Las Chicas de la Culpa: el secreto de su amistad en Día del Amigo
 

Las Chicas de la Culpa, a corazón abierto por el Día del Amigo: "La química que tenemos no se puede fabricar, simplemente sucede"

En una entrevista con Priscila Crivocapich para Protagonistas, Malena Guinzburg, Connie Ballarini, Fernanda Metilli y Natalia Carulias hablaron de la amistad que construyeron en casi una década de trabajo compartido. Entre risas, confesiones y anécdotas desopilantes, revelaron el secreto de la química que las convirtió en uno de los fenómenos del humor argentino.
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Por el Día del Amigo, Malena Guinzburg, Connie Ballarini, Fernanda Metilli y Natalia Carulias -Las chicas de la culpa- pasaron por Protagonistas, el ciclo de entrevistas de Priscila Crivocapich para Para Ti.

Entre risas, cargadas y anécdotas que se pisan unas a otras, las cuatro humoristas hablaron de la amistad que construyeron en casi una década de trabajo compartido, de los viajes, las giras, los momentos difíciles y de esa química que, aseguran, no se puede fabricar.

"Ellas armaron un imperio", las presentó Priscila antes de preguntarles cuál era el secreto de un grupo que mantiene intacta su complicidad arriba y abajo del escenario.

Fernanda Metilli fue la primera en responder.

—No, bueno, hay las dos cosas. Creo que sin oficio y sin amistad no hubiésemos llegado a la cantidad de años que hace que estamos juntas... y aguantarnos tanto tiempo.

La tapa.

Mientras intentaban recordar si llevaban seis, siete o más años trabajando juntas, Connie Ballarini cortó el debate con una de sus típicas salidas.

—Bueno, lo que quieran, siete años y medio y cerramos porque vamos a estar veinte minutos diciendo seis, siete... y vamos a terminar peleadas.

El grupo de WhatsApp que empezó como una "catarsis"

Cuando Priscila quiso saber en qué momento sintieron que ya eran un verdadero grupo, apareció una historia desconocida.

Natalia Carulias contó que tienen un chat llamado "Catarsis", aunque enseguida Malena Guinzburg intentó frenarla para no revelar demasiado.

Finalmente fue la propia Malena quien explicó el origen.

—Porque empezamos a hacer catarsis en ese grupo. En realidad nació como un grupo paralelo. Entonces dijimos: "Bueno, llamémoslo Catarsis".

"Empezamos a trabajar y dijimos: 'Che, esta química no es normal'".

Fernanda recordó entre risas que incluso fue la última en ser agregada.

—Yo les dije: "¿Che, por qué no me agregan?".

Más allá del chat, todas coinciden en que el verdadero punto de partida fue La culpa es de Colón, el programa donde coincidieron por primera vez.

—Ahí empezamos a trabajar y dijimos: "Che, esta química no es normal" —recordó Malena—. "Nos conocíamos del mundo del stand up, pero la mayoría nunca había trabajado junta. Fue algo mágico. Empezamos a mirarnos, entendernos y divertirnos desde ese primer día... y sigue pasando".

Connie explicó que el formato favoreció esa conexión.

—Siempre había disparadores, pero cuando una decía algo la otra se metía, íbamos sumando y eso era lo más rico. Ahí dijimos: "Esto hay que explotarlo".

"Venimos del under, de hacer todo solas"

Fernanda agregó que justamente lo que más funcionaba era aquello que no estaba previsto.

—Siempre nos decían: "Eso no estaba en el guion". Y era lo que más nos gustaba. Nos habían convocado como un especial por el Día de la Mujer, casi como una migaja, y terminó funcionando bárbaro. Después llegó la pandemia, empezamos solas por YouTube, explotó; después vino el teatro... y explotó también.

Para Connie, la explicación también está en el origen de todas ellas.

Venimos del under, de hacer todo solas. Entonces, cuando no nos llaman, no importa: lo hacemos nosotras. La autogestión siempre fue parte del trabajo del comediante. Terminamos armando nuestra propia empresa.

"Hay una amistad que hace que podamos decirnos todas las cosas que nos decimos".

"Podemos decirnos cualquier cosa"

La charla derivó naturalmente hacia la amistad.

Malena resumió la dinámica del grupo con una frase que generó la aprobación inmediata del resto.

Hay una amistad que hace que podamos decirnos todas las cosas que nos decimos. Entre nosotras nos podemos decir cualquier cosa. Ahora, viene alguien de afuera... y se pudrió todo.

Connie explicó que también existe un profesionalismo muy fuerte.

—Entendemos el timing. Si estamos todas bajón sabemos que igual hay que trabajar. Nos pasó de subir al escenario en momentos de crisis y nadie lo notaba. Arriba del escenario estaba todo bien.

Natalia coincidió.

La química no se puede fabricar. Se da o no se da. Y después está el profesionalismo. Si sos profesional, arriba del escenario sos profesional.

