Sentarnos junto a una ventana mientras llueve, preparar algo en la cocina o prolongar una conversación alrededor de la mesa. Ramiro Arzuaga buscó reunir esas sensaciones en “Casa de Influencers”, el Espacio 23 de Casa FOA 2026, que desarrolló junto a la arquitecta Verónica Biscaysaqu.

Hasta allí llegó Barbie Simons, quien lo entrevistó para Para Ti Deco y recorrió con él los detalles de un departamento donde cada elección construye una historia: un paisaje del camino a Tafí del Valle, platos ingleses, lámparas diseñadas especialmente y fotografías de la antigua fábrica convertidas en parte de la mesa.
“Me quedaría horas mirando los detalles”, le dijo Barbie al comenzar la visita. La conversación permitió descubrir qué hay detrás de esa composición y por qué, para Ramiro, una casa tiene que expresar a quien la habita.

Una casa imaginada desde su propia vida
Aunque el proyecto fue concebido para una pareja de influencers contemporáneos, Ramiro encontró inspiración en una experiencia cercana: imaginar cómo sería vivir allí con su novio.

De esa idea surgieron decisiones personales y funcionales. Una imagen del camino a Tafí del Valle incorporó el vínculo de su pareja con Tucumán. La cocina, amplia y protagonista, respondió al interés por crear contenido gastronómico, mientras el armado de mesas y la decoración encontraron su lugar en el conjunto.

También se contemplaron espacios amplios para moverse, grabar y encontrar distintos encuadres de cámara. La creación de contenido quedó integrada a la vida doméstica desde el comienzo del proyecto.
Recuperar la belleza de una antigua fábrica
Al conocer el Palacio Molina, Ramiro se sintió atraído por sus alturas, sus techos y sus ventanas de arco de medio punto. Su interés por las casas antiguas y la restauración encontró allí una oportunidad para devolverle vida a una arquitectura con historia.

Junto a Verónica, decidieron concentrar las nuevas intervenciones en la franja inferior del ambiente, mientras conservaron las marcas de las paredes y el techo mediante tareas de limpieza y cepillado.
Las huellas fabriles permanecieron visibles y se pusieron en relación con mármoles, textiles, molduras y piezas contemporáneas. Esa convivencia sostiene la identidad de una casa que incorpora el pasado a su presente.

El maximalismo de Ramiro: mezclar con una intención
El “más es más” apareció enseguida en la conversación. Barbie destacó su manera de reunir objetos, estampados y texturas, y le preguntó cómo conseguía que todo funcionara en conjunto.
Ramiro explicó que detrás de esa mezcla existe un trabajo de selección, imaginación y diseño. Primero visualiza cómo se relacionarán los elementos; después, los dibujos y renders ayudan a desarrollar la propuesta.

En esta edición eligieron mayormente muebles contemporáneos y recuperaron una referencia histórica mediante una colección de platos ingleses azules y blancos, vinculados con la época de origen de la fábrica.
El color y las piezas diseñadas especialmente completaron la composición. Entre ellas, lámparas con un estampado realizado a juego con el empapelado y veladores distribuidos en distintos sectores, incluso en la cocina.
Los detalles que cuentan la historia de Alpargatas
La investigación sobre el edificio también llegó a la mesa. Los individuales incorporaron fotografías históricas de la fábrica y las servilletas, imágenes de sus empleadas.
Son detalles que invitan a acercarse y observar. La memoria del lugar aparece en objetos cotidianos y encuentra una nueva forma de formar parte de la casa.

Ese trabajo acompaña la intención de crear un ambiente personal, donde cada elemento tenga una relación con la historia que se quiere contar.
Sus piezas favoritas: las banquetas doradas y el dormitorio
Cuando Barbie le pidió elegir una pieza estrella, Ramiro reconoció que tenía varios “bebés”.
Uno de ellos fueron las banquetas doradas de la isla, que llevaba tiempo imaginando y mandó a realizar para el proyecto. Otro fue el dormitorio, cuyo resultado se acercó a lo que habían pensado desde los primeros renders.

El recorrido reserva allí una sorpresa: después de atravesar los sectores amplios, aparece un ámbito rodeado de cortinas, con una atmósfera más íntima.
Es también uno de los lugares que más disfruta del departamento, junto con la mesa de comedor y el sillón ubicado bajo la ventana.
Qué necesita una casa para tener alma
La pregunta de Barbie llevó la charla hacia el centro de su manera de diseñar. Para Ramiro, el objetivo es que la vivienda refleje a quien vive en ella y que esa presencia pueda reconocerse en distintos detalles.
La iluminación, la comodidad y la disposición de los muebles son fundamentales. Los ambientes tienen que despertar ganas de usarlos: sentarse en el sillón, compartir una comida o cocinar en la isla.

“Que todo sea como usable, muy acogedor, cálido y que te dé ganas de volver a esa casa”, resumió.
En Casa de Influencers, esa búsqueda se expresa también en pequeños gestos de vida cotidiana: frutas y verduras en la cocina, una pava eléctrica en uso, flores que se renuevan y huertas reales en las ventanas.
El cambio de color que redefinió el proyecto
Durante la charla, Ramiro contó que la propuesta original tenía otra paleta. Habían elegido el bordó, pero al descubrir que varios espacios vecinos trabajarían con ese mismo color, decidieron cambiar.
La modificación llegó durante la obra y obligó a revisar el diseño cerca de la inauguración. Para él, fue una decisión acertada que les permitió buscar una expresión propia frente a una tendencia muy presente.

La anécdota revela cuánto puede transformarse un proyecto durante su realización y el valor que le da a conservar una identidad reconocible.
Recibir también es hacer sentir cómodo al otro
Como anfitrión, Ramiro trasladó esa misma mirada al momento de recibir amigos. Para él, lo importante es que la comodidad sea real y que la casa invite a relajarse.
Una bebida al llegar, buena iluminación, velas y música de fondo forman parte de sus imprescindibles. A eso suma la atención a los invitados y la posibilidad de generar conversaciones en las que todos se sientan incluidos.

Al despedirse, Barbie volvió a destacar aquello que había percibido desde el comienzo: “Tiene tu alma, tu sello, tu espíritu”.
Una observación que conecta con la intención de Casa de Influencers: crear un departamento donde el diseño tenga personalidad y, al mismo tiempo, deje lugar para vivirlo.
Fotos: Chris Beliera
Video: Cris Calvani

