Si buscás una receta fácil, rica y con pocos ingredientes para resolver la cena, estas pechugas de pollo con miel y mostaza son una excelente alternativa. La combinación de la miel, la mostaza y la crema de leche da como resultado una salsa suave, cremosa y con un equilibrio entre lo dulce y lo salado que transforma un plato cotidiano en una opción especial.
Ingredientes
- 2 pechugas de pollo
- 150 ml de crema de leche
- 1 cucharada de mostaza
- 2 cucharadas de miel
- 1 cebolla chica
- 1 diente de ajo
- Curry, sal y pimienta a gusto

Preparación
Paso 1: Colocá las pechugas y sazonalas con sal, pimienta y curry a gusto. Distribuí bien los condimentos de ambos lados para que la carne tome sabor.
Paso 2: Calentá una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, incorporá las pechugas y dorá ambos lados durante unos minutos. Retiralas y reservalas en un plato.
Paso 3: En la misma sartén, agregá la cebolla picada y el diente de ajo también picado. Salteá a fuego medio hasta que la cebolla esté tierna y transparente y el ajo desprenda su aroma.
Paso 4: Bajá el fuego y agregá la crema de leche, la cucharada de mostaza y las dos cucharadas de miel. Mezclá bien para integrar los ingredientes y obtener una salsa uniforme. Probá y ajustá la sal, la pimienta o el curry si lo considerás necesario.
Paso 5: Volvé a colocar las pechugas en la sartén y cubrilas con la salsa. Cociná a fuego bajo durante aproximadamente 10 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido y la preparación tome una textura cremosa.
Paso 6: Retirá del fuego y llevá el pollo a la mesa bien caliente, con abundante salsa por encima para aprovechar todo su sabor.