"Si una realmente está mal o le pasa algo, sabe que hay una red".

Cuando Priscila preguntó si existían roces detrás de escena, Malena reconoció que sí.

Hemos tenido algunas situaciones en estos años. Pero si una realmente está mal o le pasa algo, sabe que hay una red. Sabés que las otras te bancan.

Natalia aprovechó para sincerarse sobre el momento personal que atraviesa.

Yo estoy menopáusica y se lo quiero contar a todos. No estoy pasando por un buen momento. Tengo mi manto de oscuridad y ellas lo reciben así, me bancan. Hay red.

Las otras tres no dejaron pasar la oportunidad.

¡Pero falta un montón para eso! ¡Somos jóvenes! —bromeaban mientras Natalia respondía:

—Estoy anotando los días. Les va a llegar a todas.

Natalia habló de su menopausia, Fernanda relató su tema con las bolsas en un viaje, Malena habló de la importancia de la amistad y Connie reveló su experiencia con una colonoscopía.

Entre carcajadas, Connie remató:

—¿Querés cositas? ¿Querés insomnio? Tomá.

Y Malena lanzó otra humorada.

Viste que algunas dicen: "La menopausia no es tan terrible". Vos ves a Natalia... y ves lo que viene.

—Soy la que les muestra el futuro. Negro. Oscurísimo —contestó Natalia provocando otra explosión de risas.

Dormir juntas: una idea que duró una sola gira

El viaje de gira fue otro de los grandes temas.

Cuando Priscila quiso saber quién era la más maniática del grupo, la respuesta fue unánime.

—Fernanda.

A partir de ahí comenzaron a aparecer las anécdotas.

Natalia recordó la primera vez que compartieron habitación.

Dijimos: "Vamos a dormir todas juntas, somos re amigas". Yo me llevé un baby doll porque pensé que había que ir linda para dormir con gente. No tenía nada que ver.

Connie completó la escena.

—Le tocó la cucheta de arriba... la vimos toda.

Las chicas de la culpa con Priscila Crivocapich.

Fernanda agregó entre risas:

Subiendo la escalerita en baby doll...

Después llegaron las cargadas cruzadas.

Connie contó que Malena hace misteriosos ruiditos al dormir.

—No sabemos si toma la mamadera o qué hace.

Y enseguida apuntó contra Fernanda.

Se levanta una hora antes que el resto para meter cosas en bolsitas. Nadie entiende qué hace.

Fernanda explicó el motivo recordando un viaje a Miami.

—No encontraba una valija que me gustara. Quería una turquesa. La encontré el último día, así que mientras todas bajaban con una valija yo bajaba con 72 bolsas.

Natalia: "Cambiaría mi vida con cualquiera que no tenga hijos".

"¿Con cuál de ustedes cambiarían de vida?"

La pregunta dio pie a nuevas bromas.

Natalia fue directa.

Con cualquiera que no tenga hijos. Amo a mis hijos, pero soy la única que vuelve de gira y tiene dos chicos.

Fernanda respondió enseguida.

Yo le cambiaría el teatro... pero no los hijos.

Malena Guinsburg y Connie Ballarini.

Malena eligió otro argumento.

—Si es cambiar toda la vida... me pongo la tanga de Fernanda y listo.

Connie, en cambio, sorprendió eligiendo a Natalia.

—Porque es una persona divina... y además no sabe hacer nada. Toda la gente le resuelve las cosas. Yo soy tan resolutiva que un día de esa comodidad me haría bien.

Natalia admitió entre risas:

—No sé pedir un Uber... todo lo que es tecnología me supera.

"Lo que le afecta a una nos afecta a todas".

El humor también sirve para atravesar los malos momentos

Cuando Priscila les preguntó quién era la más sensible, Malena respondió que ninguna queda afuera cuando una la está pasando mal.

Lo que le afecta a una nos afecta a todas. Nos reímos mucho, pero cada una tiene sus malhumores. Además, alguien demasiado positivo da una bronca...

—Los detestamos —acotó Connie.

Fernanda explicó que esos estados van rotando.

"Por ahí dos estamos de mal humor y las otras dos intentan levantar la energía".

Por ahí dos estamos de mal humor y las otras dos intentan levantar la energía. Eso va cambiando todo el tiempo.

Además coincidieron en que muchas veces las mejores funciones llegan justamente cuando alguna está atravesando un mal momento.

Y destacaron que las giras siguen siendo espacios de disfrute.

Siempre terminamos comiendo juntas. Hay algo de compartir y divertirnos que sigue estando —contó Malena.

"Si una empieza a contar algo en el camarín le decimos: 'Shhh... guardalo para el escenario'".

Eso sí: aprendieron una lección.

—Ya no dormimos juntas.

—Ni compartimos un plato —agregó Connie.

Malena recordó la única vez que intentaron hacerlo.

Cuando el plato estaba llegando nos acordamos de que era mitad para cada una... el odio que nos dio. Nunca más.

