravesada por la curiosidad y la posibilidad de experimentar con su imagen sin que sea una decisión definitiva.
Además de las críticas, la artista reveló un motivo puntual que influyó en su decisión. “Quería probar y probé. Tengo un trabajo ahora que requiere planos muy de cerca en donde no podía tenerlas entonces bueno, me las saqué y listo”, explicó.
De este modo, dejó entrever que su actividad profesional también tuvo un peso importante al momento de evaluar qué imagen proyectar.
Su postura frente a las críticas
Lejos de esquivar el tema, Julieta también se refirió a la repercusión que generó su cambio estético y fue contundente en su postura. “Me parece que no tengo que dar ninguna explicación ni pedirle permiso a nadie para hacerme un procedimiento estético”, afirmó.
Con un tono sincero, reconoció que las críticas pueden afectar, pero también dejó en claro que prioriza sus propias decisiones. Fiel a su estilo, eligió mostrarse auténtica y reflexiva, entendiendo que su imagen forma parte de su identidad, pero que también está en constante transformación.
Más tarde, Julieta amplió su postura a través de un descargo en su cuenta de TikTok, donde profundizó en los motivos detrás de su decisión y el impacto que tuvieron las críticas. “Decidí hacerme un procedimiento estético reversible porque tenía ganas. Porque trabajo con mi imagen, soy una persona que todo el tiempo se está viendo en cámara y como toda persona, puede llegar a tener inseguridades viéndose tanto en videos o en fotos”, anticipó.
“Sí puede ser que en este caso intenté alcanzar un cierto estándar de belleza ‘perfecto’. Soy una persona que tiene libre albedrío y que puede hacer lo que se le cante en su propia cara”, aclaró.
@ju.y.lo.poggio Fin del tema 🩵
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En esa misma línea, se mostró sensible frente a la reacción que generó su cambio. “Si me mostré angustiada y vulnerable frente a este tema fue también para exponer un poco cómo se normaliza y se festeja ser hater”, sumó, destacando que no suele atravesar conflictos de autoestima.
“Yo hice este procedimiento, no me convencía cómo me quedaba, fui y me lo saqué. Pero si hay una persona que tiene algo en su cara o en su cuerpo que no puede modificar de esta manera tan fácilmente, imagínense el daño psicológico que le puede llegar a causar”, reflexionó, con un mensaje directo sobre el impacto de las críticas.
Además, señaló que incluso después de revertir el cambio, las opiniones continuaron. “Mostrarte real a veces puede perjudicarte. Si me mostré angustiada no fue solo por mí, sino porque soy empática y sé que en toda esta cuestión hay otra persona involucrada que es un profesional que hizo un trabajo increíble”, explicó, en referencia al especialista que la atendió.
Por último, fue contundente al aclarar su decisión. “Yo no me saqué las carillas por el hate. Probé, le di un tiempo, no me sentí cómoda y me las saqué”.
Así, Julieta volvió a poner sobre la mesa el debate sobre los estándares estéticos y la libertad individual, reafirmando su derecho a decidir sobre su cuerpo sin condicionamientos externos.


