Durante la jornada de este jueves 8 de octubre, familiares, amigos y distintas figuras del espectáculo se reunieron en la Casa O’Higgins para despedir a Piero, quien murió a los 81 años. Entre los presentes estuvo Ámbar de Benedictis, su nieta, con quien mantenía un vínculo muy especial.
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El último adiós a Piero: Ámbar de Benedictis y las figuras que se acercaron a despedirlo
La joven llegó al velatorio visiblemente afectada por la pérdida. Con la cabeza gacha y la mirada dirigida hacia el suelo, eligió un estilismo urbano y descontracturado, con prendas cómodas y una combinación de texturas que reflejó una estética sobria para la ocasión.
Ámbar apostó por un conjunto en capas, ideal para una jornada lluviosa. Llevó un buzo gris con capucha, sobre el que sumó un trench corto en tono beige, una prenda clásica que aportó estructura y un toque elegante al look.

Debajo, incorporó una falda larga de cuadrillé en blanco y negro. La estampa le dio personalidad al conjunto y sumó un detalle visual que se destacó frente a la neutralidad de las prendas superiores.

El calzado también tuvo un papel importante en el estilismo. La joven eligió botas altas de cuero negro con plataforma, que se asomaban por debajo de la falda y aportaban un aire moderno y urbano. Así, combinó comodidad y estilo en una ocasión atravesada por la tristeza de la despedida.

Por último, sumó un bolso negro con pequeños detalles dorados colgado al hombro, sumando practicidad al total look.
El vínculo especial entre Piero y Ámbar de Benedictis
La presencia de Ámbar en el velatorio volvió a poner de manifiesto el vínculo cercano que mantenía con su abuelo. La música, que ocupó un lugar central en la vida del artista, fue uno de los puentes que los conectaron y dejó recuerdos familiares que hoy adquieren un significado especial.
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Piero y su nieta Ámbar de Benedictis: el vínculo que los unió y la música que los acercó
En una entrevista realizada en 2018, Piero habló sobre la relación con sus nietas y recordó especialmente a Ámbar, su nieta mayor, que por entonces tenía 15 años.
En aquel momento, la joven sentía una conexión especial con Sinfonía inconclusa en la mar, una de las obras más reconocidas del cantautor. El álbum había surgido durante una etapa compleja de su vida y con el tiempo, se convirtió en una pieza fundamental de su trayectoria musical.
Piero había explicado que la canción que le daba nombre al disco era la única que había escrito él, mientras que las demás composiciones pertenecían a Alejandro Mayol. Con los años, esa obra también se transformó en un punto de encuentro con su nieta.
Uno de los recuerdos más significativos ocurrió cuando Ámbar asistía a un colegio francés y tuvo que realizar un trabajo junto a un familiar. Entre las opciones, que incluían un cuento, un poema o una canción, eligió la música e invitó a su abuelo a participar.
El cantautor aceptó y asistió al colegio acompañado por su hijo Juan y dos de sus nietas. Los cuatro terminaron sobre el escenario, cantando frente a la comunidad educativa.
Para Piero, aquella experiencia fue mucho más que una presentación escolar. Representó la oportunidad de compartir con Ámbar una de las grandes pasiones de su vida y transmitirle parte de su historia a través de la música.
Hoy, ese recuerdo cobra una dimensión especial. En medio del duelo por la muerte de su abuelo, Ámbar se despide de una figura importante de su historia familiar, con quien compartió una conexión que trascendió generaciones y encontró en el arte una forma de permanecer.
Créditos: RS Fotos
