Venus retrógrado: por qué 2018 tiene la clave para entender lo que viene ahora - Revista Para Ti
 

Venus retrógrado: por qué 2018 tiene la clave para entender lo que viene ahora

venus retrógrado
Del 3 de octubre al 13 de noviembre, Venus parece caminar hacia atrás en el cielo. Y con ella vuelve algo que quizás dejaste en suspenso en 2018. La astróloga Male Escuti explica, en primera persona, qué trae Venus retrógrado 2026, por qué este tránsito invita a revisar el amor, el dinero y la autoestima, y cuál es la relación con los acontecimientos que viviste entre octubre y noviembre de 2018.
Lifestyle
Google Logo

Seguí a Para Ti en
Google

Lifestyle

Antes de hablar de Venus, te propongo un ejercicio. Pensá en octubre de 2018. No en el año entero: en esas semanas entre principios de octubre y mediados de noviembre. ¿Con quién estabas? ¿Qué te gustaba, qué te dolía, qué estabas eligiendo o soltando? ¿Había alguien que no terminaba de irse, o alguien que recién llegaba? ¿Estabas conforme con lo que ganabas, con cómo te veías, con lo que hacías con tu tiempo? Guardá esas respuestas. Más adelante vas a entender por qué.

Primero lo primero: ¿quién es Venus?

Para los romanos, Venus era la diosa del amor, la belleza, la fertilidad y el deseo. Para los griegos era Afrodita, nacida de la espuma del mar, símbolo tanto del romance apasionado como del florecimiento de la naturaleza.

La astrología heredó ese simbolismo, pero el cartel de "el planeta del amor" le queda chico. Venus habla de lo que deseás, de lo que te atrae, de cómo disfrutás y de cuánto te valorás. Y acá viene la sorpresa para muchas: también es el planeta del dinero, de cómo ganás y cómo administrás lo tuyo. Si hubiera que resumirla en una frase, Venus es tu forma de elegir. A quién, qué, y a qué precio.

Tiene dos signos donde se siente en casa: Tauro y Libra. En Tauro se vuelve sensorial y concreta: el cuerpo, el placer, lo que tenés y te da seguridad. En Libra se vuelve vincular: los acuerdos, la pareja, la belleza de lo que construís con otros. En los signos opuestos, Escorpio y Aries, pasa lo contrario. Es como dormir en una casa ajena: podés quedarte, claro, pero no encontrás nada donde lo buscás y todo cuesta un poco más. Retené este dato, porque esta vez Venus arranca su retrogradación justamente en Escorpio.

¿Cómo que un planeta va marcha atrás?

En realidad, ningún planeta retrocede. Es una ilusión óptica: vista desde la Tierra, Venus parece frenar y volver sobre sus pasos. Pero en astrología esa ilusión tiene sentido. Es un período de revisión, en el que lo que venías eligiendo en piloto automático se pone sobre la mesa y te pregunta si todavía va.

Pasa más o menos cada año y medio y dura unos cuarenta días. Y sí, se nota.

Las fechas de este año

El sábado 3 de octubre, Venus empieza a retroceder en Escorpio. El 25 de octubre vuelve a entrar en Libra y el 13 de noviembre retoma su marcha normal. Pero el proceso completo es más largo: empezó a fines de agosto y termina de acomodarse recién a mediados de diciembre, porque Venus recorre ese mismo tramo de cielo antes de frenar y otra vez después de retomar.

Pensalo como una serie. Lo que viviste desde fines de agosto fue el tráiler: ahí aparecieron los protagonistas y los conflictos, aunque todavía no supieras qué papel iban a jugar. Durante la retrogradación esa trama se desarrolla, y tenés otra oportunidad de mirarla, probar otras opciones y entender lo que en septiembre apenas intuías. Así que si querés saber de qué va a tratar tu Venus retrógrada, mirá qué te pasó desde fines de agosto. El tráiler ya lo viste.

