Ana Paula Dutil volvió a hablar de uno de los períodos más importantes de su vida y, esta vez, puso el foco en una decisión relacionada con sus hijos mayores, Teo y Noé Ranuschio, que todavía hoy le genera dolor. En una charla íntima con Pamela David en En Subida, la exmodelo reconoció que cuando comenzó su relación con Emanuel Ortega priorizó el vínculo de pareja por sobre sus hijos y que recién con los años pudo tomar verdadera dimensión de lo ocurrido.
“El dolor más grande de mi vida, que aún no lo tengo resuelto, es que me fui detrás de un hombre y puse a mis hijos en segundo lugar”, confesó Dutil durante la entrevista.
En aquel momento, Ana Paula ya era mamá de Teo y Noé, fruto de su primer matrimonio con el modelo Fernando Ranuschio. Los chicos tenían 6 y 5 años cuando ella decidió comenzar una nueva vida en Miami junto a Emanuel Ortega. Según relató, su intención inicial era viajar con ellos y había hablado con el padre de los nenes para organizar la mudanza.
“Me iba a vivir a Miami y hablé con el papá, que me dio el ok para llevarme a los nenes. Tenían 6 y 5 años, yo me fui primero para hacer la mudanza y cuando volví a buscarlos, se arrepintió”, contó.

A partir de ese cambio de decisión, Teo y Noé permanecieron en la Argentina mientras Dutil continuó en Estados Unidos junto a Emanuel. Allí también formó su nueva familia: con Ortega tuvo a Bautista e India. La situación, que en aquel momento fue una decisión tomada en medio de un cambio profundo en su vida, con los años adquirió para ella otra dimensión.
La culpa que Ana Paula Dutil todavía siente
Dutil contó que pudo hablar de aquel episodio con sus hijos y que la mirada de ellos es diferente a la que ella tiene sobre lo ocurrido.
“Hoy me dicen que para ellos ya pasó, que lo tienen asumido, a mí me dejó una culpa grande”, reconoció. Y fue todavía más contundente al revisar aquella decisión desde el presente: “Es crudo pero es real: prioricé a un hombre por encima de ellos”.
La confesión aparece ahora como una nueva mirada sobre una etapa de su vida que durante años estuvo atravesada por diferentes situaciones dolorosas. Dutil ya había contado públicamente que su separación de Emanuel Ortega fue un momento de quiebre y que después atravesó una profunda depresión. En esta oportunidad, sin embargo, decidió retroceder todavía más en el tiempo para identificar situaciones anteriores que también habían dejado una huella.

Entre esos recuerdos también mencionó un conflicto familiar que ocurrió después de su primer matrimonio. Según relató, su padre dejó de hablarle durante aproximadamente un año cuando ella se separó de su primer marido.
“También hubo algo más, previo a esto, que me causó dolor y tiene que ver con mi papá. Él me dejó de hablar por un año más o menos cuando me separé de mi primer marido”, recordó.

Hoy, mientras reconstruye su historia personal desde otra perspectiva, Ana Paula Dutil puede mirar aquella decisión y reconocer lo que significó para ella. Aunque Teo y Noé le aseguran que pudieron dejar atrás lo ocurrido, la propia Dutil admite que todavía trabaja sobre la culpa que le quedó de aquel momento.
Su relato no apunta solamente a contar una historia de amor del pasado con Emanuel Ortega, sino a poner en palabras cómo algunas decisiones tomadas en determinados momentos de la vida pueden adquirir otro significado con el paso de los años. En su caso, esa revisión tiene nombre propio: Teo y Noé, los dos hijos que, según reconoció, nunca dejaron de ocupar un lugar central en ese dolor.





