Con lágrimas difíciles de contener, parado al lado de Lionel Messi y haciendo un gesto de pedido de disculpas con sus manos hacia las tribunas mientras el equipo español levantaba la Copa del Mundo, Rodrigo de Paul dejó ver en la cancha toda la angustia de un final no deseado. Caracterizado siempre por jugar con pura pasión y sentimiento tanto adentro como fuera del campo, el futbolista decidió canalizar ese impacto horas más tarde a través de una carta abierta en sus redes sociales.
En su mensaje, el mediocampista compartió la frustración por el resultado deportivo, pero también aprovechó para responder directamente a las narrativas y cuestionamientos que acompañaron al plantel durante el desarrollo de la competencia.

La tristeza por no repetir el título y el valor del vínculo con los hinchas
El inicio del texto publicado por el jugador estuvo centrado en el impacto que provocó el resultado en el plantel y en la imposibilidad de regalarle una nueva alegría al país. De Paul expresó la tristeza del grupo frente al apoyo incondicional recibido a lo largo de todo el certamen.
"El dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la copa del mundo a nuestro país, porque si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes", escribió el mediocampista en la primera parte de su comunicado.
Sin embargo, a medida que pasaron las horas posteriores al partido, el análisis del futbolista encontró un punto de apoyo en la relación construida con el público. Según explicó, la conexión lograda excede el resultado puramente deportivo: "Pero con el correr de las horas nos van haciendo caer que la identificación que tienen con este grupo va más allá del trofeo y eso es algo de lo que me quiero agarrar para poder transitar este momento".

El cruce contra las críticas y las conspiraciones durante el torneo
El tramo más contundente de la publicación estuvo dedicado a quienes, según su visión, aguardaban un tropezón del equipo. De Paul apuntó hacia las versiones y teorías que circularon a lo largo del certamen y argumentó que respondieron a un malestar generado por el clima festivo del plantel argentino.

"Hoy miro cuánta gente esperaba esta caída, instalando durante toda la copa del mundo conspiraciones infundadas para calmar el dolor de otro por no poder vivir lo que todos los argentinos estábamos viviendo, porque nuestras sonrisas molestan, porque nuestras maneras les jode.. Pero eso no hizo más que reafirmar que la pasión y el amor por nuestra camiseta puede con todo..", manifestó.
Orgullo y cierre con la mirada en el futuro
Para concluir su mensaje, el volante dejó en claro que la asimilación del resultado requerirá tiempo, aunque remarcó el valor identitario de representar al país en una instancia de semejante magnitud.
"Me dolerá mucho tiempo pero hoy más que nunca estoy orgulloso de ser ARGENTINO", cerró el futbolista, reafirmando el sentimiento hacia la camiseta por sobre el trago amargo de la derrota.


