Cuando llega la mitad de la semana, encontrar una receta que sea fácil, rica y que no obligue a pasar demasiado tiempo en la cocina puede solucionar el menú del día.
Esta tarta sin masa de choclo, ricota y queso cumple con todo eso. Se prepara mezclando los ingredientes en un bowl, se lleva directamente al horno y en poco tiempo queda lista para servir.
El choclo aporta un sabor ligeramente dulce que combina especialmente bien con la ricota y el queso. Los huevos, además de unir la preparación, ayudan a conseguir una textura firme pero muy cremosa.
Y como no lleva masa, es también una alternativa práctica para esos días en los que queremos simplificar al máximo la cocina.
Ingredientes para preparar la tarta sin masa de choclo
Para 4 a 6 porciones
- 2 tazas de granos de choclo cocidos.
- 300 gramos de ricota.
- 4 huevos.
- 1 cebolla.
- 150 gramos de mozzarella o queso cremoso.
- 50 gramos de queso rallado.
- 2 cucharadas de avena fina.
- 2 cucharadas de leche.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Nuez moscada.
- Sal.
- Pimienta.
- Ciboulette o perejil fresco, opcional.
Cómo preparar la tarta de choclo y ricota
Paso 1. Precalentá el horno a 180 °C.
Paso 2. Picá la cebolla bien pequeña.
Paso 3. Calentá el aceite de oliva en una sartén y rehogá la cebolla durante aproximadamente cinco minutos, hasta que esté transparente.
Paso 4. Colocá los huevos en un bowl y batilos ligeramente.
Paso 5. Incorporá la ricota y mezclá hasta integrarla.
Paso 6. Sumá el choclo cocido y la cebolla.
Paso 7. Agregá la mitad de la mozzarella cortada en pequeños cubos.
Paso 8. Incorporá la avena y la leche.
Paso 9. Condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Paso 10. Mezclá todos los ingredientes hasta obtener una preparación homogénea.
Paso 11. Aceitá ligeramente una fuente para horno.
Paso 12. Volcá la preparación y emparejá la superficie.
Paso 13. Distribuí por encima el resto de la mozzarella y el queso rallado.
Paso 14. Llevá al horno durante aproximadamente 30 minutos.
Paso 15. Cuando el centro esté firme y la superficie bien dorada, retirala.
Dejala reposar entre cinco y diez minutos antes de cortarla.
El secreto para que quede bien cremosa
Una parte del choclo puede procesarse antes de incorporarlo a la mezcla.
Procesá aproximadamente media taza de granos junto con la leche y agregá esa crema al resto de la preparación.
De esta manera, la tarta conservará algunos granos enteros pero tendrá un interior mucho más suave y cremoso.
Para qué sirve la avena
Las dos cucharadas de avena ayudan a absorber el exceso de humedad y permiten que la tarta mantenga mejor su forma.
También podés reemplazarla por:
- Harina integral.
- Harina de garbanzos.
- Fécula de maíz.
- Pan rallado.
Si utilizás harina de garbanzos, sumás además proteínas vegetales.
Cómo hacerla más proteica
Para aumentar su aporte de proteínas podés agregar:
- Dos claras extra.
- Queso cottage.
- Más ricota.
- Pollo cocido desmenuzado.
- Jamón cocido.
- Atún al natural.
Una buena alternativa es incorporar queso cottage junto con la ricota, ya que mantiene la textura cremosa sin modificar demasiado el sabor.
Una versión con espinaca
El choclo también combina muy bien con espinaca.
Rehogá aproximadamente 200 gramos de espinaca fresca, escurrila muy bien y picala.
Después incorporala a la mezcla antes de llevarla al horno.
La combinación de choclo, espinaca y queso funciona especialmente bien y permite sumar más vegetales.
Otros ingredientes que se pueden sumar
Esta tarta se adapta fácilmente a lo que haya disponible en casa.
Podés agregar:
- Puerro.
- Morrón rojo.
- Zanahoria rallada.
- Tomates cherry.
- Cebolla de verdeo.
- Espinaca.
- Brócoli.
- Jamón cocido.
¿Se puede utilizar choclo en lata?
Sí. Escurrilo muy bien antes de incorporarlo a la preparación para evitar que aporte demasiado líquido.
También se puede utilizar choclo congelado previamente cocido o choclo fresco.
Con qué acompañarla
Para una comida fresca y completa, podés servirla con:
- Ensalada de rúcula y tomate.
- Hojas verdes con palta.
- Tomates cherry y albahaca.
- Zanahoria rallada y huevo.
- Repollo y pepino.
- Vegetales grillados.
Una ensalada de tomate, cebolla morada y hojas verdes es una de las opciones más simples.
Se puede comer fría
Sí. Recién salida del horno queda mucho más cremosa, pero cuando se enfría toma consistencia y puede cortarse fácilmente.
Por eso también es una buena opción para preparar con anticipación, llevar en un tupper o tener lista para el día siguiente.
Cómo conservarla
Una vez fría, guardala en un recipiente hermético dentro de la heladera.
Puede conservarse durante aproximadamente tres días.
Para recalentarla, llevála algunos minutos al horno o utilizá una sartén tapada a fuego bajo.
Una receta fácil para resolver la comida del miércoles
Con ingredientes simples y sin necesidad de preparar una masa, esta tarta de choclo, ricota y queso es una receta perfecta para tener siempre a mano.
Queda cremosa, admite muchas variantes y puede servirse tanto caliente como fría.
Una propuesta ideal para este miércoles: fácil, rendidora, dorada por arriba y lista prácticamente mezclando todo en un bowl.

