Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo inauguraron Coraje Milano en 2022, en pleno corazón de Brera, una zona en Milán atravesada por el diseño, la moda, el arte y una intensa vida gastronómica. Desde entonces, el restaurante se convirtió en uno de sus proyectos empresariales más personales y en un punto de encuentro para turistas, vecinos, futbolistas y figuras del espectáculo.

Lejos de ser solamente “el restaurante de Lautaro”, el lugar lleva especialmente la impronta de Agustina. La empresaria mendocina se involucró en la creación del concepto, el armado de la propuesta y la estética de un espacio que busca transmitir sofisticación sin perder calidez.
Cómo es Coraje Milano, el restaurante de Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo
Coraje fue pensado como un puente cultural y gastronómico entre la Argentina e Italia. Su propuesta combina ingredientes y sabores argentinos con técnicas, productos y recetas propias de la cocina mediterránea y napolitana.

El restaurante funciona en un edificio de dos plantas. En el nivel inferior se sirven desayunos, almuerzos, meriendas y propuestas de brunch, mientras que el piso superior adquiere un clima más íntimo y sofisticado durante la noche. Allí, una chimenea se convierte en una de las grandes protagonistas de la ambientación.

La idea surgió de la experiencia personal de Agustina, quien se mudó a Italia cuando Lautaro comenzó a consolidar su carrera en el Inter de Milán. En esa nueva vida lejos de Mendoza, buscó crear un lugar que le permitiera recuperar sabores familiares y, al mismo tiempo, acercarlos al exigente público milanés.

El resultado es un restaurante cosmopolita, en el que el dulce de leche, las empanadas y la carne argentina conviven con el risotto, las pastas, los pescados y la tradición italiana.
Qué se puede comer en Coraje Milano
La carta cambia según el momento del día. Hay opciones de cafetería, pastelería, desayunos y brunch, además de una propuesta nocturna más elaborada.
Entre los platos que conectan directamente con la Argentina aparecen las empanadas rellenas de carne Black Angus y provoleta, la provoleta grillada, la entraña con chimichurri y el bife ancho argentino.

La influencia italiana se percibe en platos como el risotto Coraje, preparado con azafrán, carrillera cocida a baja temperatura, reducción de Malbec y gremolata; los paccheri con ragú napolitano y diferentes cortes argentinos, y los ravioles negros rellenos de bacalao y langostinos.
También hay alternativas de pescado y mar, como pulpo grillado con puré de edamame, pak choi y tomates asados, además de tartares, burrata y una reinterpretación de la clásica parmigiana.

Para el momento dulce, el menú vuelve a mirar hacia la Argentina. Los comensales pueden elegir churros, torta Oreo o un volcán caliente de dulce de leche. En la propuesta de desayunos también se destaca la tostada con manteca y dulce de leche, creada como homenaje a la abuela de Agustina.
Cuánto cuesta comer en el restaurante de Lautaro Martínez
Los precios de Coraje se encuentran en línea con los de un restaurante sofisticado ubicado en uno de los sectores más exclusivos de Milán.

De acuerdo con la carta publicada por el restaurante, las empanadas argentinas cuestan 12,50 euros, la burrata Coraje sale 14 euros y la provoleta argentina, 16 euros. Entre las entradas más elaboradas, los tartares alcanzan los 28 euros.
En el apartado de pastas y arroces, los paccheri con ragú de entraña cuestan 20 euros, los ravioles negros, 24 euros, y el risotto Coraje, 28 euros.

Los principales oscilan entre los 28 y los 36 euros. La entraña argentina con chimichurri es uno de los platos más costosos, con un valor de 36 euros, mientras que el bife ancho cuesta 32 euros. La cotoletta del Toro también vale 32 euros, y las opciones de pescado o pulpo se ubican alrededor de los 28 euros.
Los acompañamientos cuestan entre 6 y 8 euros, mientras que los postres van de los 8 a los 12 euros. Una comida completa puede rondar entre 40 y 70 euros por persona, dependiendo de los platos elegidos y sin considerar botellas de vino o bebidas especiales. Los valores pueden modificarse.
Terciopelo azul y detalles dorados: así es la decoración de Coraje Milano
La decoración es una parte central de la experiencia. El interior tiene una estética elegante y teatral, pero conserva una atmósfera cálida que invita a extender la sobremesa.

El azul petróleo y el turquesa dominan el salón a través de grandes banquetas acanaladas, sillas envolventes y almohadones de terciopelo. La intensidad de esta paleta se equilibra con paredes claras, mesas de madera y numerosos detalles en dorado.
Las paredes incorporan molduras de inspiración clásica, paneles texturados y grandes espejos ornamentados. Los marcos antiguos, los apliques escultóricos de bronce y las pequeñas lámparas de mesa aportan una iluminación íntima y favorecedora.

En algunos sectores, el revestimiento azul presenta un diseño en espiga que genera profundidad y dialoga con el terciopelo del mobiliario. La combinación entre elementos modernos y piezas de apariencia clásica remite a los hoteles boutique europeos, aunque con una mirada más descontracturada y contemporánea.

La fachada mantiene la misma identidad sofisticada. El frente claro se combina con persianas verde grisáceo, balcones cubiertos de flores y una cartelería dorada minimalista. Desde la calle, el azul intenso del interior anticipa la estética del restaurante.
Una experiencia argentina en el corazón de Milán
Coraje Milano se encuentra en Via Marco Formentini 9, en el barrio de Brera. Su ubicación, su ambientación y una carta que cruza dos culturas lo convirtieron en uno de los emprendimientos más especiales de Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo.

Más que replicar un restaurante argentino en Europa, la pareja construyó una identidad propia: un espacio donde una empanada puede convivir con un risotto milanés, el chimichurri encontrarse con la pasta fresca y el dulce de leche ocupar un lugar en una carta de inspiración mediterránea.

Una experiencia atravesada por el diseño, la memoria familiar y los sabores que acompañaron a la pareja en su vida entre Mendoza y Milán.
Fotos: Instagram/@coraje.milano

