Belén Ortega habló sobre IA, trabajo y mujeres jefas de hogar
 

"No todas las mujeres tienen las mismas posibilidades de adaptarse": Belén Ortega y el impacto de la IA en el trabajo femenino

La especialista en inteligencia artificial Belén Ortega analizó el impacto de la IA en el empleo y advirtió sobre los desafíos que enfrentan muchas mujeres que trabajan, sostienen sus hogares y tienen poco tiempo para capacitarse. “La tecnología no debería convertirse en una presión más”, aseguró.
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La inteligencia artificial avanza a una velocidad que ya empieza a transformar el mercado laboral global y encender señales de alarma. Según distintos estudios, siete de cada diez personas creen que la IA dificultará la búsqueda de empleo, mientras que el Foro Económico Mundial proyecta que, para 2030, se desplazarán 75 millones de puestos de trabajo, aunque también podrían crearse 133 millones de nuevos empleos.

En Argentina, el escenario también genera preocupación: se estima que el 54% del empleo formal privado —unos 3 millones de puestos— está vinculado a ocupaciones donde al menos la mitad de las tareas podrían ser ejecutadas por inteligencia artificial generativa. Y mientras un profesional que domina estas herramientas puede multiplicar sus ingresos, otros trabajadores ya empiezan a competir directamente contra sistemas automatizados.

Belén Ortega

En medio de esta transformación, surge una pregunta inevitable: ¿quiénes tienen realmente las posibilidades de adaptarse? ¿Qué pasa con las mujeres que trabajan, sostienen económicamente sus hogares y además cargan con tareas de cuidado y crianza?

Para reflexionar sobre este escenario, conversamos con Belén Ortega, empresaria y conferencista especializada en IA, quien analizó el impacto que esta revolución tecnológica ya está teniendo en el empleo, especialmente en la vida de muchas mujeres.

“La IA está transformando profundamente la forma de trabajar”

—Muchas mujeres son hoy el principal sostén económico de sus hogares. ¿Qué trabajos creés que podrían verse más afectados por el avance de la inteligencia artificial?

—La inteligencia artificial está impactando especialmente en trabajos donde existen tareas repetitivas, administrativas u operativas que pueden automatizarse con facilidad. Y cuando observamos el mercado laboral actual, vemos que muchas mujeres ocupan justamente esos espacios: asistencia administrativa, atención al cliente, gestión de agendas, carga de datos, soporte comercial, tareas contables básicas, redacción de contenidos simples o gestión operativa dentro de empresas y emprendimientos. Son funciones fundamentales para el funcionamiento de cualquier organización, pero muchas de esas tareas hoy pueden resolverse en minutos con herramientas de IA.

Belén Ortega

Sin embargo, creo que el error más grande es pensar que la inteligencia artificial viene únicamente a “reemplazar” personas. Lo que realmente está haciendo es transformar profundamente la forma de trabajar. Por ejemplo, una asistente administrativa que antes dedicaba horas a organizar información hoy puede automatizar gran parte de ese proceso y pasar a ocupar un rol más estratégico.

Además, la IA está acelerando la desaparición de tareas mecánicas, pero al mismo tiempo está aumentando el valor de las capacidades humanas. La empatía, la creatividad, el liderazgo, la comunicación, la toma de decisiones y la capacidad de generar vínculos reales van a ser cada vez más importantes. Y ahí las mujeres tienen muchísimo potencial para liderar esta nueva etapa si logran acceder a capacitación y acompañamiento.

“Muchas mujeres viven agotadas y funcionando en modo supervivencia”

—Se habla mucho de adaptación laboral, pero no todas las personas tienen el mismo tiempo ni recursos para capacitarse. ¿Qué pasa con las mujeres que trabajan, crían hijos y además sostienen una casa?

—Creo que ahí aparece una de las conversaciones más importantes y menos visibles alrededor de la inteligencia artificial. Muchas veces se habla de “adaptarse”, “reinventarse” o “aprender nuevas habilidades” como si todas las personas tuvieran las mismas condiciones para hacerlo. Pero la realidad es muy distinta.

Hay mujeres que trabajan jornadas completas, sostienen económicamente a sus familias, crían hijos, organizan una casa, cuidan emocionalmente a su entorno y además intentan mantenerse activas profesionalmente. Viven agotadas, con poco tiempo y muchas veces con culpa permanente por no llegar a todo.

