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Hidratación: la clave invisible

Todos sabemos que estar hidratados es fundamental, tanto para la salud como para el proceso de pérdida de grasa. Pero… ¿Sabés por qué? En esta nota te contamos sus beneficios, cuánta cantidad es recomendada y algunos tips para motivarte a tomar agua.

Crecimos escuchando que un 65 % del cuerpo humano está formado por agua. Y, aunque la cifra exacta varía según el sexo, edad, estado físico y cantidad de tejido adiposo, darse cuenta que más de la mitad del peso corporal se debe al líquido es totalmente revelador. Mantenerse bien hidratado es clave no sólo para deportistas, sino para toda la población. “El agua es un nutriente crucial para nuestra vida y su baja ingesta y/o reemplazo por otras bebidas aparece asociada no solo con la deshidratación, sino también con numerosas enfermedades crónicas”, asegura la licenciada en Nutrición Raquel Paredes (MN 7090), conocida en redes como @nutrirak. Entre otras funciones, esta nutricionista que trabaja la Fundación Favaloro explica que una correcta hidratación “es necesaria para controlar la temperatura corporal, transporte de nutrientes, transporte de glóbulos rojos, regular la presión arterial, combatir la retención de líquidos y hasta para la pérdida de peso”. Como dice la frase popular: miles han vivido sin amor, pero ni uno solo sin agua.

@agusdandri hidratándose con agua en pleno entrenamiento al aire libre.

¿Cuánta agua hay que tomar?

Recordemos que cada persona es un universo. No va a ser lo mismo para un hombre sedentario que para un triatleta. El requerimiento varia de acuerdo a cada persona, edad , sexo, temperatura ambiente. Sin embargo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria estableció que el requerimiento para mujeres adultas es de 2 litros por día y 2,5 l/día para los hombres. Las nuevas Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) recomiendan que del total de líquidos ingeridos por día, 8 vasos correspondan a agua. ¡Ojo con las bebidas! No es lo mismo tomar agua pura que gaseosas o jugos. “Y tengan en cuenta que a la hora del ejercicio el requerimiento aumenta: es necesario hidratarse antes, durante y después. Esto varia de acuerdo a la intensidad, tiempo del ejercicio, al peso de la persona, la humedad y la temperatura ambiente. En caso de entrenamientos de larga duración podría se conveniente incorporar bebidas isotónicas para recuperar electrolitos perdidos por la sudoración y a mantener los niveles de glucosa en sangre”, aclara @nutrirak. 

Llevá una botellita con agua siempre en la mochila o cartera.

Agua bendita

A esta altura todos tenemos claro que mantenerse hidratado es fundamental. Pero lo que pocos saben es que no hay que llegar a sentir sed para beber un vaso de agua. ¿Sabías que la sed es un síntoma de deshidratación? De hecho, éste síntoma aparece cuando la pérdida de líquido supera el 1 % del peso corporal. Encima, es muy común confundir la sed con hambre. Así que lo más recomendado es llevar siempre una botellita de agua en la cartera, mochila, dejar en la oficina o tener a manos para recordarnos de tomar un poquito cada tanto. Los especialistas recomiendan empezar el día hidratándonos y mantener este hábito mientras hacemos nuestras actividades diarias o vamos al gym. Si no te gusta o te aburre el agua pura, podés agregarle unas rodajitas de limón o jengibre. Tené en cuenta que el ser humano es un ser de costumbres. Vos podés crear los hábitos que consideres mejor para tu vida. Sólo es una cuestión de decisión. 

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