Desde la campera corta hasta el tapado largo, cada temporada aparecen propuestas nuevas y otras conocidas reversionadas que coquetean con diferentes siluetas, texturas y colores. Las opciones llegan en largos cortos, medianos y extra largos; de paños lisos o con tramas espigadas y también de piel sintética todas arman un abanico de posibilidades reales.
Abrigarse con estilo propio es un ejercicio que requiere conocerse a sí misma para dar con la prenda indicada. Importa reconocer de manera genuina las necesidades para que las opciones lleguen a buen puerto y se multipliquen las ocasiones de uso. El frío llegó de manera oficial e inaugura una nueva temporada de abrigos y te mostramos y contamos la historia detrás de algunas de ellas para que conozcas los orígenes de algunas de tus piezas favoritas.
Foto 1: Con historia

Se trata de una chaqueta corta de piel que recuerda a las presentadas por Yves Saint Laurent en 1971. Aquella colección, llamada Libération por el couturier, fue bautizada Scandale por la prensa especializada de la época por considerarla horrible y de mal gusto. ¿El motivo? decían que recreaba la manera de vestir de las mujeres de los años 40 durante la Segunda Guerra Mundial cuando Francia estaba ocupada por los nazis. Sin dudas, una época oscura del sentir francés.

Por otro lado, hablando de la paleta, con varios nombres en su haber: cherry, bordó, burdeos, incluso Malbec, muy pocas veces un color enamoró de manera instantánea y se instaló como uno de los favoritos de todas. Si a eso le sumamos una prenda de corte neto como una chaqueta boxy de piel sintética encontramos la versión soifisticada y reversionada de un abrigo histórico con altas posibilidades de convertirse en un hito.



Foto 2: Marinera de ciudad

La versión original de la chaqueta marinera se reconoce en el uniforme de los choferes de carruajes en el 1600. Esa morfología, luego, en el siglo XVIII, llegó desde las costas de Bretaña y se convirtió en el abrigo de los contramaestres navales. En París, en enero de 1962 durante la presentación de su primera colección, Yves Saint Laurent introdujo en la moda de manera oficial el gabán marinero.

También llamado pea coat, este abrigo marinero es una de las piezas más duraderas que se conocen. Como muchas otras, es una prenda de trabajo que se popularizó durante la guerra y luego fue adoptada para la vida cotidiana tanto por mujeres como por hombres.


Foto 3: Campera sin denim

Es la reversión de la tradicional campera de jean creada por Levi Strauss a finales del siglo XIX que usaban los obreros ferroviarios, mineros y granjeros. Por ser robusta, fuerte y abrigada era la prenda ideal para trabajar con comodidad que con el tiempo se convirtió en un imprescindible de muchos.

Reversionada de mil y una maneras con diferentes texturas y diferentes formas, lo que se destaca siempre es la moldería sencilla con un patrón propio que puede prescindir de los bolsillos laterales pero no de los frontales.


La evolución de esta prenda, que también llega del ámbito laboral, parece no tener fin ya que resiste todo tipo de épocas y tendencias. En los 80 el diseñador George Marciano, dueño de la icónica firma Guess? la acortó tanto que apenas cubría el pecho y convirtiéndola en uno de sus más recordados hits.
Foto 4: El pecho cubierto

Se dice que el tapado cruzado tiene su origen en la marina holandesa del siglo XIX y fue creado para que la superposición de los paneles delanteros cubrieran mejor del frío extremo y del viento el pecho de los navales. Estamos frente a otra pieza que nació como prenda utilitaria castrense y que con los años llegó a adoptarse a la vida cotidiana civil.

También conocido como “de doble abotonadura”, fue adaptada recién en los años 50 por el guardarropas femenino que le agregó cuello ancho y, como era la época de la cintura de avispa, un lazo para destacar el talle.

En la actualidad compone una de las mejores opciones y muchas firmas ofrecen la posibilidad que el cruce sea hacia ambos lados en pos de que sea utilizado por mujeres y hombre por igual.

Foto 5: Amor al oversize

Se trata de una silueta relajada cuya morfología roza la del tradicional sobretodo masculino en una clara invitación a vestir con comodidad. Esta versión cruzada, con abotonadura a la altura de la cadera, recuerda al que usaba una joven Madonna cuando fue fotografiada por Amy Arbus para la sección “On the Street” del Village Voice, un medio que documentaba a la gente de la calle que era considerada como los verdaderos creadores de tendencias en la década del 80 y el 90.


Este modelo es uno de los favoritos de hoy ya que al ser holgado permite incluso llevarlo sobre sastrería para una elegancia más tradicional.

MODELO @nazarenabermudezz para @look1modelsmanagement
FOTOS @crisbeliera
VÍDEO @cande.casares
MAQUILLAJE Y PEINADOS @natalipomasonccomkp para @sebastiancorreaestudio
ESTILISMO @alegarcia360


