La primavera trae consigo un cambio de energía... y también de calzado. Si hay algo que ya empezamos a ver en las pasarelas, el street style europeo y las cuentas de las insiders de moda es el regreso de tres modelos clásicos que nunca pasan de moda, pero que este año vuelven renovados.
Los mocasines sin talón, las ballerinas y los slingbacks se convierten en los zapatos comodín de la temporada. ¿La razón? Son elegantes, cómodos y funcionan con prácticamente todo lo que ya tenés en el placard.
Mocasines sin talón: el equilibrio perfecto entre elegancia y comodidad
Los mocasines abiertos en el talón son ideales para los días de entretiempo. Conservan la sofisticación del mocasín tradicional, pero con un aire mucho más relajado y fresco.

Se llevan con:
- Jeans rectos o wide leg.
- Pantalones sastreros.
- Bermudas de lino.
- Vestidos camiseros.

Son perfectos para la oficina, pero también para un look urbano de fin de semana.
Ballerinas: el clásico que volvió para quedarse
Después de varias temporadas de protagonismo, las ballerinas siguen siendo uno de los zapatos favoritos. Este año aparecen en cuero, charol, tejido, con punta fina o redonda, e incluso con detalles de tiras o hebillas.

Su gran ventaja es que aportan un toque femenino sin resignar comodidad.
Quedan perfectas con:
- Vestidos midi.
- Faldas largas.
- Jeans cropped.
- Pantalones de lino.

Slingbacks: el zapato elegante que estiliza cualquier look
Los slingbacks —los clásicos zapatos con talón descubierto y tira trasera— vuelven a ocupar un lugar privilegiado en el guardarropa.

Con taco bajo, kitten heel o incluso planos, estilizan la figura y aportan un aire sofisticado sin resultar demasiado formales.

Son ideales para combinar con:
- Trajes sastreros.
- Vestidos de fiesta o de día.
- Jeans oscuros.
- Polleras midi.
¿Por qué estos zapatos serán los favoritos de la primavera?
Más allá de las tendencias, estos tres modelos tienen algo en común: son extremadamente versátiles. Funcionan tanto para un look casual como para uno elegante y permiten armar estilismos modernos sin necesidad de renovar todo el guardarropa.
Además, acompañan una de las grandes tendencias de la temporada: la vuelta de prendas clásicas con un toque contemporáneo, donde la comodidad y la sofisticación conviven en un mismo outfit.
Esta primavera, la clave no estará en tener muchos zapatos, sino en elegir esos pares que resuelven cualquier look. Y los mocasines destalonados, las ballerinas y los slingbacks tienen todo para convertirse en los grandes protagonistas del cambio de temporada.


