Las cookies caseras siempre son una buena idea, especialmente cuando combinan ingredientes simples con sabores frescos y livianos. Estas cookies de avena y limón con aceite de oliva tienen un toque cítrico delicioso, quedan crocantes en los bordes y son muy fáciles de preparar.
Además, el aceite de oliva suave les aporta humedad y una textura especial sin resultar invasivo. Esta receta es ideal para acompañar el mate, el té o el café y también para tenerlas listas en un frasco durante la semana.

Ingredientes para las cookies de avena y limón:
- 1 taza de avena
- 120 g de harina 0000 o integral
- 80 ml de aceite de oliva suave
- 80 g de azúcar común o mascabo
- 1 huevo
- Ralladura de 2 limones
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Preparación de las cookies de avena y limón:
- Paso 1: En un bowl, colocá el huevo, el azúcar, el aceite de oliva, el jugo de limón y la esencia de vainilla. Mezclá bien hasta integrar.
- Paso 2: Agregá la ralladura de los limones y revolvé nuevamente. La ralladura es fundamental para darle a las cookies ese aroma fresco y cítrico tan característico.
- Paso 3: Añadí la avena, la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Mezclá con cuchara o espátula hasta obtener una masa húmeda pero moldeable.
- Paso 4: Con las manos, armá pequeñas bolitas y aplastalas apenas sobre una placa para horno previamente aceitada o cubierta con papel manteca. No hace falta que queden perfectas: al cocinarse toman forma y se expanden un poco.
- Paso 5: Llevá las cookies a horno precalentado a 180 °C durante 12 a 15 minutos. Tienen que quedar apenas doradas en los bordes. Cuando las saques del horno van a estar blandas, pero se vuelven más crocantes al enfriarse.

Tips y variaciones para potenciar la receta
- Elegí un aceite de oliva suave para que acompañe el sabor del limón sin taparlo.
- No sobrecocines las cookies: aunque parezcan blandas, terminan de endurecerse cuando se enfrían.
- Si querés darles un toque extra, podés sumar: chips de chocolate blanco, semillas de amapola, coco rallado o almendras picadas.




