Octubre comienza y, con la primavera ya instalada, dan ganas de sumar al menú platos más frescos, coloridos y fáciles de preparar.
Este pollo caprese al horno cumple con todo eso. Toma la clásica combinación italiana de tomate, mozzarella y albahaca y la transforma en una comida completa con pechugas de pollo.
La preparación es muy sencilla: el pollo se condimenta, se cocina unos minutos y se termina en el horno cubierto con rodajas de tomate y abundante mozzarella.
El toque final de albahaca fresca aporta perfume y frescura.
Además, todo puede prepararse en una misma fuente, por lo que también es una excelente receta para esos días en los que queremos ensuciar lo menos posible.
Ingredientes para preparar pollo caprese
Para 4 porciones
- 4 pechugas de pollo medianas.
- 2 tomates grandes.
- 250 gramos de mozzarella.
- 1 manojo de albahaca fresca.
- 2 dientes de ajo.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de orégano.
- Sal.
- Pimienta.
- 1 cucharada de aceto balsámico, opcional.
Cómo hacer pollo caprese al horno
Paso 1. Precalentá el horno a 200 °C.
Paso 2. Secá las pechugas de pollo con papel de cocina.
Paso 3. Si son demasiado gruesas, aplastalas ligeramente para conseguir un espesor parejo.
Paso 4. Colocalas en una fuente para horno.
Paso 5. Condimentá con sal, pimienta, ajo picado y orégano.
Paso 6. Agregá el aceite de oliva y masajeá ligeramente el pollo para distribuir los condimentos.
Paso 7. Llevá al horno durante aproximadamente 15 minutos.
Paso 8. Mientras tanto, cortá los tomates y la mozzarella en rodajas.
Paso 9. Retirá la fuente del horno.
Paso 10. Colocá sobre cada pechuga dos o tres rodajas de tomate.
Paso 11. Cubrí con mozzarella.
Paso 12. Volvé a llevar al horno durante unos 8 a 10 minutos, hasta que el queso se derrita y el pollo esté completamente cocido.
Paso 13. Si querés una superficie bien dorada, encendé el grill durante los últimos dos minutos.
Paso 14. Retirá del horno y terminá con abundantes hojas de albahaca fresca.
Podés agregar unas gotas de aceto balsámico justo antes de servir.
El secreto para que el pollo quede jugoso
La pechuga puede secarse con facilidad si se cocina demasiado.
Por eso, uno de los puntos más importantes es conseguir piezas de grosor relativamente parejo.
Si una parte de la pechuga es demasiado gruesa, podés abrirla ligeramente o golpearla suavemente entre dos hojas de film.
También conviene colocar el tomate y el queso durante la segunda parte de la cocción.
De esta manera, el pollo queda jugoso y la mozzarella se derrite sin quemarse.
Qué mozzarella conviene usar
Podés utilizar:
- Mozzarella tradicional.
- Bocconcini.
- Queso cremoso.
- Mozzarella fresca.
Si utilizás mozzarella fresca, conviene escurrirla unos minutos antes porque suele contener bastante líquido.
Cómo darle todavía más sabor
Antes de llevar el pollo al horno podés dejarlo marinar durante unos 30 minutos con:
- Aceite de oliva.
- Ajo.
- Jugo de limón.
- Orégano.
- Pimienta.
También podés agregar unas gotas de aceto balsámico a la marinada.
Una versión rellena
Otra posibilidad es realizar pequeños cortes en las pechugas sin llegar hasta el fondo.
Colocá en cada abertura:
- Una rodaja de tomate.
- Una pequeña porción de mozzarella.
- Una hoja de albahaca.
Después cocinalas normalmente.
El resultado es un pollo caprese relleno muy vistoso al momento de servir.
Cómo hacerlo todavía más proteico
El pollo y la mozzarella ya aportan una buena cantidad de proteínas.
Si querés completar el plato podés acompañarlo con:
- Quinoa.
- Lentejas.
- Garbanzos.
- Huevo.
- Ensalada con queso cottage.
También podés reemplazar parte de la mozzarella por ricota.
Qué otros ingredientes se pueden sumar
La receta admite algunas variantes:
- Tomates cherry.
- Espinaca.
- Rúcula.
- Zucchini.
- Berenjena grillada.
- Tomates secos.
- Aceitunas negras.
Una combinación especialmente rica es agregar tomates secos picados debajo de la mozzarella.
Con qué acompañar el pollo caprese
Para una comida fresca y liviana:
- Ensalada de rúcula y tomates cherry.
- Hojas verdes y palta.
- Ensalada de pepino y cebolla morada.
- Zucchini grillado.
- Espárragos.
Para un plato más abundante:
- Papas al horno.
- Batatas.
- Arroz.
- Quinoa.
- Puré de calabaza.
Una ensalada rápida para acompañar
Mezclá:
- Rúcula.
- Tomates cherry.
- Palta.
- Cebolla morada.
- Aceite de oliva.
- Limón.
- Sal y pimienta.
El sabor fresco de la ensalada combina especialmente bien con la mozzarella fundida y el pollo caliente.
¿Se puede hacer en sartén?
Sí. Dorá las pechugas en una sartén con aceite de oliva.
Cuando estén casi cocidas, colocá por encima el tomate y la mozzarella.
Tapá la sartén y cociná a fuego bajo durante algunos minutos hasta que el queso se derrita.
Terminá con albahaca fresca.
Se puede preparar con anticipación
Podés condimentar el pollo y dejarlo listo en la heladera algunas horas antes.
También podés cortar previamente el tomate y la mozzarella.
Sin embargo, la albahaca conviene agregarla siempre justo antes de servir para que conserve su color y perfume.
Una receta fácil para empezar octubre
Jugoso, gratinado y lleno de sabores frescos, este pollo caprese al horno es una manera sencilla de transformar unas pechugas en un plato diferente.
Se prepara con pocos ingredientes, necesita apenas unos minutos de trabajo y combina proteínas con uno de los sabores más clásicos de la cocina mediterránea.
Una receta ideal para este jueves 1° de octubre: fácil, proteica, primaveral y lista en aproximadamente 30 minutos.

