Los falafel son una de las preparaciones más populares de la cocina de Medio Oriente y, además de ser deliciosos, son una gran opción para incorporar legumbres de una manera distinta. Combinados con vegetales frescos y una salsa de yogur cremosa y cítrica, se convierten en un plato completo, saludable y perfecto para resolver cualquier comida.
Ingredientes
- 2 tazas de garbanzos remojados durante 24 horas
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla chica
- Un puñado de perejil fresco
- 1 cucharada de comino
- Sal y pimienta a gusto
Para la ensalada:
- 1 tomate
- 5 hojas grandes de lechuga
Para la salsa de yogur:
- 70 ml de yogur natural
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 diente de ajo muy picado
- Jugo de medio limón
- Sal y pimienta a gusto

Preparación
Paso 1: Escurrí bien los garbanzos que dejaste en remojo durante 24 horas.
Paso 2: Colocá los garbanzos en una procesadora junto con la cebolla, el ajo, el perejil, el comino, la sal y la pimienta. Procesá hasta obtener una mezcla integrada pero con algo de textura.
Paso 3: Llevá la preparación a la heladera durante al menos 30 minutos para que tome más consistencia y sea más fácil formar los falafel.
Paso 4: Con las manos, armá pequeñas bolitas o medallones compactos.
Paso 5: Cociná los falafel en una sartén con un poco de aceite hasta que estén dorados de ambos lados. También podés hacerlos al horno o en freidora de aire para una versión aún más liviana.
Paso 6: Mientras tanto, lavá y cortá la lechuga y el tomate. Colocalos en una fuente o bowl amplio.
Paso 7: Para la salsa, mezclá el yogur natural con el aceite de oliva, el ajo picado, el jugo de limón, sal y pimienta. Revolvé hasta lograr una textura cremosa.
Paso 8: Sumá los falafel calientes sobre la ensalada y terminá con abundante salsa de yogur por encima.


