Hay aromas que transforman cualquier cocina en un lugar cálido y el de la manzana con canela es uno de ellos. Este budín saludable tiene todo lo que buscás para una merienda rica y casera: es húmedo, fácil de preparar y no lleva azúcar agregada.
La clave de esta receta está en los dátiles, que aportan dulzura natural y una textura increíble. Además, la combinación de manzana rallada y en cubitos hace que cada porción quede suave, húmeda y llena de sabor.

Ingredientes para el budín de manzana y canela:
- 2 manzanas
- 1 taza de dátiles sin carozo
- 2 huevos
- 80 ml de aceite (girasol, coco suave u oliva suave)
- 150 g de harina integral o avena molida
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Opcionales para servir:
- Yogur griego
- Nueces picadas
- Manteca de maní
- Canela extra por arriba
Preparación del budín de manzana y canela:
- Paso 1: Colocá los dátiles en un bowl con agua caliente y dejalos reposar durante 10 minutos. Este paso ayuda a que se ablanden y después se integren mucho mejor a la mezcla.
- Paso 2: Pelá una de las manzanas y rallala. La otra cortala en cubitos pequeños para sumar distintas texturas al budín. La manzana rallada aporta humedad natural y hace que la preparación quede mucho más tierna.
- Paso 3: Escurrí los dátiles y procesalos junto con los huevos, el aceite y la esencia de vainilla hasta obtener una crema homogénea. No hace falta agregar azúcar porque los dátiles ya aportan todo el dulzor necesario.
- Paso 4: Sumá la harina integral o avena molida, la canela, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá bien hasta integrar todos los ingredientes.
- Paso 5: Incorporá la manzana rallada y los cubitos. Mezclá suavemente para distribuirlos bien en toda la preparación.
- Paso 6: Verté la mezcla en un molde aceitado o forrado con papel manteca. Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos. El budín tiene que quedar húmedo y tierno, no seco.
- Paso 7: Esperá unos minutos antes de desmoldarlo. Podés servirlo tibio, con yogur griego, nueces o una cucharada de manteca de maní para potenciar todavía más el sabor.

Tips y variaciones para potenciar la receta
- Los dátiles tienen que estar bien blandos para lograr una textura cremosa.
- Si querés un budín más especiado, podés sumar nuez moscada o jengibre en polvo.
- La avena molida le da una textura más rústica y nutritiva.
- También podés agregar chips de chocolate amargo o nueces picadas.
- Guardalo en un recipiente hermético: al día siguiente queda todavía más húmedo.