En el medio pasa algo lindo: Venus se acerca tanto al Sol que desaparece del cielo por unas semanas. Se va como estrella de la tarde y vuelve como estrella de la mañana. Los antiguos leían ahí un descenso y un regreso. No es mala imagen para lo que te toca a vos.

De Escorpio a Libra: primero el diagnóstico, después la negociación

Esta retrogradación tiene dos tiempos. En Escorpio, la revisión es profunda y hasta un poco incómoda. Puede que te preguntes qué deseás de verdad (no lo que decís que deseás), qué compartís y con quién, a qué te aferrás aunque ya no te haga bien. Es el momento de los celos que aparecen sin aviso, de la conversación sobre plata que venías esquivando, de darte cuenta de que eso que llamabas lealtad era más bien miedo a soltar.

Cuando Venus vuelve a Libra, todo se vuelve más liviano y práctico. El foco pasa de qué sentís a qué hacés con eso: acuerdos, equilibrio, qué das y qué recibís en tus vínculos. Primero el diagnóstico, después la negociación.

El condimento de este año

Esta vez Venus no viaja sola. Plutón, el planeta de lo oculto, del poder y de lo que se transforma porque no le queda otra, se cruza tres veces con ella en tensión.

Imaginá dos ingredientes metidos juntos en una olla a presión. O se funden y salen transformados, o no logran mezclarse y empiezan los juegos de poder. En el amor, en los vínculos o con la plata pueden aparecer dinámicas de control, secretos que salen a la luz o manipulaciones que se destapan. Y del otro lado, también puede aparecer una intimidad mucho más honda con quien se anime a bajar hasta el fondo con vos.

El primer cruce fue el 15 de septiembre, en pleno tráiler: ahí pediste lo que querías, aunque todavía no lo hayas conseguido. El segundo llega alrededor del 19 de octubre y es la zona más caliente de todo el proceso. Más o menos entre el 10 y el 25 de octubre, las cosas pueden estar volátiles, y queda claro qué puede acompañarte hacia adelante y qué no. El tercero llega alrededor del 9 de diciembre: lo que se definió en octubre ya no se revisa, se pone en marcha.

Por qué 2018

Acá está la clave del ejercicio del principio. Venus tiene una costumbre que la distingue del resto de los planetas: repite sus retrogradaciones casi en el mismo lugar del cielo cada ocho años. No exactamente igual, porque cada vez se corre un poquito, como una canción que vuelve en otra versión. Entre octubre y noviembre de 2018, Venus hizo casi el mismo recorrido que va a hacer ahora, de Escorpio a Libra. En 2010 también, aunque ese ya suena más lejano, como un eco que se va apagando.

No esperes que la historia se repita idéntica; al tiempo no le gusta ser tan obvio. Lo que vuelve es la pregunta. Tal vez en 2018 empezaste una relación que hoy pide otro acuerdo. Tal vez ese año dejaste algo que ahora vuelve a golpear la puerta. Tal vez no pasó nada visible, pero algo empezó a cambiar por dentro. Vos mejor que nadie tenés la respuesta.

¿Cuánto te toca a vos?

Venus retrógrada nos mueve a todas, pero no a todas por igual. Si sos de Libra o de Escorpio, y especialmente si cumplís años entre el 15 y el 31 de octubre, es probable que la sientas en primera persona: Venus pasa tres veces por encima de tu Sol, de ida, de vuelta y otra vez de ida. Si sos de Tauro, también estás en la lista, porque Venus es tu planeta y cualquier cosa que le pase te toca de cerca.

Y si sos de Tauro, Leo, Escorpio o Acuario y naciste en los primeros días de tu signo, prestale atención a mediados de octubre: es muy probable que esa olla a presión con Plutón se esté cocinando en tu cocina.

Si conocés tu Ascendente, leelo también: muchas veces pesa tanto como el signo solar.

Para cerrar

Venus retrógrada no viene a romperte nada. Viene a revisar tus elecciones. Y la pregunta que deja es simple, aunque no sea fácil de contestar: ¿todavía valorás lo que elegiste? ¿Cuánto, y cómo?

Fuente: @astro_bydummies.

 
   

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig