Jennifer Aniston abrió el debate: qué tenemos que saber sobre fertilidad femenina – Revista Para Ti
 

Jennifer Aniston abrió el debate: qué tenemos que saber sobre fertilidad femenina

Jennifer Aniston abrió el debate sobre la fertilidad
Las declaraciones de Jennifer Aniston sobre sus dificultades reproductivas le pusieron voz a un sufrimiento que transitan muchas mujeres a diario. Silencio y soledad son los sentimientos que ellas describen en relación a lo que atraviesan. Visibilizar esta temática es el paso fundamental para comenzar a abordarla.
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Cuando las mujeres, ya entre sus 35 y 40 años, llegan a la consulta en los centros reproductivos se dan cuenta que recibieron tarde cierta información que era crucial en torno a su fertilidad.

Los cambios socioculturales y el nuevo posicionamiento de la mujer en los ámbitos laborales y profesionales han generado que se postergue el proyecto de maternidad en la línea del tiempo.

La capacidad reproductiva disminuye con la edad

Sabemos que la capacidad reproductiva de la mujer varía de acuerdo a la edad y que la máxima fecundidad de las personas con posibilidad de gestar se observa entre los 20 y los 30 años.

Según la definición de la Organización Mundial de la salud (OMS) se consideraa “la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo cuando hay una incapacidad de lograr un embarazo clínico después de 12 meses de relaciones sexuales sin protección contraceptivas”.

A partir de los 35 años, la fecundidad comienza a disminuir progresivamente y esos plazos se acortan a 6 meses, es por eso que es el tiempo en el que ya se recomienda consultar con un especialista.

A los 40 años, la probabilidad de embarazo por ciclo disminuye notablemente. 

La ESI como herramienta para aperturar el tema desde la adolescencia

Ninguna mujer imagina que tendrá dificultades reproductivas. Desde chicas se nos enseñan los métodos anticonceptivos para evitar el embarazo y todo el foco esta puesto ahí: en la anticoncepción.

Sin embargo, cuando el embarazo no llega aparecen estos nuevos interrogantes: “¿Cómo voy a tener baja reserva ovocitaria si menstrúo todos los meses?”, “Pensé que iba a ser fácil, siempre me cuidé con anticonceptivos”.

Desde que me dedico a esta temática, cada vez que escucho a una mujer hablarme de sus dificultades reproductivas, me pregunto por qué ciertos datos no nos los informan desde que somos pequeñas.

Las mujeres ¿saben que desde que nacemos ya contamos con los folículos que nos van acompañar toda la vida? ¿Saben que la especie humana tiene sólo un 25% de capacidad reproductiva por ciclo?

Una buena manera de educar a las mujeres sería que desde la ESI se incluyan estos temas. No solo que el foco esté puesto en la anticoncepción sino también en la fertilidad/reproducción para poder contar con esa información a futuro. También, que los ginecólogos incorporen en sus consultas médicas estos datos y que todas las mujeres cuenten con este saber en relación al propio cuerpo.

Planificar, asesorarse y poder decidir

Como psicóloga especializada en el área acompaño a mujeres que reciben estos diagnósticos médicos. Diagnósticos que les generan tal impacto emocional que se viven situaciones de angustia, tristeza, enojo, culpa, entre otros. Al no haber contado con la información adecuada, las mujeres tienen probablemente menos hijos de los que inicialmente hubieran deseado o  embarazos en edad avanzada que pueden estar asociados con un mayor riesgo médico, tanto para la madre como para el bebé.

Algunas ya no podrán ser madres con sus propios óvulos y tendrán que recibir óvulos donados por otra mujer (ovodonación) para poder serlo.

Si hubieran estado asesoradas a tiempo, probablemente hubieran tenido la opción de criopreservar sus gametas. Los tratamientos de preservación de la fertilidad son aquellos cuyo objetivo es preservar dichas gametas para que puedan ser utilizadas en el futuro para conseguir un embarazo.

Jennifer Aniston fue clara: “Ojalá alguien me hubiera dicho que congelara mis óvulos”

Otra cosa que debes saber es que hay formas de ir viendo cómo está tu reserva ovárica: esto se puede ver en ecografías transvaginales (conteo de folículos) y mediante estudios hormonales (análisis de sangre).

Por todo esto, si estás rondado los 30 y querés ser madre, es importante que charles sobre este tema con tu ginecólogo y, de ser necesario, consultes con profesionales especializados. Tampoco dudes en pedir un acompañamiento psicológico que te ayudará positivamente para atravesar estos procesos tan movilizantes para la vida de cualquier mujer.

Fuente: Lic. Victoria Stelluto (@lic.victoriastelluto) Psicóloga, Universidad de Buenos Aires / Orientación en Técnicas de Reproducción Humana Asistida (Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva). Es miembro de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva y fue disertante del XX Congreso Internacional de Medicina Reproductiva.

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