A poco más de cuatro meses del nacimiento de Vito, su primer hijo junto a Sofía Pachano y Santiago Ramundo, la actriz participó de una reciente emisión de El diario de Mariana y abrió su corazón al hablar de los cambios físicos, emocionales y cotidianos que atravesó desde que se convirtió en mamá.
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En diálogo con Mariana Fabbiani, Sofía compartió una mirada honesta y realista sobre la maternidad primeriza. “No es para nada fácil. Yo tengo 37, por ahí crecimos con las mamás de la tele que te planteaban todo muy color de rosas”, expresó entre risas.
Con el humor que la caracteriza, también habló sobre cómo cambió por completo su rutina diaria desde la llegada de Vito. “Yo es la primera vez que me saco el pijama casi”, comentó divertida, dejando entrever el intenso ritmo que implica adaptarse a las necesidades de un bebé recién nacido.
Sin embargo, más allá de las situaciones cotidianas, la actriz profundizó sobre el fuerte impacto emocional que implica la maternidad. “Tiene sus cosas hermosas y las no tan hermosas. Lo que pasa es que creo que hay que asumir que es una renuncia muy grande, y eso a veces es lo que no se ve mucho”, reflexionó con contundencia.
Durante la charla, también recordó algunas de las dificultades que atravesó en los primeros meses junto a su hijo. Entre ellas, mencionó la intervención que Vito necesitó en el frenillo de la boca para poder prenderse correctamente durante la lactancia.
“Las hormonas por las nubes... Yo a veces le digo a Santi que por ahí son las hormonas hablando y no yo. El puerperio es muy diferente en cada una de las mujeres, cada experiencia es única”, explicó con sinceridad.
Además, contó que recibe muchos mensajes privados de otras madres que le preguntan cómo está viviendo esta etapa y si realmente la está pasando bien. Frente a eso, Sofía respondió con total honestidad: hay días buenos y otros más difíciles.

“Lo más difícil de aceptar es no hacer lo que uno quiere en el momento que uno quiere. Creo que eso es clave, desde ir al baño... Ayer le dije a una amiga que lo sostenga mientras yo iba al baño”, relató entre risas.
A pesar de los desafíos, reconoció la importancia de contar con una red de contención familiar que la acompaña diariamente. En ese sentido, destacó especialmente el apoyo de Santiago Ramundo y de su padre, Aníbal Pachano, a quienes definió como sus “niñeros”.
“Creo que si uno no tiene eso puede sentirse muy solitario”, reflexionó respecto al acompañamiento emocional y práctico que necesita una madre durante el puerperio.
Sofía también confesó que los primeros veinte días fueron los más difíciles de atravesar, tanto por la recuperación física del parto como por el proceso de adaptación a la nueva dinámica familiar.
Más adelante, mencionó la importancia de la presencia de su suegra, quien suele ayudarla en su casa e incluso quedarse a dormir cuando Santiago debe pasar muchas horas fuera por trabajo.
Entre aprendizajes, emociones y mucho humor, Sofía Pachano mostró una faceta sensible y madura al hablar sobre la maternidad real, visibilizando tanto la felicidad como las dificultades que pueden aparecer durante los primeros meses después del nacimiento de un hijo.

