Las recetas simples y caseras siempre tienen un encanto especial. Y si además combinan sabores clásicos como el membrillo y el queso, el resultado se vuelve irresistible. Estas masitas agridulces son ideales para compartir en una merienda, acompañar el mate o preparar algo rico sin demasiadas complicaciones.
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Ingredientes
- 150 gr de harina 0000
- Una pizca de sal
- 150 gr de manteca
- 150 gr de queso cremoso
- 250 gr de dulce de membrillo

Preparación
Paso 1: Preparar la masa
Colocá en una procesadora la harina, la sal, la manteca y el queso cremoso. Procesá todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea y suave.
Paso 2: Estirar la masa
Espolvoreá la mesada con un poco de harina y llevá allí la masa. Estirala con palo de amasar hasta formar un rectángulo de aproximadamente 5 milímetros de espesor.
Paso 3: Cortar los cuadrados
Con un cuchillo o cortante, dividí la masa en cuadrados del tamaño que prefieras para las masitas.
Paso 4: Agregar el membrillo
Cortá el dulce de membrillo en bastones pequeños. Colocá cada trozo sobre el centro de los cuadrados, ubicándolo en diagonal para formar una especie de rombo.
Paso 5: Cerrar las masitas
Humedecé apenas las puntas de la masa con agua y uní los extremos opuestos para cerrar las masitas.
Paso 6: Llevar al horno
Disponé las masitas sobre una placa enmantecada o una fuente con papel manteca, dejando espacio entre una y otra.
Llevá a horno previamente precalentado a 200° durante aproximadamente 15 minutos o hasta que estén apenas doradas.

