La receta fácil del día: pasta cremosa de pollo, limón y espinaca, lista en 30 minutos - Revista Para Ti
 

La receta fácil del día: pasta cremosa de pollo, limón y espinaca, lista en 30 minutos

Con pollo, espinaca, limón y queso, esta pasta cremosa es una receta fácil para resolver el almuerzo o la cena sin complicarse. Se prepara prácticamente en una sola sartén y está lista en aproximadamente 30 minutos.
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Hay días en los que necesitamos una receta que resuelva todo: que sea rápida, rica, rendidora y que no obligue a ensuciar demasiadas ollas.

Esta pasta cremosa de pollo, limón y espinaca cumple con todos esos requisitos.

El pollo se dora primero para sumar sabor y después se combina con una salsa suave preparada con queso, leche y limón. La espinaca se incorpora sobre el final y apenas necesita unos minutos de cocción.

El resultado es una pasta cremosa pero fresca, gracias al toque cítrico del limón, perfecta para estos días de primavera.

Ingredientes para preparar la pasta cremosa

Para 4 porciones

  • 350 gramos de pasta corta.
  • 500 gramos de pechuga de pollo.
  • 200 gramos de espinaca fresca.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 2 dientes de ajo.
  • 150 gramos de queso crema.
  • 100 mililitros de leche.
  • 50 gramos de queso rallado.
  • 1 limón.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Nuez moscada, opcional.
  • Perejil fresco, opcional.

Cómo hacer pasta cremosa de pollo, limón y espinaca

Paso 1. Cociná la pasta en abundante agua con sal siguiendo las indicaciones del paquete.

Paso 2. Antes de escurrirla, reservá aproximadamente una taza del agua de cocción.

Paso 3. Cortá la pechuga de pollo en pequeños cubos o tiras.

Paso 4. Condimentá con sal y pimienta.

Paso 5. Calentá el aceite de oliva en una sartén grande.

Paso 6. Agregá el pollo y cocinalo a fuego medio-alto hasta que esté bien dorado.

Paso 7. Retiralo de la sartén y reservá.

Paso 8. En la misma sartén incorporá la cebolla picada.

Paso 9. Cociná durante unos tres minutos y agregá el ajo.

Paso 10. Bajá el fuego y sumá el queso crema y la leche.

Paso 11. Mezclá hasta conseguir una salsa homogénea.

Paso 12. Agregá la ralladura de medio limón.

Paso 13. Incorporá la espinaca y mezclá hasta que reduzca su volumen.

Paso 14. Volvé a colocar el pollo dentro de la sartén.

Paso 15. Agregá la pasta cocida.

Paso 16. Sumá el queso rallado.

Paso 17. Si la preparación está demasiado espesa, agregá de a poco el agua de cocción reservada.

Paso 18. Terminá con unas gotas de jugo de limón y pimienta recién molida.

Serví inmediatamente.

El secreto para conseguir una salsa súper cremosa

Hay un ingrediente que muchas veces descartamos y que puede cambiar completamente la textura de una pasta: el agua de cocción.

El almidón que libera la pasta ayuda a ligar la salsa y permite conseguir una textura mucho más cremosa.

Por eso, antes de colarla, reservá siempre una taza.

Incorporala poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada.

Cómo evitar que el pollo quede seco

Conviene cortarlo en piezas de tamaño similar para que se cocine de manera pareja.

Además, retiralo de la sartén apenas esté dorado y cocido.

Después volverá a calentarse durante unos minutos junto con la salsa y la pasta.

Si lo dejás durante toda la preparación, puede terminar demasiado seco.

El limón: cuánto agregar para que no quede ácido

La ralladura aporta perfume y sabor sin sumar demasiada acidez.

Por eso, conviene utilizar primero la ralladura y agregar el jugo solamente sobre el final.

Empezá con unas pocas gotas, probá y sumá más si lo necesitás.

Qué tipo de pasta usar

Esta receta funciona especialmente bien con pastas cortas porque retienen mejor la salsa.

Podés utilizar:

  • Penne.
  • Fusilli.
  • Farfalle.
  • Rigatoni.
  • Mostacholes.
  • Tirabuzones.

También queda muy bien con spaghetti o linguine.

Cómo hacerla más proteica

La receta ya contiene pollo y queso, pero podés aumentar el aporte de proteínas agregando:

  • Más pollo.
  • Queso cottage.
  • Ricota.
  • Yogur griego natural.
  • Arvejas.
  • Pasta elaborada con legumbres.

Una buena alternativa es reemplazar parte del queso crema por yogur griego, agregándolo siempre con el fuego bajo.

Una versión sin pollo

Para hacerla vegetariana, eliminá el pollo y sumá:

  • Champiñones.
  • Brócoli.
  • Zucchini.
  • Arvejas.
  • Garbanzos.
  • Tomates cherry.

Los champiñones dorados combinan especialmente bien con la salsa de limón y queso.

Qué otros vegetales se pueden agregar

Podés aprovechar lo que tengas disponible en la heladera:

  • Brócoli.
  • Espárragos.
  • Zucchini.
  • Puerro.
  • Arvejas.
  • Champiñones.
  • Tomates cherry.

Los vegetales más tiernos pueden cocinarse directamente junto con la cebolla.

El toque crocante que cambia el plato

Para darle contraste a la salsa cremosa podés terminar cada porción con:

  • Nueces picadas.
  • Almendras tostadas.
  • Pan rallado tostado.
  • Semillas.
  • Pistachos.

También queda muy bien un poco de queso rallado extra.

¿Se puede preparar con anticipación?

Sí, aunque esta pasta queda mejor recién hecha.

Si vas a guardarla, reservá un poco más de agua de cocción o leche.

Cuando la recalientes, agregá unas cucharadas para devolverle cremosidad.

Cómo conservarla

Guardala dentro de un recipiente hermético en la heladera.

Puede conservarse durante aproximadamente dos o tres días.

Para recalentarla, utilizá una sartén a fuego bajo y agregá un pequeño chorrito de leche.

Una receta fácil para este martes

Cremosa, fresca y preparada con ingredientes simples, esta pasta de pollo, limón y espinaca es una receta ideal para cuando queremos comer algo rico sin pasar demasiado tiempo en la cocina.

El pollo aporta proteínas, la espinaca suma vegetales y el limón le da a la salsa un toque fresco que evita que resulte pesada.

Una propuesta perfecta para este martes 13 de octubre: fácil, rendidora, cremosa y lista en aproximadamente 30 minutos.

 
   

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