"Nuestra vida termina siendo material para el escenario"

Las cuatro coincidieron en que hablan de todo.

—Obvio. Lo compartimos... con el público —contestaron cuando Priscila preguntó si hablaban de sus parejas.

Malena explicó que incluso muchas experiencias terminan convirtiéndose en material para el show.

A veces te pasa algo durante la semana y pensás: "Qué bueno, tengo material". Entonces las chicas empiezan a preguntar y les digo: "No, lo cuento arriba del escenario".

Malena explicó que incluso muchas experiencias terminan convirtiéndose en material para el show.

Natalia confirmó la regla tácita del grupo.

Si una empieza a contar algo en el camarín le decimos: "Shhh... guardalo para el escenario".

Hasta una colonoscopía terminó formando parte del repertorio.

Connie recordó divertida cómo reaccionó a la anestesia.

—Salí diciendo cualquier cosa y desesperada por comer.

Natalia, en cambio, aseguró que su postoperatorio fue mucho más accidentado.

Si googlean los síntomas... los tuve todos.

Connie: "No soy ordinaria. Soy honesta... digo lo que la gente quiere escuchar".

"Cada una tiene su color"

Sobre quién es la más guaranga en escena, la respuesta fue inmediata.

—Connie y Male.

Connie se defendió.

No soy ordinaria. Soy honesta... digo lo que la gente quiere escuchar. Lo que vos estás pensando.

Fernanda destacó que justamente esa diferencia de estilos potencia al grupo.

—Cada una tiene su color.

—Natalia es marrón —cerró Malena provocando otra ronda de carcajadas.

El teatro, la televisión y el secreto para seguir juntas

Las cuatro recordaron con cariño el debut teatral, en plena pandemia y con aforo reducido.

La gente se reía con barbijo y casi no se escuchaba —recordó Fernanda.

Malena contó otra anécdota que las pinta de cuerpo entero.

Contrataron una coreógrafa para preparar el final del espectáculo, pero mientras ella armaba la rutina ellas estaban sentadas en la platea... comiendo tostados.

—Le dijimos: "Vos hacé la coreografía que después la vemos".

Connie agregó:

—Ella trabajaba... y nosotras comíamos.

"Nos sentimos mucho más cómodas en lo más desprolijo, en el teatro. Ahí somos auténticas".

La coreografía apenas se ensayó una vez.

Nos cansamos y la coreógrafa enseguida entendió cómo éramos —admitió Fernanda.

Sobre la diferencia entre hacer teatro y televisión, Natalia reconoció que la televisión las obligaba a contenerse.

Nos teníamos que cuidar mucho. Cuando nos relajábamos era cuando mejor salía, pero eso no quedaba.

Malena coincidió.

Nos sentimos mucho más cómodas en lo más desprolijo, en el teatro. Ahí somos auténticas.

Y explicó cuál cree que es el verdadero secreto de la vigencia del grupo.

Si un juego deja de divertirnos, aunque a la gente le encante, lo cambiamos. Necesitamos sorprendernos de verdad para seguir riéndonos de verdad.

Las chicas de la culpa en charla con Priscila Crivocapich,

"No normalicemos esto"

Sobre el final, Priscila quiso saber si imaginaban muchos años más juntas.

Sí... Las viejas de la culpa —respondieron entre risas.

Connie recordó que su abuela siempre decía "me voy con las chicas al bingo", así que para ellas el nombre seguirá teniendo sentido.

Antes de despedirse, llegó el brindis por el Día del Amigo.

Por nuestra amistad y por seguir riéndonos juntas —dijo Malena.

—Porque eso nos alimenta —sumó Fernanda.

"Cada vez que salimos y vemos el teatro lleno decimos: 'No normalicemos esto'".

Natalia habló del privilegio que sienten.

Tener un show hace tantos años, con éxito ininterrumpido... realmente es un privilegio.

Y Malena cerró con una reflexión que resume el espíritu del grupo.

Cada vez que salimos y vemos el teatro lleno decimos: "No normalicemos esto". Somos amigas, trabajamos de lo que nos gusta y nos va bien. Generar risas en la gente es un privilegio enorme. Brindo por eso.

Mirá la entrevista completa de Priscila Crivocapich a Las Chicas de la Culpa acá:

PH: Chris Beliera @CHRISBELIERA
PRODUCCION: Gimena Padial @GIMMEBRIGHT
ESTILISMO: GIMENA PADIAL @GIMMEBRIGHT CON CON NATALIA ROSALES @NATYROSALES75
MAKE UP: CONI CUNEO @CONICUNEOMKP
PELO: VALENTINA CHAPOCHNIKOFF para @CONICUNEOMKP
ARTE: ROSHI SOLANO @roshisolano
VIDEO: MARTINA CRETELLA @MCRETELLAPH RAMA Y PALAIS @RAMAPALAIS

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

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