En medio de un presente especial, Guillermina Valdés decidió hacer una pausa en su agenda laboral y regalarse unos días de descanso en el sur argentino. El destino elegido fue Villa La Angostura, uno de los rincones más buscados de la Patagonia por sus paisajes imponentes y su conexión con la naturaleza.
Con la llegada de las temperaturas más bajas y el invierno cada vez más cerca, la actriz apostó por una escapada que combinó tranquilidad, aire libre y momentos de introspección.


Fiel a su estilo cercano, compartió en redes sociales diferentes postales del viaje, en el que estuvo acompañada por sus hijos. Entre ellos, Dante, de 24 años, quien también se sumó a documentar la experiencia con imágenes propias.

La familia se hospedó en una cabaña rústica y luminosa ubicada en la zona de Cerro Bayo, rodeada de senderos naturales y con vistas abiertas al lago. Un entorno ideal para desconectar de la rutina y reconectar con lo esencial.

Durante la estadía, Guillermina mostró escenas íntimas y relajadas: momentos de lectura con un libro en mano, caminatas por senderos rodeados de vegetación y pausas contemplativas frente al paisaje. A su vez, sus hijos Lolo, Paloma y Helena también fueron parte de esta experiencia familiar, reforzando la idea de un viaje compartido.


Por su parte, Dante publicó un carrusel de imágenes que amplió la mirada sobre el recorrido. Entre las actividades, se destacaron paseos en kayak por ríos de la zona, vistas de montañas y una postal divertida en la que madre e hijo posaron debajo del agua, haciendo muecas y jugando con la cámara.


Así, Guillermina dejó ver una faceta íntima y familiar, en la que el descanso, la conexión con la naturaleza y el tiempo compartido se convirtieron en protagonistas. Un viaje que, más allá del destino, refleja la importancia de frenar, respirar y disfrutar de los vínculos.
Créditos: Instagram

