Una base tierna con sabor a manteca, el perfume de la vainilla y ese toque fresco que solo puede dar el limón. Estas barras se hornean en una única placa y se terminan con una capa de glasé que suma dulzura y una textura delicada.
La preparación es sencilla, no requiere moldes individuales y tiene un detalle especial: con el paso de las horas, los sabores se integran y su textura continúa desarrollándose.
Ingredientes para las barras mantecadas
- 2 tazas de harina común —aproximadamente 240 gramos—
- ½ taza de manteca sin sal a temperatura ambiente —aproximadamente 115 gramos—
- ¾ de taza de azúcar —aproximadamente 150 gramos—
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 cucharadita de ralladura fina de limón
- ½ cucharadita de polvo para hornear
- ¼ de cucharadita de sal
Ingredientes para el glasé de limón
- 1 taza de azúcar impalpable —aproximadamente 120 gramos—
- 1 a 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 a 2 cucharaditas de agua tibia, si fuera necesario
Preparación de las barras de vainilla y limón
Paso 1. Precalentá el horno a 175 °C. Cubrí una fuente rectangular para horno con papel manteca, procurando que también alcance los laterales para facilitar el desmolde.
Paso 2. Colocá la manteca blanda y el azúcar en un bowl. Batí hasta obtener una preparación clara, cremosa y aireada.
Paso 3. Incorporá los huevos de a uno. Sumá la esencia de vainilla y la ralladura fina de limón, y continuá mezclando hasta integrar.
Paso 4. En otro recipiente, combiná la harina, el polvo para hornear y la sal. Agregá los ingredientes secos de a poco a la mezcla anterior hasta formar una masa blanda y pareja.
Paso 5. Distribuí la preparación dentro del molde y presioná suavemente para formar una capa uniforme.
Paso 6. Horneá durante 18 a 25 minutos, o hasta que los bordes estén ligeramente dorados y el centro se encuentre cocido. Retirá y dejá enfriar completamente antes de incorporar la cobertura.
Cómo preparar el glasé de limón
Paso 7. Colocá el azúcar impalpable en un bowl y agregá el jugo de limón de a poco mientras mezclás.
Paso 8. Si la preparación queda demasiado espesa, incorporá agua tibia, una cucharadita por vez, hasta lograr un glasé liso y fácil de extender.
Paso 9. Distribuí el glasé sobre la base completamente fría. Dejalo reposar hasta que la cobertura se seque y quede firme.
Paso 10. Desmoldá y cortá la preparación en barras rectangulares y alargadas.
Podés probarlas apenas se enfrían, pero también guardarlas en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco. Después de uno o dos días, el sabor de la vainilla y el limón estará más integrado y la textura puede volverse todavía más agradable.

