Mercurio retrógrado es uno de los fenómenos astrológicos más conocidos y, también, uno de los más temidos. Sin embargo, detrás de su fama de provocar problemas en la comunicación, la tecnología y los viajes, hay una explicación mucho más profunda.
En esta columna exclusiva para Para Ti, la astróloga Male Escuti explica qué significa realmente este tránsito, por qué no hay que tenerle miedo y cómo aprovechar la energía de este Mercurio retrógrado, que este año se desarrolla completamente en el signo de Cáncer.
A continuación, compartimos su columna completa.
Mercurio retrógrado en Cáncer
Guía para sobrevivir (y aprovechar) el drama cósmico
¿Quién no conoce al famoso Mercurio retrógrado? Creas o no, te interese o te tenga sin cuidado, la cultura popular lo convirtió en el responsable de todos nuestros males: los mensajes que no llegan, las redes que se caen y el Wi-Fi que colapsa justo cuando más lo necesitás.
Y sí, algo de eso puede pasar. Pero antes de declararle la guerra a Mercurio y a sus supuestas fechorías, vale la pena entender qué está pasando realmente allá arriba. Te vas a sorprender.
Primero, la verdad que casi nadie sabe.
Ni Mercurio ni ningún otro planeta se mueve para atrás. Es, lisa y llanamente, imposible. Lo que vemos desde la Tierra es una ilusión óptica, parecida a esa sensación de cuando vas en el tren y el de al lado arranca, y por un segundo no sabés cuál de los dos se mueve. Es solo eso, pero a la vez, es un montón.
Desde el punto de vista astrológico, el simbolismo es que las funciones entran en revisión. Si fuera Marte, se repasaría tu forma de reaccionar; si fuera Venus, tu manera de relacionarte.
Hoy le toca a Mercurio, que rige el pensamiento y la comunicación: cómo pensás, cómo hablás, cómo te conectás. Por unas semanas, todo eso entra en modo repaso. Y de paso, ya sabés por qué tiene tan mala fama: Mercurio gobierna lo más cotidiano y visible, los mensajes, los llamados, los aparatos y los traslados, así que sus tropezones son los que más se notan.
Bajar la espuma: no es una maldición, es una pausa
Empecemos por lo básico: Mercurio retrógrado no es un evento raro que aparece para arruinarnos la vida. Pasa tres o cuatro veces por año, dura unas tres semanas, con lo cual podríamos hasta decir que es de los eventos más previsibles.
Y me animo a decir que no es un castigo, sino más bien una oportunidad. Es una pausa que el cielo nos ofrece para frenar, revisar y volver sobre lo que ya empezamos.
¿Qué tiene de diferente este Mercurio retrógrado?
Este tránsito arranca hoy, 29 de junio, y se extiende hasta el 23 de julio, y sucede entero en Cáncer, el más emocional de los signos de agua.
¿Qué significa esto en criollo? Que esta vez la revisión va a ser menos mental y más sentimental.
Cáncer es el hogar, la familia, los afectos y la nostalgia. No te extrañe si en estas semanas vuelven a tu cabeza personas del pasado, charlas que quedaron a medias o recuerdos que creías archivados. No es mala señal; es, simplemente, el tono del mes.
Obviamente, esto es el clima general. Para saber exactamente en qué área de tu vida va a armar revuelo Mercurio, habría que mirar en qué casa de tu propia carta natal está Cáncer y qué planetas tenés ahí. El impacto real y personalizado demanda una lectura individual de tu carta, pero este clima de revisión emocional nos toca a todos por igual.
Agendá esta fecha: 12 de julio
A mitad del recorrido, el Sol y Mercurio se encuentran en lo que los antiguos astrólogos llamaban cazimi. Lejos de quemarse, Mercurio se vuelve clarísimo.
Ese día suele traer un "momento Eureka" en medio del repaso: algo a lo que venías dándole vueltas, de repente, se ordena.
Manual de supervivencia: qué sí y qué no hacer durante Mercurio retrógrado
Lo que SÍ conviene hacer
- Releer antes de mandar un mail o un audio kilométrico.
- Hacer copia de seguridad (backup) de tus archivos importantes.
- Retomar todo lo que empiece con "RE": revisar, reescribir, reparar, reordenar.
- Conectar desde el corazón: llamar a la familia, ordenar la casa y tener esa conversación pendiente.
Lo que es mejor postergar
- Firmar contratos importantes o hacer compras grandes (si no podés esperar, leé la letra chica con lupa).
- Lanzar desde cero un proyecto totalmente nuevo.
- Comprar tecnología cara justo ahora.
- Tomar decisiones en caliente en medio de una discusión familiar.
La última palabra: el cielo propone, el hombre dispone
Nada de esto es una prohibición ni una sentencia. Si tenés que firmar algo impostergable, hacelo; el cielo propone, pero es uno el que dispone.
Se trata, apenas, de moverte con un poco más de atención y paciencia, algo así como manejar con lluvia: no vamos a dejar de salir porque llueve, pero bajamos un poco la velocidad. Mercurio no vino a arruinarte el mes. Vino a regalarte unas semanas para ponerte al día con vos misma.
¿Te animás a parar la pelota?
Fuente: @astro_bydummies..
