Lo que comenzó como una supuesta búsqueda desesperada de una boa constrictora perdida terminó convirtiéndose en uno de los episodios más insólitos de los últimos días. Tras viralizarse en redes sociales y generar preocupación entre los vecinos del barrio porteño de Colegiales, se descubrió que la historia era completamente falsa.
Todo comenzó cuando aparecieron carteles en la vía pública y publicaciones en redes sociales que alertaban sobre la desaparición de "Piti", una supuesta boa constrictora de más de tres metros que habría escapado por la terraza de una vivienda ubicada en la zona de Céspedes y Zapiola.

Según esos avisos, el reptil era dócil, convivía desde hacía años con una familia y respondía a su nombre. Además, se pedía que, en caso de encontrarla, nadie intentara capturarla y se comunicaran inmediatamente con sus dueños.
La historia no tardó en viralizarse. Muchos vecinos compartieron las publicaciones y algunos incluso aseguraban haber visto a la serpiente recorriendo el barrio. La repercusión fue tal que comenzaron las consultas a especialistas y se difundieron recomendaciones sobre cómo actuar frente a un animal de esas características.
La inesperada verdad detrás de la supuesta boa desaparecida
Sin embargo, con el paso de las horas todo dio un giro inesperado. La boa nunca existió y tampoco la familia que decía buscarla.
De acuerdo con la información que trascendió, toda la historia habría sido ideada por un paseador de perros con el objetivo de llamar la atención de los vecinos y promocionar sus servicios para conseguir nuevos clientes.

Lo que inicialmente pensó como una ingeniosa campaña publicitaria terminó teniendo un alcance mucho mayor del esperado y despertó la preocupación de cientos de personas.
La falsa alarma ahora es investigada por la Justicia
Lejos de quedar como una simple broma, la maniobra derivó en una investigación judicial.
Según trascendió, el fiscal que interviene en la causa analiza si corresponde imputar algún delito, ya que la falsa alarma generó preocupación pública y motivó consultas e intervenciones de distintos organismos.
Durante los días en que se creyó que la serpiente estaba realmente suelta, también surgieron advertencias sobre la tenencia de este tipo de animales en Argentina. La Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna regula la posesión de fauna silvestre y establece que especies como las boas solo pueden mantenerse bajo determinadas condiciones y con la documentación correspondiente que acredite su origen legal.
Finalmente, cuando se confirmó que todo había sido inventado, la búsqueda quedó sin efecto. Lo que empezó como una llamativa campaña para atraer clientes terminó convirtiéndose en un caso judicial que ahora deberá determinar si la falsa historia tuvo consecuencias legales.

