Sofía Solá, una de las hijas de Maru Botana, atraviesa un momento bisagra en su vida. Con una mezcla de emoción, nervios y entusiasmo, anunció que se va a vivir a Barcelona para apostar por su carrera como influencer y modelo.
La noticia la dio a conocer a través de un video en TikTok, grabado desde el baño de su casa y con su perro Simón como compañero de escena. “Chicos, me voy a vivir a Barcelona. O sea, voy a cumplir mi sueño”, dijo, sin poder ocultar la felicidad.
El sueño de irse… y aprender a esperar el momento
Lejos de ser una decisión impulsiva, Sofía contó que el deseo de irse del país la acompaña desde hace años. Sin embargo, reconoció que no siempre estuvo lista para dar ese paso.
“El año pasado me di cuenta de que me estaba yendo por escaparme… y nada peor que irte a un viaje en busca de nada”, reflexionó, con honestidad.
Ese freno, lejos de frustrarla, fue clave. Le permitió entender que no se trataba solo de irse, sino de hacerlo desde un lugar más consciente.

Terapia, trabajo y un cambio interno
En ese proceso, la terapia tuvo un rol fundamental. “El año pasado no estuve muy bien… después arranqué terapia y me hizo mucho mejor”, compartió.
A partir de ese trabajo personal, también empezó a reconectar con lo que le gusta hacer. Fue ahí donde encontró en el mundo de las redes sociales, el modelaje y la creación de contenido un camino que la entusiasma.
“Me di cuenta de que era un trabajo que me encanta, que me fascina y lo disfruto muchísimo”, aseguró.

La oportunidad que lo cambió todo
El punto de inflexión llegó cuando una agencia de modelos en Barcelona se interesó en su perfil. Tras una reunión en enero, fue seleccionada y decidió aceptar el desafío.
“Me voy a Barcelona a vivir hasta agosto… voy más que nada a probar”, explicó. Y agregó, con una sonrisa que lo dice todo: “No puedo estar tan contenta, en una semana me voy”.

Animarse, incluso con miedo
Más allá del entusiasmo, Sofía no ocultó que siente miedo. Pero también dejó en claro que eso no la detiene.
“Acabo de salir de la psicóloga y hablábamos de la importancia de accionar… si uno se propone los pasos, lo puede lograr”, reflexionó.
Y dejó un mensaje para sus seguidores: “Confíen en ustedes mismos”.

Una despedida que también es crecimiento
Su partida de Buenos Aires no es solo un cambio de lugar, sino también un proceso personal. Una decisión que combina deseo, trabajo interno y valentía.
“Es mi última semana acá… estoy súper entusiasmada por lo que se viene”, dijo.
En redes, sus seguidores no tardaron en reaccionar: celebraron su decisión, le dejaron mensajes de apoyo y hasta le pidieron que comparta cada paso de esta nueva etapa.
Porque, más allá del destino, lo que está en juego es algo más profundo: animarse a ir por lo que uno quiere.




