Si buscás una receta dulce, fácil de preparar y con un toque frutal, esta tarta de ricota y arándanos es una excelente opción. La combinación de la textura suave de la ricota, el aroma cítrico del limón y el sabor de los arándanos da como resultado un postre delicado, ideal para acompañar el mate, servir en la merienda o compartir después de una comida.
Ingredientes
- 3 huevos
- Jugo y ralladura de 1 limón
- 300 g de ricota
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- ⅓ de taza de azúcar
- 1 taza de harina integral leudante
- 1 taza de arándanos
- 1 cucharada de harina para mezclar con los arándanos
- 1 cucharadita de polvo de hornear

Preparación
Paso 1: Precalentá el horno a 180 °C. Prepará una tartera o un molde redondo preferentemente desmontable y engrasalo ligeramente para facilitar el desmolde.
Paso 2: En un recipiente amplio, colocá los huevos junto con el azúcar y la esencia de vainilla. Batí hasta integrar bien los ingredientes y obtener una mezcla homogénea.
Paso 3: Incorporá la ricota, el jugo y la ralladura de limón. Mezclá hasta que todo quede bien unido. La ricota le va a dar una textura suave, mientras que el limón aporta un aroma fresco que combina muy bien con los arándanos.
Paso 4: Agregá la harina y el polvo de hornear. Integrá con movimientos suaves, evitando batir en exceso para conservar una textura tierna.
Paso 5: En otro recipiente, colocá los arándanos y mezclalos con una cucharada de harina. Después, incorporalos con cuidado a la mezcla.
Paso 6: Volcá la preparación en el molde y distribuí la superficie de manera pareja. Si querés una presentación más vistosa, reservá algunos arándanos para colocarlos por encima antes de hornear.
Paso 7: Llevá la tarta al horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 40 minutos. Para comprobar si está lista, insertá un palillo en el centro: debe salir sin restos de masa cruda. Retirá del horno y dejá enfriar antes de desmoldar y cortar.


