La milanesa es sin dudas uno de los grandes clásicos de la cocina argentina que nunca falla en la mesa. Sin embargo, cuando tenés ganas de salir de la rutina y darle un toque especial a tus comidas sin complicarte demasiado en la cocina, sumarle una cubierta bien cremosa y gratinada es la mejor alternativa.
Ingredientes
- 1 pechuga de pollo
- 1 huevo
- Pan rallado, cantidad necesaria
- Sal, pimienta negra y perejil fresco picado a gusto
Para la salsa de espinaca y el gratinado:
- 1 cucharada de manteca
- 1 cucharada de harina común
- 1 vaso de leche tibia
- 1/2 atado de espinaca fresca
- Sal y nuez moscada a gusto
- Queso rallado a gusto

Preparación
Paso 1: Cortá la pechuga de pollo en filetes del grosor que más te guste y salpimentalos. En un plato hondo, batí el huevo junto con el perejil fresco picado, una pizca de sal y pimienta.
Paso 2: Pasá cada filete de pollo por la mezcla de huevo y luego por el pan rallado, presionando con firmeza para que el empanado quede bien adherido. Cociná las milanesas en una placa para horno o sartén con un hilo de aceite hasta que estén doradas de ambos lados. Reservá.
Paso 3: Para preparar la salsa, lavá bien la espinaca, escurrila y picala finamente. En una pequeña olla a fuego medio, derretí la cucharada de manteca, agregá la harina y revolvé rápido durante un minuto para cocinarla.
Paso 4: Verté el vaso de leche tibia gradualmente sin dejar de batir para evitar que se formen grumos. Cociná a fuego suave hasta que la preparación espese, condimentá con sal y nuez moscada e incorporá la espinaca picada. Mezclá bien durante dos minutos más para que los sabores se integren y retirá del fuego.
Paso 5: Acomodá las milanesas de pollo ya cocidas sobre una bandeja para horno. Cubrí la superficie de cada una con una capa generosa de la salsa de espinaca y espolvoreá abundantemente con el queso rallado por encima.
Paso 6: Llevá la bandeja a horno precalentado a 200°C y horneá durante 7 minutos aproximadamente, o hasta que el queso se derrita por completo y quede perfectamente gratinado. Serví bien caliente.