Belén Ortega

Entonces, cuando desde el mundo tecnológico se dice livianamente “hay que capacitarse”, pareciera olvidarse el contexto humano real. Adaptarse requiere tiempo, energía mental y recursos emocionales. Y justamente muchas mujeres hoy están funcionando en modo supervivencia.

Por eso creo que la educación en inteligencia artificial tiene que dejar de pensarse desde un lugar elitista o exclusivamente técnico. No alcanza con ofrecer cursos complejos o capacitaciones inaccesibles. Necesitamos formación práctica, clara, humana y adaptable a la vida cotidiana.

También creo que es fundamental entender que la tecnología no debería convertirse en una presión más, sino en una herramienta para aliviar carga mental y operativa. La IA bien utilizada puede ayudar muchísimo a mujeres que sostienen múltiples roles: desde organizar tareas y automatizar procesos hasta ahorrar horas de trabajo administrativo o planificación.

“Estamos atravesando una de las transformaciones laborales más importantes de nuestra generación”

—Muchas personas sienten miedo real de quedarse sin trabajo frente al avance de la IA. ¿Ese temor es exagerado o estamos frente a una transformación laboral profunda que ya empezó?

—No creo que sea un miedo exagerado. De hecho, creo que estamos atravesando una de las transformaciones laborales más importantes de nuestra generación. La diferencia es que todavía muchas personas no terminan de dimensionar la velocidad del cambio.

La inteligencia artificial ya está modificando procesos dentro de empresas, automatizando tareas operativas, optimizando estructuras y cambiando la forma en que se producen contenidos, se vende y se organiza información.

Muchas veces el debate se plantea desde extremos. Por un lado aparece el miedo apocalíptico de que “la IA viene a reemplazar a todos”. Y por otro lado, una mirada ingenua donde pareciera que nada va a cambiar realmente. Pero la verdad está en el medio.

Sí, muchos trabajos van a transformarse profundamente. Sí, algunas tareas van a desaparecer. Pero también van a surgir nuevas oportunidades y nuevos roles que hoy todavía ni siquiera imaginamos completamente.

Belén Ortega

Lo más preocupante no es la inteligencia artificial en sí misma, sino la velocidad con la que avanza y la falta de preparación emocional y profesional que tiene gran parte de la sociedad para enfrentarlo. Muchísimas personas todavía no entienden cómo funciona la IA, cómo puede impactar en sus trabajos o cómo empezar a incorporarla. Y eso genera ansiedad, incertidumbre y sensación de quedarse atrás.

Además, vivimos en una cultura donde el valor personal muchas veces está extremadamente ligado a la productividad y al trabajo. Entonces, cuando aparece una tecnología que parece poder hacer tareas humanas en segundos, inevitablemente aparecen miedo, inseguridad y angustia.

“El verdadero diferencial va a estar en la mirada humana”

—Frente a este escenario, ¿qué herramientas o habilidades deberían empezar a incorporar hoy las mujeres para no quedar afuera del mercado laboral en los próximos años?

—Lo primero y más importante es perderle el miedo a la inteligencia artificial. Muchas personas todavía sienten que es algo lejano, complejo o reservado únicamente para expertos en tecnología. Y eso no es cierto.

Hoy cualquier mujer, independientemente de su profesión o edad, puede empezar a incorporar herramientas de IA en su vida laboral cotidiana. No se trata de convertirse en programadora ni de entender sistemas complejos. Se trata de aprender a usar la inteligencia artificial como una herramienta de apoyo para potenciar lo que cada persona ya sabe hacer.

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Pero además de las herramientas técnicas, creo que las habilidades humanas van a ser todavía más importantes en esta nueva etapa. La creatividad, la empatía, la comunicación, la capacidad de liderar, resolver problemas y tomar decisiones con criterio propio van a tener un valor enorme.

También creo que la capacidad de adaptación va a ser una de las habilidades más importantes de los próximos años. Ya no alcanza con aprender algo una vez y repetirlo toda la vida. El mercado laboral está cambiando constantemente y quienes logren mantener una mentalidad flexible, curiosa y abierta al aprendizaje continuo van a tener muchas más oportunidades.

La inteligencia artificial no debería alejarnos de nuestra humanidad. Al contrario. Creo que este es el momento donde más necesitamos combinar tecnología con sensibilidad humana, criterio y propósito. Porque el verdadero diferencial no va a estar solamente en saber usar IA, sino en cómo usamos esa tecnología para construir trabajos, negocios y vidas más sostenibles y humanas.

Belén Ortega, especialista y divulgadora de IA, @beluortegaok

 
   

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