Una tragedia conmueve por estas horas al mundo científico y al universo del buceo internacional. Cinco expertos italianos murieron durante una inmersión en las Islas Maldivas, en lo que ya fue calificado como el accidente de buceo más grave en la historia de ese destino turístico del océano Índico. El grupo exploraba cuevas submarinas a unos 50 metros de profundidad en el atolón Vaavu cuando ocurrió el dramático episodio.
Las víctimas de la tragedia de Maldivas: todos expertos en buceo
Entre las víctimas se encontraba Mónica Montefalcone, una reconocida profesora de Ecología Marina Tropical y Ciencias Subacuáticas de la Universidad de Génova, muy respetada en el ámbito académico y también conocida por sus participaciones televisivas vinculadas a la divulgación científica.

La especialista había viajado a Maldivas como directora científica de una campaña de monitoreo ambiental de las islas.

Junto a ella murió su hija, Giorgia Sommacal, de apenas 22 años. La joven se había graduado recientemente en ingeniería biomédica en la Universidad de Génova y compartía con su madre la pasión por el mar y el buceo. En redes sociales, ambas solían mostrarse juntas durante expediciones y actividades vinculadas a la vida marina.
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Otra de las víctimas fue Muriel Oddenino, investigadora de 31 años y colega de Montefalcone en la Universidad de Génova. Especializada en biología marina y ecología, había participado en distintas publicaciones científicas y era considerada una buceadora con gran experiencia. Personas cercanas la definieron como una mujer “dulce y sensible”.

También falleció Gianluca Benedetti, de 44 años, quien trabajaba como gerente de operaciones, capitán de barco e instructor de buceo. Tenía una extensa trayectoria en expediciones submarinas y era reconocido dentro de la comunidad internacional de diving.
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La quinta víctima fue Federico Gualtieri, de 31 años, instructor de buceo y reciente graduado en biología marina y ecología en la Universidad de Génova. Sus allegados lo describían como un apasionado por la conservación marina y la exploración submarina.
Qué se sabe sobre el accidente en Maldivas
Según trascendió, el grupo realizaba una exploración en cuevas submarinas dentro del atolón Vaavu, una zona muy frecuentada por buceadores expertos. Las autoridades de Maldivas manejan distintas hipótesis sobre lo ocurrido.
Una de las principales teorías apunta a una posible contaminación en las botellas de aire comprimido utilizadas durante la inmersión. Otra hipótesis sugiere que los buzos pudieron haberse desorientado dentro del sistema de cuevas submarinas, caracterizado por estructuras complejas y laberínticas.
Los investigadores también analizan si pudo haber influido la llamada narcosis por nitrógeno, un fenómeno que afecta la percepción y la capacidad de reacción a grandes profundidades, especialmente por encima de los 30 metros.
Hasta el momento solo uno de los cuerpos pudo ser recuperado, mientras continúan los operativos de búsqueda y peritajes en la zona.
Un destino paradisíaco atravesado por una tragedia inédita
Las Maldivas son consideradas uno de los destinos más elegidos del mundo para el buceo profesional y recreativo por sus arrecifes coralinos y cuevas submarinas. Sin embargo, funcionarios locales señalaron que nunca antes el país había registrado un accidente de buceo con semejante cantidad de víctimas fatales.
La conmoción crece especialmente en Italia, donde las víctimas eran figuras reconocidas dentro del ámbito científico y académico. Desde la Universidad de Génova expresaron dolor y consternación por la pérdida de investigadores y profesionales “apasionados por el mar y la ciencia”.


