El tiramisú es uno de esos postres que siempre parecen más elaborados de lo que realmente pueden ser. Y esta versión express lo demuestra: no hace falta prender el horno ni pasar horas en la cocina para conseguir un postre bien cremoso y con ese irresistible sabor a café.
Esta receta es perfecta para cuando llegan invitados, para preparar algo rico durante el fin de semana o simplemente para aprovechar unas vainillas que quedaron en la alacena. Además, se puede armar en una fuente grande o directamente en vasos individuales.
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Ingredientes
- 2 paquetes de vainillas
- 400 g de queso crema
- 200 ml de crema de leche
- 4 cucharadas de azúcar
- 1 taza grande de café fuerte
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Cacao amargo para espolvorear
Paso a paso
- Prepará el café. Hacé una taza de café bien cargado y dejalo enfriar completamente.
- Hacé la crema. En un bowl, batí la crema de leche con el azúcar hasta que empiece a tomar cuerpo. No hace falta que quede demasiado firme.
- Sumá el queso crema. Incorporá el queso crema y la esencia de vainilla. Mezclá suavemente hasta obtener una preparación lisa y cremosa.
- Mojá las vainillas. Pasá rápidamente cada vainilla por el café frío. Es importante no dejarlas demasiado tiempo porque pueden desarmarse.
- Armá el tiramisú. En una fuente, colocá una primera capa de vainillas humedecidas. Cubrí con una capa generosa de crema.
- Repetí las capas. Volvé a colocar vainillas y terminá con el resto de la crema.
- Dale el toque final. Espolvoreá abundante cacao amargo por encima.
- Llevá a la heladera. Aunque se puede comer casi enseguida, lo ideal es dejarlo enfriar al menos 1 hora para que tome mejor consistencia y sabor.
Tips para que quede perfecto
Si querés un sabor a café todavía más intenso, podés agregar una cucharadita de café instantáneo al café preparado.
Para una versión más económica, no es necesario usar mascarpone: un queso crema firme funciona muy bien y mantiene la preparación cremosa.
También podés preparar el tiramisú en vasos individuales. Queda muy lindo para servir y evita tener que cortar porciones.
Y si hay chicos en casa, esta versión sin licor es ideal para compartir en familia.

