Cuando llueve, baja la temperatura y dan ganas de quedarse en casa, hay recetas que se convierten en verdaderos salvavidas. Esta tarta haragana de cebolla y queso es una de ellas: se hace en un solo bowl, no lleva masa casera y queda cremosa, dorada y reconfortante.
Perfecta para acompañar con una ensalada o simplemente disfrutar recién salida del horno.
La receta de la tarta haragana de cebolla y queso
Ingredientes
- 3 cebollas grandes
- 3 huevos
- 200 g de queso cremoso
- 100 g de queso rallado
- 4 cucharadas de harina leudante
- 100 ml de leche
- Sal y pimienta
- 1 tapa de tarta comprada
Paso a paso
- Cortá las cebollas en pluma y cocinalas en una sartén con un chorrito de aceite hasta que estén tiernas y transparentes.
- En un bowl mezclá los huevos, la leche, la harina, sal y pimienta.
- Sumá las cebollas cocidas, el queso cremoso en cubitos y la mitad del queso rallado.
- Forrá una tartera con la tapa de tarta y volcá la preparación.
- Espolvoreá el resto del queso rallado por encima.
- Llevá a horno precalentado a 180° durante 35 a 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
El truco para que quede irresistible
Antes de llevarla al horno, agregale unas cucharadas de mostaza al relleno o un toque de orégano. Le da muchísimo sabor y hace que parezca una receta mucho más elaborada de lo que realmente es.


