Luis Ortega abrió las puertas de su casa para recibir a sus hermanos Julieta, Martín y Rosario. El encuentro quedó registrado en una serie de fotos familiares que Julieta y Martín publicaron en sus redes y que, además de mostrar una tarde compartida, permitió recorrer algunos de los ambientes de la vivienda del director.

La casa tiene el encanto de una construcción antigua: ambientes amplios, techos altos, molduras, pisos de madera y puertas vidriadas que dejan pasar la luz. Lejos de una decoración rígida, los libros, las obras de arte y los objetos personales ocupan un lugar central.
Un living luminoso y abierto al jardín

En el living, una biblioteca de madera recorre buena parte de una pared. Frente a ella, un sillón de cuero oscuro, dos sillones tapizados en verde y una mesa baja forman el espacio donde la familia se reunió a conversar. Una estufa a leña, las ventanas de varios paños y las puertas que dan al jardín completan la escena.

La conexión con el exterior es uno de los rasgos más atractivos de la casa. Desde el interior se ve un patio con árboles y vegetación, mientras que las aberturas vidriadas hacen que el verde forme parte de los ambientes.

Arte, libros y un escritorio lleno de vida
Las fotos también muestran un sector de trabajo con un gran escritorio de madera. Sobre él hay papeles, materiales de dibujo, latas de pintura en aerosol, una máquina de escribir y pequeños objetos. Una obra de tonos azules ocupa la pared. Es un espacio que deja ver intereses y proyectos en curso.

El arte aparece en distintos rincones, incluso en cuadros apoyados contra la pared, cerca del paso hacia el comedor. Allí, una puerta de madera con vidrio y remate en arco enmarca la vista de una mesa amplia, sillas de madera y cortinas claras. En la biblioteca, entre los libros visibles, hay títulos de Juan José Saer, Sylvia Plath y Pier Paolo Pasolini.
El dormitorio de Luis Ortega
Otra imagen muestra a Luis sentado en el borde de su cama con un clarinete en la mano. El dormitorio mantiene la misma combinación de sencillez y objetos personales: ropa de cama blanca, piso de madera, una ventana que mira al verde, muebles de distintos estilos y una obra colorida junto a la cama.

Las fotos retratan una casa vivida, donde la arquitectura original, el arte y los libros construyen una identidad propia. Y, por una tarde, sus ambientes fueron también el escenario de una reunión entre hermanos.

